Skyline de Barcelona, hoy

sábado, 31 de diciembre de 2005

FELIZ AÑO ..., también para los estúpidos, pobriños!

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"La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente que es un malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora. El estúpido no está inhibido por aquel sentimiento que los anglosajones llaman self-consciusness. Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente."

Carlo M. Cipolla; Allegro ma non troppo; Ed. Crítica.


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viernes, 30 de diciembre de 2005

Los sectarios

"Surgió una gran secta que, tomando como lema el bien y la felicidad de los hombres, trabajó en la obscuridad de la conspiración para hacer de la felicidad de la humanidad un botín para sí misma".

Duque de Brunswick


FIRMEZA

"HEMOS DE PROBAROS PARA SABER QUIÉNES DE VOSOTROS LUCHAN Y PERSEVERAN, ASÍ COMO PARA COMPROBAR LO QUE SE CUENTA DE VOSOTROS".

Qur'ân, 47, 31.

¿ESTÁS TRABAJANDO EN UN PARQUE TEMÁTICO Y AÚN NO LO SABES? (2a entrega)

Debo confesar que la traducción y resumen del texto de mi buen amigo Michael me está dando bastante trabajo, máxime teniendo en cuenta mis mermadas capacidades por la enfermedad y la medicación. Quisiera hallarme en mejor condición para poder hacer el trabajo con más solvencia. También me convendría iniciar el vía crucis que supone la visita a los lectores de las editoriales, qué pesadez. Me han dicho en un par de comentarios al post de ayer que, tal vez, la editora más indicada pueda ser Isabel Martí. Habrá que adaptar esta historia americana a la realidad empresarial catalana que, como todo el mundo sabe, no puede confundirse, por lo que se refiere a sus empresas, con un parque temático. ¿O sí?




Resumen 2

CONSEJO DE DIRECTIVOS: UNA GATERA

Es claro que las empresas deben configurar unos cuadros directivos de alto nivel profesional y, a la vez, cohesionados. Ambas condiciones son igualmente importantes, las dos deben coexistir indefectiblemente. No sirve, por tanto, que los miembros de un consejo directivo de la empresa posea un nivel de competencia elevado en todos y cada uno de sus componentes; debe, además, compartir un grado suficiente de complicidad, de compañerismo, de responsabilidad compartida.
No es raro hallar ejemplos de empresas en las cuales alguna de estas dos condiciones flaquean levemente. Tal vez no todos los directivos de primer nivel tienen un bagaje profesional adecuado a la responsabilidad que desempeñan, en algunas empresas. Sucede, en otras, que aún siendo correcto el tono competencial de cada miembro carece de la necesaria implicación de todos y cada uno de ellos, aparecen aquí los conflictos de intereses disfrazados de problemas de organigrama.
Ahora bien, cuando se dan juntas y a la vez ambas carencias, cuando la capacidad de cada uno de los miembros del colegio que rige los destinos de la empresa es desigual, cuando al lado de personas de gran experiencia se colocan veteranos fracasados en cien batallas y noveles que nunca soñaron una ascensión tan excesiva como peligrosa, entonces se empieza a desarrollar una larvada insolidaridad entre unos y otros, la cohesión brilla por su ausencia, el fracaso del grupo de trabajo está a las puertas de la sala de reunión.




Si hablan de proyectiva empresarial, las tradicionales tensiones entre departamentos técnicos, administrativos y comerciales se potencian hasta la discusión destemplada, cercana al insulto personal. Cuando se discute el budget anual, cada uno tira de la manta para sí destapando inevitablemente al que dormita al otro lado de la mesa. ¿Y si hay que afrontar una reducción de costes estructurales? Todos se miran por el rabillo del ojo. Como verdaderos tahúres del póquer, se observan mientras buscan el argumento que descarga la tarea sobre algún otro comilitón.
La definición de objetivos se hace, en tales circunstancias, poco menos que tarea hercúlea: el que fabrica no coincide con el que vende, el que contabiliza no acepta las inversiones propuestas por el responsable de sistemas, el que administra no admite la mínima flexibilidad en sus circuitos, el que responde de la gestión de clientes no soporta los requerimientos de quien cuida de la logística. Un caos...
Si en tu empresa hay un consejo directivo con estas dos condiciones (capacidades personales limitadas y poca cohesión), puedes comenzar a pensar que trabajas en un parque temático, aunque se camufle en una apariencia de empresa.



Continuará...

jueves, 29 de diciembre de 2005

¿ESTÁS TRABAJANDO EN UN PARQUE TEMÁTICO Y AÚN NO LO SABES?

Mi amigo Michael T. Shapper, de la West Virginia University , donde ejerce como profesor de Social Work, lleva cerca de un año trabajando en un libro muy interesante, al que muy modesatamente he contribuido como corresponsal en la Europa Meridional, en trabajos de documentación. El título es indicativo: ¿ESTÁS TRABAJANDO EN UN PARQUE TEMÁTICO Y AÚN NO LO SABES?. Con perdón de los parques temáticos que no tienen ninguna culpa, naturalmente.
Considero que un breve resumen de alguno de sus artículos pueden ser un buen tema de reflexión en este foro. Hoy ofrezco el primero de ellos, que lleva por título:

LA ENDOGAMIA EN LA EMPRESA.

(resumen 1)



La empresa moderna, establece, más allá de sus fines mercantiles o fabriles, unas metas que en algún caso son objetivos de misión social e incluso patriótica. Esta sacrosanta tarea requiere amplia colaboración i complicidad de sus colaboradores, que no han de ser necesariamente los mejores, pero sí los más fieles.
¿Conoce usted personal más fiel que un cuñado, un hermano, un sobrino, un compañero de colegio? Los ejemplos se pueden hallar en los càrteles de la droga, en los ámbitos de la corrupción política, en las zonas de caciquismo rural, en ciertas monarquías del Oriente Medio, y no serían lo que son sin estas manifestaciones endogámicas, estos complejos entramados familiares que garantizan el alineamiento con la empresa y, al propio tiempo, constituyen un poder dentro de ella.

¿Sucede algo así en tu empresa?




