El editor Ernest Folch anunció hoy que ha decidido no aceptar la oferta de Planeta y Enciclopèdia Catalana para ser director editorial del nuevo Grup 62 y que se incorporará en breve a Ara Llibres, sello del Grup Cultura 03 y del que es accionista.
En un comunicado, Folch aseguró que es una decisión que toma 'con mucha ilusión y con la certeza de que estamos en uno de los momentos más excitantes e importantes de la historia de la edición en catalán'.
El editor explica que el acuerdo con el Grup Cultura 03 le permitirá dirigir un proyecto editorial y cultural 'ambicioso, creativo y diferente', que se comprometió a explicar en próximas fechas.
Asimismo, Folch aseguró que Grup Cultura 03 tiene la intención de 'consolidar y expandir' los acuerdos de colaboración que tiene con Grup 62. Esta cooperativa tiene la gestión de las revistas de Grup 62: 'Descobrir Catalunya', 'Descobrir Cuina', 'Altaïr', 'Sàpiens' y 'Nat'.
Ernest Folch dio las gracias a los editores y trabajadores de Grup 62, a los libreros catalanes --'que me han ayudado más allá de lo razonable'--, a 'La Caixa' por su confianza, a Josep Maria Castellet y los consejeros de Grup 62, a la actual directora del Liceu, Rosa Cullell, que 'convirtió al grupo en líder de la edición en catalán' y al presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, por 'la ilusión que me ha transmitido durante estos meses'.

Ya empiezan a rodar cabezas en el HIPERMEGAMACROPOLISUPER nuevo Grup 62. Como estas cosas no suceden por casualidad y el nombre de Ernest Folch fue jaleado por Jesús Badenes, primero, y citado por el propio José Manuel Lara Bosch, como cuestión de principio, frente a otros previsibles socios del nuevo conglomerado, cuestionando su modelo de gestión empresarial en el asunto de la figura del Director o Coordinador Editorial, no me cabe duda que las desgracias no van a quedar en este cese-renuncia.
La estructura silogística requiere una conclusión a las premisas ventiladas públicamente: el equilibrio de poder en Grup 62 no parece ser el que refleja la nueva posible composición accionarial; estas escaramuzas, previas al dictámen del órgano de la Competencia y también al resultado del 1-N, tienen un claro significado bélico; ergo, hay que esperar en qué para todo esto.
Porque, ¿alguien piensa que estas jugadas no van a ser contestadas? ¿Cuál será la pieza de cambio por este alfil, ahora sacrificado? No parpadeen, el juego continúa y se lo pueden perder.18/Oct/2006 18:08:01 (EUROPA PRESS ECONOMIA)

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