Skyline de Barcelona, hoy

miércoles, 9 de enero de 2008

A las seis en casa

En el Blog Responsable de mi buen amigo Agulló, leo este interesante artículo, del que él es autor, sobre ciertas fórmulas, empleadas cada día por más empresas, que favorecen la conciliación de la vida profesional con la familiar.

El sindicato español UGT se ha sumado al lema 'A las seis en casa' para impulsar la conciliación de la vida laboral con la familiar y personal, y es que aunque seguramente en el resto del mundo sea una hora habitual para estar en el hogar, no pasa así en España. A más de una patronal o empresa le va a agarrar un soponcio, pero en cualquier caso la conciliación entra de lleno en la agenda sindical.

La conciliación es un aspecto cualitativo, por lo que en muchos países o sectores sigue en un segundo término debido a la necesidad de mejoras cuantitativas como horario laboral, salario o estabilidad en el empleo. Pero son cada vez las personas las que están empezando a estar dispuestas a reducir incluso su salario a cambio de mayor calidad de vida y flexibilidad.

Qué lejos parece quedar esa Wall Street de Michael Douglas, Daryl Hannah y Charlie Sheen que hace ya 20 años, en 1987, puso de moda la figura del 'yuppie' manhattaniano y El arte de la guerra de Sun Tzu. En mi caso fue realmente un referente para el mundo laboral que todavía tardaría unos años en empezar formalmente, y aunque no soy precisamente un buen ejemplo de 'conciliador' en la actualidad, sin duda la conciliación entre la vida laboral y la familiar y personal se va convirtiendo en un caballo de Troya del mundo moderno, y ello a pesar de los cada vez más insuficientes salarios y dificultades para el acceso a la vivienda, al menos en España.

No hay duda que ha tomado mayor relevancia ante la masiva incorporación de la mujer en el mundo del trabajo las dos últimas décadas, pero el primer paso para la conciliación pasa por que los hombres también se convenzan de que es un aspecto por el que deben luchar; luchar no tanto con la empresa o la sociedad, sino más consigo mismos. La conciliación es un eslabón hacia la igualdad, pero también para evitar los cada vez más relevantes riesgos psicosociales en el ámbito laboral.

Eso sí, en el caso español será necesario que de querer mayor calidad de vida quienes trabajan hagan un esfuerzo para aumentar significativamente la productividad laboral, entre las más bajas de Europa, aunque quizás una mayor conciliación nos lleve precisamente a ello. Pero como no está claro que es primero, si el huevo o la gallina, mejor nos concienciamos para ambas cosas: centrarse en aprovechar al máximo las horas de trabajo y... a las seis en casa.