Sí en tu empresa ingresa un muchacho para hacer labores de mensajeria, pariente próximo del encargado de la administración de RR.HH., y en un lapso de tres o cuatro años le ascienden a jefe de mantenimiento, es probable que, además tenga una cuñada en el departamento de contabilidad, y acaso una sobrina en el de informática. Entre ellos, los lazos de sangre operan como una llamada totémica en los momentos de dificultad, especialmente cuando la empresa efectúa cambios, el cierre de filas adquiere un carácter épico, es un verdadero toque a rebato.
Esta configuración de clan, comunidad de intereses bien cimentada, les dota además de un alto nivel de información, superior al resto de los trabajadores, incluso de algunos jefes. Son ojos i oidos que ven y oyen en todos los estamentos de la empresa, como un sólo órgano de visió y audición que todos comparten.
¿Influyen en la dirección de la empresa?. Probablemente no. Pero captan, antes que nadie, la dirección de los movimientos de aquella, Tienen así más tiempo que el resto del personal empleado para ponerse en línea y, si cabe, aprovechar la ocasión para situarse al socaire de la necesidad de la dirección de la empresa. Esta anticipación permite, en muchos casos, ver retribuida la fidelidad. Aquí suelen aparecer las inesperadas ascensiones en la maroma del organigrama empresarial. Llegan los milagros, por fin. Y hete aquí que nuestro experto mensajero motorizado ya sirve para y funge de Jefe de Mantenimiento y servicios externos.
Vaya tobogán familiar. Todo queda en casa. No importa la capacidad, ni las habilidades, ni los aprendizajes, no es necesaria la antigüedad, la cuestión es exclusivamente obtener la fidelidad ciega y el favor de la telaraña familiar que celebra su incremento de poder y se enroca más cada día.

No confundir los términos, no hablamos de una empresa familiar, es decir la que pertenece a una familia y a la que se dedican con mayor o menor acierto y dedicación un buen número de sus miembros. El ejemplo que proponemos se refiere a una empresa convencional, una sociedad anónima o limitada, cuyos propietarios conocen, probablemente, la situación y se aprovechan de ella.

Si observas en tu ámbito laboral este fenómeno tan curioso, de verdadera telenovela venezolana, no lo dudes, quizá sin saberlo, estás trabajando en una empresa que se parece mucho a un parque temático.



Continuará...

miércoles, 28 de diciembre de 2005

El meu terapeuta diu...

"Et farà bé d'escriure les teves vivències". Potser es tracti de exorcitzar els dimonis interiors, d’allunyar els exteriors, més identificats. Tal vegada només sigui un joc de miralls. Un miratge!
El fet és que aquest blog, com un diari, m’ajuda a sortir de la meva petita closca. Sense cap aspiració transcendent, només un monòleg sincer, que permet a molts d’acostar-se i, si és el cas, opinar.
Cap convenciment és, per sí mateix, una evidència. La meva veritat és una part de la nostra veritat. La part que jo, honestament, em veig obligat a aportar.
Quina benedicció, aquesta dels blogs personals. Sense que ningú vingui aquí, conduït per la guàrdia civil ni pels mossos d’esquadra; al contrari, voluntària i lliurement arribeu a aquest marge del riu de la vida i sojorneu estesos a l’herba, sentint la remor del corrent sobre les pedres rodones del fons. És la vida la que passa, la nostra vida, petita i modesta, però plena de dignitat. La vida!
No passeu de puntetes, sense dir res. Deixeu la vostra empremta, l’opinió diversa, sovint contrària, sempre complementària.
Alguns de vosaltres ja ho feu, escrivint a l’adreça de correu. La majoria es mossega la llengua i gairebé ningú fa comments als meus post. Ja arribarà; no hi ha pressa. Tenim el temps i, sobre tot, tenim les idees.
Gràcies per treure el cap en aquesta finestra. L’interior no és, ben bé, particular; és més comú del què pot semblar.

2006





Un
árbol
de nuevo año
está en mi salón.
Con todos vosotros,
los que me quereis y los
que habeis llegado a odiarme.
Los que sabeis que mi actividad ha
sido honesta y los que la mirais como
serio peligro para vuestras componendas.
Para los que usan de todos los medios para hacer
crecer nuestra común tarea profesional, a fin que dure;
y los que están por el toma el dinero y corre caiga quien caiga
Todos y
cada
uno
estais
en mi deseo
de paz
trabajo y
solidaridad
para
2006

Esto es lo que hay...

Me han expedientado otra vez. Soy un niño malo. Malo, malísimo...
Sesenta días suspendido de empleo y sueldo. Por haber enviado un par de correos a unas compañeras, muy desahogadas, que se pretenden heridas con la verdad, con la denuncia de una mezquindad. Venden la empresa en la que trabajan y luego se apuntan a un linchamiento para salvar su cabeza. Qué poco saben de quiénes las utilizan. Ignoran aquél dicho de "Roma no paga a traidores". Y recibirán, más pronto que tarde, el justo pago a sus servicios vergonzantes. No tienen futuro, pero tampoco presente. En cuanto al pasado, fracaso vital, pobreza moral, mediocridad y sometimiento a quién las ha sojuzgado, síndrome de Estocolmo, sumisión a quién, por gatillazo o por incapacidad de producir satisfacción, siempre las ha perseguido, y ahora, amedrentado.
Qué extraños compañeros de cama produce la precariedad laboral en el mundo industrializado. Catalunya, siglo XXI, como en los tiempos de los trogloditas.


martes, 27 de diciembre de 2005

PRECARIEDAD

“Bajando a nuestra realidad, se puede comprobar que nuestro desgraciado y desvertebrado mercado de trabajo se caracteriza por una baja tasa de ocupación y un elevado desempleo, una insoportable precariedad y un elevado porcentaje de trabajos con baja remuneración. Son demasiados los ciudadanos instalados en "la precariedad de la subsistencia".
Los sociólogos hablan del empleo en colores. El negro representa a los que trabajan en la economía sumergida. El gris se refiere a un conjunto de colectivos que va desde los falsos autónomos a todo el mercado irregular, compuesto principalmente por inmigrantes. El rosa lo componen en su mayoría las mujeres que tiene que elegir no voluntariamente trabajos a tiempo parcial. Por último, el blanco están los trabajos bien pagados y considerados, bien protegidos y fidelizados. Parece que esto último se convierte en la excepción y no en la regla.
Esta es la profunda fragmentación que el llamado modelo fordista neoliberal hace que nuestra sociedad sea cada vez más dual, más segmentada, más centrífuga, menos incluyente provocando que un amplio sector social vea reducidas o estancadas su expectativas de una vida decente.
¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Es posible un cambio de rumbo? Me hago estas preguntas en pleno proceso de diálogo social, calificándolo como una nueva oportunidad para corregir los desgraciados efectos de las desregulaciones generalizadas de los mercados de trabajo, la flexibilización y remercantilización de todos los espacios sociales, los efectos disciplinarios del modelo de "mercado total y exigencias totales en la gestión de la fuerza del trabajo", la búsqueda exclusiva de superbeneficios de acuerdo con los grandes grupos financieros, el auge exclusivo de las políticas de oferta, la prioridad de la políticas económicas en el control de la inflación y el olvido práctico de las políticas de empleo, la escasez de transferencias públicas y el debilitamiento creciente de la protección social.
Sin duda alguna, a estas alturas de la película, parece que hay consenso político, económico y social en abandonar aquel principio de que "más vale un empleo precario que ninguno" . La explosión de la precariedad es también una desgracia económica. Más temporalidad y más precariedad no crean empleo, lo que sí hacen es facilitar el ajuste del empleo a los diferentes ciclos económicos. Lo que no resuelven son los efectos perversos no sólo en la situación de los trabajadores y en sus recortes de derechos, sino en la competitividad de las empresas y en la cohesión social.
Esto último también es muy importante por afectar al modelo de sociedad, ya que se está debilitando el papel del Estado de bienestar, al reducirse las políticas públicas y su papel institucional en garantizar la ciudadanía laboral y los derechos económicos y sociales de una gran parte de la ciudadanía. Lo más triste es que, bajo el eslogan de la flexibilidad, caemos en un individualismo que traspasa casi de manera absoluta la responsabilidad del desempleo o de los malos empleos al ciudadano que no ha sabido encontrar un puesto de trabajo.
A estas alturas de la película también parece que hay un consenso generalizado en que los problemas de mercado de trabajo no están en las normativas laborales, sino en la debilidad de nuestro tejido productivo. En un modelo de competencia que se basa más en contratos temporales y precarios y utilización de la contratación de mano de obra barata, que en una apuesta permanente por una modernización del aparato productivo, la inversión en capital humano y físico y la mejora de la calidad en el empleo. Esto es a fin de cuentas lo que crea un tejido industrial sólido y estable que hace que nuestro crecimiento en la economía no sea tan desequilibrado. Y en esta misma línea es preciso hablar más de entrada y permanencia en el mercado de trabajo y no de salida, ya que intentar facilitar y abaratar el despido es apostar por la precarización de la estabilidad.”

Carlos Trevilla, en EL PAÍS

De los jefes mezquinos...

Catálogo básico de jefes mezquinos.

Hay dos tipos básicos de jefes mezquinos:
Los que ejercen su mezquindad sobre determinadas personas.

Los que la aplican sobre toda la organización en la que trabajan, incluyendo a los jefes (en este caso, gracias a una gran pericia en el manejo del rumor).

Los verdaderamente peligrosos son los primeros, porque las organizaciones jamás mantienen en su seno a personas perjudiciales, mientras que sí toleran los comportamientos mezquinos asociados a la obtención de beneficios para los accionistas. ¡Así son las cosas!


Y no sólo por la edad...

“Todo lo que pienso lo digo. Ya no tengo edad de tener miedo a nada”.
Giovanni Sartori

domingo, 25 de diciembre de 2005

La verdad

La verdad no es lenguaje del cortesano; solamente surge de labios de aquellos que no confían ni temen de la potencia ajena.

Giuseppe Mazzini

També Joan Brossa

"SALTAMARTÍ"


Ninot
que porta un
pes a la base i que,
desviat de la seva posició
vertical, es torna a posar
dret.

El poble.

Joan Brossa.

PORTAZO DE EMPRESA

"Pues bien, puestos a la tarea, lo primero y más elemental es que si la empresa
tiene graves problemas de supervivencia o de rentabilidad, no podemos
impedirle que tome las medidas adecuadas a la situación, aunque sean
traumáticas. En una economía, laboral o social, de mercado, igual que existe
libertad para crear empresas deberá existir la de cerrar. No se pueden poner
puertas al campo. Pero en ese cierre, las directivas Comunitarias y los
Convenios de la OIT, y desde luego nuestra legislación, imponen un fuerte
acento social a los cierres o reducciones de plantilla. No se puede ir una
empresa dando un portazo.

El art. 51 del Estatuto de los Trabajadores exige que haya unas causas
económicas, técnicas u organizativas que justifiquen la medida. En segundo
lugar debe presentarse un plan social que reduzca los efectos traumáticos de
la medida: prejubilaciones, indemnizaciones mejoradas, recolocaciones, etc...
y en último término o existe acuerdo con los representantes de los
trabajadores o la Autoridad Laboral debe aprobar la medida empresarial. Todo
ello, dentro de lo que es la cirugía, es o tiene unos efectos anestésicos que
suavizan la operación.
Pero, puestos a responder qué debemos hacer, para evitar que haya que
«operar quirúrgicamente», hay que ir más a lo hondo. Estamos en una
sociedad un tanto incoherente y cínica, porque pedimos y consumimos
productos que han sido elaborados, en países lejanos, con sangre, sudor y
lágrimas (por eso son baratos) y a la vez queremos disfrutar de unas
pensiones y prestaciones sanitarias, sociales, etc.. de alto nivel y que no se
sabe muy bien quién va a financiar, si lo que fabricamos no lo consumimos
(por caro). Pero aparte de esta anotación, la respuesta adecuada a mi juicio
estaría en otros parámetros: tener unos trabajadores con una formación
profesional imbatible."

JUAN ANTONIO SAGARDOY BENGOECHEA. Catedrático de Derecho de la
Universidad Complutense

sábado, 24 de diciembre de 2005

Un record per a Jordi Dalmau

Aquestes darreres setmanes, he tingut pensaments contradictoris sobre aquest homenot, gran i innocent, bona persona i tafaner.
Em costava entendre perquè, desprès de ser acomidat, en manera tan ignominiosa com injustificable, ell parlava, amb un somriure en els llavis, amb un dels seus botxins.
Em semblava poc decorosa la seva acceptació resignada d'una tal injustícia. Costava de creure que, en una curiosa síndrome d'Estocolm, desprès d'una decisió tan sàdica i despòtica, aquest home de 50 anys restès a l'atur i cercant una feina impossible, per culpa de uns pocasoltes, encara trobés humor per a riure les gràcies d'aquells als qui no els havia tremolat el pols per a deixar-lo al carrer.
Desprès uns companys i companyes caramellaires li feren un llibre de comiat que em semblà un sarcasme, recordant-me els llibres de pèsam del tanatori de Collserola. És que havia traspassat? No! Era viu i acomiadat. Al carrer, estimat Jordi. Amb tot el sentiment de la tropa: "Ets el millor...", "Trobarem a faltar el teu somriure...", "Quina sort la dels teus propers companys de feina...", "Tan bó que eres...", ...
Quina barra! I el llibre l'obria, com si tal cosa, el propi botxí major, el gran carbaser, el dit que assenyala qui perd la feina i qui "decora" l'oficina...
No vaig gossar de posar-hi dues ratlles de comiat, Jordi. No m'ho retreguis; em sap greu, però jo sabia que no havies mort, que segueixes viu, i ben viu, que aviat oblidarás aquells que no tenen cor ni vergonya, des d'el més alt (President) fins el més baix (el primer signant del llibre de pèsams).
I ja només et faltava el "brindis" de Nadal. "Baixa Jordi", "Algú que pugi, i el faci baixar...", "El noi més amable i simpàtic de l'empresa no pot faltar en aquesta festa"...
I tu, Jordi, en un gest que jo no esperava (i molts d'altres tampoc) et vas negar a baixar. Vas decidir no representar el paper de "tonto útil". Què poca solta, quins desgraciats. Primer et busquen la ruïna i desprès et volen homenatjar. Quina barra.
I parlen de poesía. Trixeraires, pistolers,... No hi han paraules.

viernes, 23 de diciembre de 2005

LA MALA REPUTACIÓN

A la poesía..., con la poesía.

Sin ninguna pretensión
tengo mala reputación,
haga lo que haga es igual,
todo lo consideran mal.
Yo no pienso pues hacer ningún daño
queriendo vivir fuera del rebaño.
A la gente no gusta que
uno tenga su propia fe...
Todos, todos me miran mal
salvo los ciegos, es natural.

En la fiesta nacional
yo me quedo en la cama igual
que la música militar
nunca me supo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
que el de no seguir al abanderado.

A la gente no gusta que...
Todos me muestran con el dedo
salvo los mancos, quiero y no puedo.

Esto sí que sí que es una lata,
siempre tengo yo que meter la pata.

A la gente no gusta que...
Todos detrás de mí a correr
salvo los cojos, es de creer.

A la gente no gusta que...
Todos, todos me miran mal
salvo los ciegos, es natural.


Música de Georges Brassens, interpretada por PacoIbáñez

jueves, 22 de diciembre de 2005

TREPALIUM

Philippe Askenazy : Le mot "travail" a comme étymologie en français "trepalium", c'est-à-dire "instrument de torture". Cette origine n'est pas anodine.
A Le Monde, avui mateix.

Toi malito...

Es curioso cómo podemos ser víctimas de diferentes males simultàneos.
Puede tocarte la lotería.
Pueden acosarte hasta la náusea los estúpidos.
Puede tu cuerpo (y tu espíritu) dolerse por todo ello y por muchas herencias aceptadas.
Pueden brindar por tus males los estúpidos (Véase Cipolla, hace cuatro días).
...
Y, todo simultáneamente, cómo una conspiración cósmica.
Pero todos sabemos por experiencia que no hay mal que cien años dure.
No te han matado, ése es su error.
Pàlpate, sigues con vida...
Ay de los estúpidos!
Qué poco saben, nada han aprendido de estos últimos 25 meses...

martes, 20 de diciembre de 2005

Enemigos y adversarios

«Enemigo», «hostis» en la Roma clásica, es aquel con quien nos enfrenta una oposición existencial. El objetivo es la destrucción mutua, unas veces de carácter físico y otras muchas -por fortuna- sólo en términos sociopolíticos. «Adversario», en cambio, es el «inimicus» en sentido amplio: comparte con nosotros los fundamentos de la concordia civil, aunque sean divergentes los intereses y los sentimientos. La distinción cuenta con antecedentes ilustres (Spinoza, entre otros), alcanza su madurez doctrinal en Carl Schmitt y funciona como un valor entendido en la moderna teoría del conflicto social. Por razones de principio, la democracia constitucional impide la degradación del adversario a la condición de enemigo. Cuando esto sucede, la estabilidad inherente a la forma legítima de gobierno corre un grave riesgo. La chispa enciende la hoguera. Pretextos seudomorales («ellos» mienten, engañan, manipulan) justifican el oprobio y la exclusión. Cambian las reglas del juego: el «todo vale» desplaza al «juego limpio». Saltan las barreras que contienen mal que bien los hábitos menos elogiables de la naturaleza humana. Cuando alguien proclama que el otro es «culpable», destruye sin remedio la virtud cívica y la función integradora del patriotismo. En democracia se puede -incluso, se debe- sentir simpatía hacia el adversario. Muy al contrario, el odio al enemigo existencial es el caldo de cultivo del totalitarismo.

POR BENIGNO PENDÁS PROFESOR DE HISTORIA DE LAS IDEAS POLÍTICAS

Pessebre vivent. Viu com la vida mateixa...



Por fin el Ayuntamiento de Barcelona ha captado el profundo malestar de los ciudadanos. Por fin, en el belén que todos los años se monta en la plaza de Sant Jaume se prohibirá la figura del caganer. El motivo es extraordinario. Resulta que el caganer es incívico. Sí. Los ciudadanos somos tontos y no distinguimos realidad y ficción, por lo que, si vemos una figura defecante del siglo XVIII, nos lanzamos a la calle y nos convertimos en cagones en serie. De hecho, si vamos al cine a ver una de Tarzán nos entran una ganas tremendas de aullar en taparrabos. (Por suerte, Barcelona es moderna y las ordenanzas municipales no prohíben el nudismo). Vamos, que está muy bien que se termine con una muestra más de la intolerable coñita catalana. Se armó el belén, que diría el inefable Paco Martínez Soria. La idea es tan loable, tan bienintencionada, que creo que el consistorio debería ir más allá. En el belén hay muchas otras figuras que incitan al incivismo. Como el pescador. ¿Acaso tiene licencia? ¿Y si resulta que se está cargando el ecosistema por culpa de capturar ilegalmente peces protegidos? Del mismo modo, y sin dejar el río, también hay que eliminar la figura de la lavandera. No sólo porque al ser mujer y encargarse de las tareas del hogar está perpetuando el sexismo, sino porque contamina el agua. Y, pensándolo bien, otro que contamina es el cerdo que siempre ponen detrás de la cueva. Ese cerdo defeca tanto como el caganer y todo el mundo sabe que las defecaciones de cerdo, si no están controladas, se convierten en purines. Si en ese belén no hay un pipí-cerdo, el cerdo tiene que desaparecer. Y tienen que desaparecer también la gallina y las ovejas. El motivo es evidente. Las normativas del Ayuntamiento de Barcelona prohíben llevar animales sueltos. Pero es que el leñador tampoco puede estar allí. ¿Acaso sabemos qué hace con la leña que acaba de recoger? ¿Y si piensa encender un fuego en una zona no controlada? De todas formas, lo más incívico del belén es el niño Jesús semidesnudo. Ningún pastorcillo con la carrera de asistente social lo aprobaría. María y José van bien abrigados, pero el bebé no tiene ni una humilde mantita. Vaya familia desestructurada, en la que el padre y la madre no se despojan de su ropa para arropar al crío. Considero que el bebé sería mucho más feliz con unos padres de acogida (excluyendo a los señores de Herodes, desde luego). Y hasta creo que estaría bien prohibir a los camellos, porque, según se mire, son propaganda encubierta de una marca de tabaco... Pero esto tiene que ser sólo el principio. La incorrección no se acaba nunca. Sin dejar el terreno escatológico y aprovechando las fiestas, hay que prohibir igualmente tradiciones tan incívicas como la del caga tió. Como saben ustedes, la noche del 24 los niños apalean un tronco de árbol con el noble propósito de conseguir que defeque regalos. No sólo es inadmisible tanta deposición. Es inadmisible que los regalos se consigan a través de la violencia. Es bulling a un tronco indefenso. La letra de la canción sugiere que con las palizas se consiguen regalos: "Tió, tió, caga torró, sino et donaré un cop de bastó". Los niños que hoy pegan al tió, mañana tal vez pegarán a Papá Noël (y no quiero dar ideas.) Por eso, propongo que la noche del 24 los niños se sienten junto al tronco y dialoguen con él. Yo creo que habiendo acabado con el belén y con el tió, sólo nos quedará acabar con los famosos trabalenguas "en Pinxo i en Panxo" y "setze jutges d'un jutjat". En el primero, el tal Pinxo le pregunta al tal Panxo si desea que le pinche con un punzón, y Pancho dice que sí, aunque con una condición: que en la barriga no. Si esto no es sadomasoquismo consentido, ya me dirán qué es. Por lo que respecta a los dieciséis jueces, se dedican a comer hígado de un ahorcado. Es decir, están a favor de la pena de muerte y de la antropofagia. Yo cambiaría el trabalenguas por uno que dijese algo así: "Setze jutges tolerants, mengen plats vegetarians". Como, además de tener una letra cívica no cuesta pronunciarlo, evitaremos la terrible discriminación que los trabalenguas suponen para los disléxicos.



EL PAÍS - 03-12-2005

lunes, 19 de diciembre de 2005

Una lectura fóra de temps

Carlo M. Cipolla, en Allegro ma non troppo, establece la Primera Ley Fundamental de la estupidez humana: Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo.
¡Qué lástima que algunas verdades se conozcan demasiado tarde!

No hem de llegir tants

Salvador Sostres
Hi ha qui diu que potser hauríem de llegir més i no hi estic d'acord. Els que han de llegir ja llegeixen, i ja llegeixen molt, i ja llegeixen prou. I després n'hi ha uns altres que no cal que llegeixin, que de fet és molt millor que no llegeixin. Queda molt progre dir que la lectura salva o allibera, però és evident que només amb elits les societats no funcionen: i que algú ha de treballar a la cadena de producció d'aquella fàbrica. O és que algú creu que tots hem d'escriure llibres de versos? Bé, aleshores trobo una crueltat horrible pretendre que el de la cadena de producció llegeixi. El de la cadena de producció, amb el seu horari intensiu de 7 a 3 i els seus problemes d'esquena per causa de la seva feina, el que ha de fer és apuntar-se a un gimnàs d'aquests que et regalen la motxilla quan pagues la matrícula, no perdre's cap partit del Barça i anar al cine o a la bolera tots els caps de setmana. Per què voldries torturar-lo amb Proust? Per què voldries fer-lo sentir un cuc, posant-lo amb la bella literatura davant de l'evidència de la seva vida arrossegada? Si llegeix Proust i l'entén, qui s'ocuparà del seu lloc a la cadena? Si qualsevol persona mínimament normal accepta que perquè una societat sobrevisqui hi ha d'haver elits i massa, qualsevol amb un mínim d'humanitat ha de ser contrari a l'escarni d'aquesta massa que fa la feina bruta perquè als altres ens quedin hores mortes per llegir. El mite de la cultura per a tothom no només no crea més felicitat sinó que crea més angoixa. Als que es posen a llegir i res no entenen i es passen el dia repetint idees mal digerides i fent el ridícul; i als que per culpa de llegir s'adonen que la fàbrica és una tragèdia. Deixem que cadascú s'acobli en pau al seu destí. Els rols, per Déu, els rols: i cadascú el seu.
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Ostres, Sostres, sembla que estiguis parlant d'una fabrica que jo em conec molt be: UNA FÀBRICA DE LLIBRES, UNA EDITORIAL !!!

I ara, què?

FRANCISCO J. DE PALACIO
MADRID

Las empresas que contraten a trabajadores autónomos deberán firmar convenios colectivos específicos para ellos, independientes de los que acuerden con sus asalariados. En estos pactos será obligatorio fijar las cuantías de la indemnización por rescisión de contrato o despido, así como jornadas y periodos de descanso, entre otros derechos laborales.
Como explica el secretario general de la Unión Profesional de Trabajadores Autónomos (UPTA) de UGT, Sebastián Reyna, el Estatuto del Trabajador Autónomo que el Gobierno aprobará el próximo año, "traslada principios del derecho laboral al ámbito de la legislación civil".
Éste será el primer estatuto que se aprobará en Europa. Se comenzará a negociar con las organizaciones de autónomos más representativas a partir de enero, aunque el Gobierno ya ha dado a conocer las líneas generales tras el informe que ha elaborado una comisión de expertos.
El texto legal tendrá un apartado especial para los denominados autónomos dependientes, es decir, los que están sujetos a una sola empresa y reciben de ella la principal fuente de sus ingresos, según el director general de economía Social, Juan José Barrera. "El proceso de externalización de servicios en las empresas --agrega-- es un hecho. No hay que cerrar los ojos sino legislar para ofrecer a las personas que desempeñan estas actividades con contratos mercantiles una serie de garantías y derechos".
El primero de los nuevos derechos será el de negociación colectiva, explica el director general. Los pactos que se establezcan podrán ser sectoriales o de empresa y será necesario acordarlos con las organizaciones que marque el mismo estatuto.
Aunque tendrán idéntico rango legal, los pactos no se publicarán en el BOE. En estos convenios se estipulará el derecho de los autónomos dependientes a recibir una indemnización por despido. Se aplicará cuando haya una rescisión del contrato unilateral e injustificada por parte del empresario. El estatuto fijará unos criterios para cuantificar la indemnización según el daño económico que se le causa al autónomo, el lucro cesante y la capacidad para acceder a otro contrato. Siempre será el juez quien fije las cuantías.
"No es conveniente que el estatuto fije cuantías por año trabajado pese a que un convenio lo haga, es más importante que la indemnización refleje el daño económico causado", dice Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos ATA. La capacidad para reclamar una indemnización por ruptura de contrato siempre ha existido en el derecho mercantil. "La novedad es que la demanda ya no será necesario interponerla en un juzgado civil sino en uno social que no exige procurador y es más rápido", explica Reyna.


Noticia publicada en la página 26 de la edición de 18/12/2005 de El Periódico - edición impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en formato PDF

domingo, 18 de diciembre de 2005

DE LIBROS Y VINOS

A riesgo de que se interprete como manifestación de elitismo y pijería intelectual les aseguro que la mayoría de los libros que están en las listas de éxitos de ventas son literalmente basura. Basura literalmente, y nunca mejor utilizada la expresión, pensada por expertos en basura que no han leído un libro desde que se incorporaron a la pomposamente llamada industria del libro. Porque los editores leen resúmenes, que por cierto les redactan la inmensa mayoría de los críticos literarios de nuestros diarios. Una irregularidad lindando con la estafa, pero intocable porque son colegas nuestros y está muy mal visto decir esas cosas al público. El Comité de Defensa Profesional de este diario me lo reprochó en ocasión memorable.

Yo me pregunto si la publicación de la lista de éxitos de ventas en librerías y supermercados no será una prueba del carácter apelmazado y corrupto de nuestra vida cultural; aquí y fuera de aquí. ¿Qué significa que una mierda de libro se venda como rosquillas? Nada, fuera del negocio editorial y la menguada parte que le corresponde al autor. ¿Por qué no hacemos, pregunto, una lista de los vinos más vendidos? ¿Mes a mes, o semana a semana? Sería la hostia. Protestarían los productores, imagino. Don Simón arrolladoramente por encima de Vega Sicilia.

Un escándalo. ¿Y por qué no? Tienen el mismo valor, porque en la sociedad que vivimos ambos se consumen de muy parecida manera. Se tastan fuera de horas de trabajo, preferentemente en fin de semana o por la noche, y no siempre se terminan las botellas, como los libros, que se compran en general pensando en consumirlos en cuanto haya un momento, como las botellas de calidad. ¿No me dirán que sería equívoco porque las botellas tienen diferente precio? Razón de más para que se valore la calidad y no el consumo.

GREGOSIO MORÁN; LA VANGUARDIA

No hay duda, entre los libros más vendidos y la calidad de los mismos, hay un gran trecho. Pero lo grave es que tus libros no están entre los más vendidos y, además, no son buenos. No son Vega Sicilia y, aún siendo Don Simón, no son nunca los más vendidos. Hay que ser pendejo.

jueves, 8 de diciembre de 2005

Catalunya, el problema

...referido a la edición en catalán, resulta muy revelador: las editoriales en sólo este idioma son pequeñas y escasas, a excepción de Enciclopèdia Catalana-Proa, cuya precaución económica de todas formas le obligó a vender su sede central, un valor arquitectónico de Barcelona. Aunque a la vez diversas empresas en castellano han creado colecciones en catalán, Planeta incluso absorbiendo varias editoras en esta lengua y quizás negociando la compra de la que fue emblemática Edicions 62. Lo que se perfila ahí, pues, es un panorama potente en castellano, con una inclusión minoritaria en catalán -en Catalunya se vende un libro en catalán por diez en castellano-, y si en vernáculo se han conseguido algunos best sellers originales y traducidos, no se ha logrado imponer un cuadro de autores de referencia literaria -pese a su evidente calidad- que se traduzca en amplio alcance comercial.

Baltasar Porcel; La Vanguardia

Doncs, si la "precaución económica" és raó per haver de vendre l'actiu més important d'una empresa, què pasaria si no hi haguès hagut "precaución"? Increible!

martes, 6 de diciembre de 2005

CMT

Una empresa amb més de 120 treballadores que en un parell d'anys ha sigut portada a la més penosa de les situacions: pèrdua de clientela, fugida de bons directius, dedonament inversor, caiguda de l'ocupació, desballestament,...
Tot plegat una història de desamor. Algú ha decidit deixar caure un negoci i el lloc de treball de molta gent, sense donar cap explicació. També d'això ha de tenir la culpa el mercat?
A ningú l'importa que tanta gent pateixi durament les conseqüències d'una gestió nefasta?
Som al segle XXI, al primer món (a Catalunya!), en mans de gent que s'omple la boca en parlar de la PATRIA, de l'amor a la llengua, de que els diners no són el què importa,...
Pobres de nosaltres!
Què hem fet per a merèixer aquest càstig?

domingo, 4 de diciembre de 2005

I els gestors del fracàs, què...?

Lluís Bonada

Les dificultats de les empreses culturals que treballen només, o bàsicament, amb la llengua catalana, d’editorials a mitjans de comunicació, semblen accentuar-se, paradoxalment ara que es fan passos importants en l’obtenció d’una autonomia política de més abast. Editorials que publiquen en català han estat absorbides per empreses que operen en el mercat en llengua castellana. El Grup 62 i Enciclopèdia Catalana pateixen o han patit problemes més o menys greus. Enciclopèdia va desprendre’s d’una part del patrimoni immobiliari per salvar la situació. Ara el Grup 62 pot perdre la independència. La Caixa, accionista majoritari, negocia la venda de la seva participació. En el sector audiovisual, els grups mediàtics espanyols assetgen, via adquisició, el lideratge dels mitjans catalans.

EL TEMPS; 29.11.2005

Costa creure que les coses puguin resultar tan simples. És, només, una qüestió de llengua? Es que no hi ha cap altra causa d'aquesta dissortada i indeturable davallada? Els gestors d'aquestes indústries editorials catalanes, que no fa pas gaire eren cofoiament triomfants, no tenen cap culpa? La gestió d'un recent director general de Edicions 62, l'actual inspiració empresarial d'Enciclopèdia Catalana, el desastre de distribuïdores com L'Arc de Berà o Enlace, no mereixen un reconeixement crític en aquest moment de "vaques flaques"?
I els treballadors d'aquest sector, creuen que no hi ha cap remei, després de tocar fons, que començar a gratar? Encara hem de agrair a aquests directius de cartrò pedra, somrients i suaus, monologants i desconeixedors del què malmeten, que llencin per terra, en un parell d'exercicis, allò que tant va costar d'aixecar, durant anys?

sábado, 3 de diciembre de 2005

REPÚBLICA DOMINICANA

Ahí es nada, encontrarte con el regalo "profesional" de tener que viajar a un país, como la República Dominicana, por estrictas razones de trabajo. Y para trabajar, todo sea dicho. No todo el mundo que viaja, por cuenta de las empresas, particularmente las editoras, a ferias y salones del (pobre) libro tiene realmente un cometido evaluable en términos de rendimiento.



En mis 32 años de vida profesional, en el sector editorial, me ha tocado ver de todo. Frankfurt, el Palacio de Minería, Bologna, París, Guadalajara (Jalisco), etc. Grandes compradores y vendedores de derechos, scouts profesionales, buenos packagers,geniales cazadores de ideas ajenas, incluso aprovechados cazatalentos de la panoplia de profesionales que se mueven en tales foros. Pero todo tiene su lado obscuro: directivos de grandes, y no tan grandes, empresas editoriales que van a hacerse ver, sin una sóla negociación conocida, que mueven dos semanas antes a su departamento de marketing para improvisar un folleto en inglés que, se supone, ha de hacer el milagro en el qué luzca su perfecta incapacidad para trabajar el evento, su fatuidad que sólo busca una foto en un tercio de columna(página impar) para enseñarlo a su "parienta".



Bueno, se trataba de mi viaje profesional a la República Dominicana. Un gran país, sí señor. Es cierto que para muchas personas, incluso para muchos de nuestros conciudadanos, se trata de un destino tópicamente turístico: una pulserita para emborracharse a gusto, un casino de la señorita pepis para jugarse(perder) los 50 euros de rigor, unos comederos sin ninguna gracia y pensados para "gringos", unas playas con sol asegurado y camareras mulatas que nos traigan la toalla y la "cubita". Cierto, la Dominicana es ésto, pero hay más...



Un país a medio camino entre el subdesarrollismo latinoamericano y el horizonte del avance económico gracias, sobre todo, a dos factores: las remesas de divisa de los emigrantes y las obtenidas por el turismo. Nada muy diferente de la España de los sesenta (emigración a centroeuropa y despegue fragaturístico).
Una gente honesta y trabajadora, una juventud que estudia y piensa en el trabajo cualificado, como salida profesional. Un país ordenado y con un sentido social en lo político que progresa democráticamente poco a poco.
Me ha gustado ese país. Sé que volveré. Sólo, pero iré a ver, de nuevo, a los amigos y amigas que allá me esperan.

viernes, 2 de diciembre de 2005

Vocacionals..., del fracàs!

"Més que comercials, som socials, toquem temes que interessen. I més que per planificació, treballem per reacció". Isabel Martí i Josep Maria Espinàs (juntament amb el tercer vèrtex del triangle: Joana Martí) es consideren una mica outsiders: van a la seva i se'n surten. Van començar a publicar ficció sense haver-ho planejat, "quan tothom deia que la novel·la estava acabada i que tocava fer no-ficció". Com qui no vol la cosa, van descobrir Sánchez Piñol.

En dues dècades, aquesta editorial independent ha publicat 256 llibres, entre 15 i 18 a l'any. "L'avantatge de ser una empresa petita és que vivim intensament cada llibre, hi donem moltes voltes, en tenim tota la informació al cap". Potser és per això, perquè mimen el producte i s'esforcen per fer de cada llibre el millor llibre possible, que connecten amb els lectors: poden presumir d'haver venut una mitjana de 6.000 exemplars de cada títol, sense incloure a l'estadística ni La pell freda ni Pandora al Congo.

La Campana cuida els autors, però també els deixa escapar si es presenten amb un llibre que els editors no veuen clar. "Em dec una mica més als lectors que als autors. No crec que a un autor li hàgim de publicar tot, com tampoc crec que els autors hagin d'entregar l'ànima als editors. És un pacte: si va bé, bé. Jo no publicaré mai un llibre si tinc la sensació d'estar enganyant el públic".

Isabel Martí no combrega amb el discurs victimista que fan alguns editors de llibres en català. "Qui pot vendre plorant? Qui compra taronges a la senyora que plora perquè ningú l'estima? No es pot anar per la vida així". Segons ella, editar en català és una sort: "Com que és un mercat més petit, és més fàcil brillar. Als Estats Units hi ha 50 escriptors com Quim Monzó, però aquí només n'hi ha un. I d'Espinàs només n'hi ha un, i de Campana només n'hi ha una".

El director general del grup
Enciclopèdia Catalana, Albert Pèlach, va afirmar fa poc que per editar en català cal tenir vocació. Martí en discrepa: "Més que vocació, es necessita moral i constància. Als anys 60 sí que s'havia de fer per resistència, però ara editem en català amb naturalitat, perquè és normal que una persona es dediqui a la cultura del seu país".

L'editora creu que avui en dia hi ha forat perquè neixin noves editorials en català, i no precisament gràcies a les ajudes institucionals: "
La gent del carrer et diu que el problema del català és que està subvencionat, però això no és veritat. L'administració hi és per oferir cultura a la ciutadania, no pas per fer favors als editors, que ens hem d'espavilar solets a fer llibres que funcionin. A Catalunya, l'administració ha satisfet la ciutadania bàsicament en castellà".

La cultura catalana, en venda

La doble tragèdia de l’editor català

Si el drama universal de l’editor amb vocació cultural és acabar en mans d’un gran grup comercial, el drama de l’editor català és doble: pot acabar en mans d’un grup espanyol. Ara, més que mai. Després de l’eufòria dels anys vuitanta i noranta, el sector editorial en llengua catalana està en crisi.

Fa uns anys, un editor barcelonès va proposar sense èxit a la Generalitat de Catalunya que el Govern català impulsés la creació d’un gran grup multimèdia privat dedicat a la producció cultural en llengua catalana que hauria d’estar format per un parell o tres de les editorials principals, un diari –l’Avui– i altres publicacions escrites, un diari electrònic, un canal de televisió –per exemple, el 33–, més tot el que calgués per ser fort i competitiu, com una productora audiovisual, per exemple. Sobretot, que fos interessant per a les empreses catalanes, que es veurien obligades a entrar-hi d’accionistes per garantir una bona projecció social a través del control del grup.

L’absència d’aquest grup, d’un grup multimèdia en català ferm, ha afeblit la producció cultural nacional catalana, escanyada pels grans grups d’abast espanyol, i ha deixat pas a l’espanyolització de la cultura catalana.

Era, quan la creació del grup hagué estat factible, una època editorial de vaques grasses, d’eufòria col·lectiva. L’edició en llengua catalana creixia mes a mes, en títols, lectors i repercussió pública, des de mitjan anys vuitanta. I, a final dels noranta, no s’hi veia aturador, només trempera.

Però, en tombar el segle, la majoria de les editorials principals van descobrir que havien estirat més el braç que la màniga, que el mercat no creixia com l’agressiva i alegre oferta esperava.

I les que podien haver-se agermanat per constituir el gran grup mediàtic van passar de tenir sobre la taula un projecte ambiciós i valent a tenir un pla de supervivència. En un cas, com el del Grup 62, el pla de supervivència que han hagut d’aplicar aquests darrers mesos ha fracassat, per la magnitud de les pèrdues, i el principal accionista, La Caixa, ha decidit vendre –malvendre– la seva participació, per tallar la sangonera. En acabar-se

jueves, 1 de diciembre de 2005

Que tornin els mecenes catalans...

El mecenatge a casa nostra
Francesc Cabana

Durant els darrers anys del franquisme, a Catalunya es van portar a terme algunes importants accions de mecenatge que eren, al mateix temps, una manifestació de catalanitat i de defensa de la democràcia. Hagueren de lluitar contra la censura i la repressió de la dictadura, així com amb els escamots d'extrema dreta, tolerats pel règim, que esbotzaven portes, trencaven mobles i material d'oficina i cremaven arxius amb total impunitat. Recordem, entre d'altres, entitats com Òmnium Cultural, la Fundació Jaume Bofill, la Fundació Jaume I -actualment Lluís Carulla- o la Fundació Enciclopèdia Catalana. Totes emprengueren activitats que encaixen en el que avui se'n diuen indústries culturals, al servei de Catalunya o dels Països Catalans.

Un mecenes, segons el diccionari, és una persona rica que patrocina generosament les arts, les ciències, una empresa cultural, un artista, etc. Els mecenes van anar de baixa un cop establerta la democràcia i un cop instaurada la reforma fiscal amb el primer govern socialista.

El mecenatge no té una gran presència a casa nostra. Menys que a Madrid. Per dues raons. La primera és quantitativa: a Madrid hi ha més multimilionaris en euros en una àrea de Majadahonda que a Barcelona en una hectàrea -100 àrees- de Sant Gervasi i Pedralbes. Ha estat sempre així, des que el franquisme creà les grans fortunes madrilenyes.

La segona raó -qualitativa- és la major gasiveria dels nostres empresaris, que inverteixen en obres d'art per a la seva col·lecció particular o que creen fons de capital risc de molts milions d'euros.

Les accions de mecenatge eren recursos destinats a un fons perdut. El sector privat no es pot permetre el luxe de treballar amb pèrdues i ha de buscar un rendiment. I la rendibilitat és possible, com poden demostrar unes poques dotzenes d'indústries culturals catalanes. Però la majoria treballen amb recursos modestos.

Catalunya no pot tenir una indústria cultural com l'espanyola, la francesa o la italiana. Però pot ser més ambiciosa del que és. L'acció realitzada ho demostra.

Catalunya té una Fundació Bernat Metge, una obra enciclopèdica considerable, un nivell d'escriptors en llengua catalana de bon nivell europeu, un volum de producció editorial considerable, un nivell teatral i artístic que ens pot fer enorgullir. Però el paper del sector privat en aquest món és modest i el de la nostra burgesia força minso. Els empresaris només pensen a vendre els seus productes i poc en la seva cultura, amb algunes excepcions.

Per què no es podria crear un fons de capital risc enfocat cap a la indústria cultural catalana? S'hi podrien guanyar diners, si la conjuntura ajuda. I amb l'aprovació de projecte de nou Estatut puc imaginar una nova onada d'il·lusió ciutadana per totes les manifestacions culturals catalanes. Tornaran els mecenes, encara que sigui sota una altra forma?