jueves 20 de marzo de 2008

La letra (y el idioma) con sangre entra

Los padres se rebelan contra la imposición por decreto del euskera en las escuelas


«Nunca tanta verborrea escondió una única intención: la de erradicar la enseñanza en castellano en el País Vasco e imponer el euskera como lengua vehicular». Pablo Gay-Pobes, portavoz de la Plataforma por la Libertad Lingüística, se refiere al decreto 175/2007 del Gobierno vasco que establece el currículo de Educación Básica en la Comunidad Autónoma y que ha desatado una amplia contestación social porque, de facto, achica espacios al idioma común de los españoles hasta extremos de asfixia. La plataforma agrupa ya a dos mil padres que reclaman que se garantice la supervivencia del «modelo A», el que ellos quieren para sus hijos, en el que las clases se imparten en castellano y el euskera es una asignatura más. Una opción refrendada en teoría por la Constitución, por el Estatuto de Autonomía y por la Ley de la Escuela Pública Vasca, normas todas ellas de referencia y de alto rango que, según Gay-Pobes, «se intentan desactivar ahora subterráneamente mediante este decreto». El mecanismo no es expreso, pero tampoco excesivamente sutil: «La clave está en que han establecido que los estudiantes al terminar la etapa de escolarización obligatoria a los 16 años deben superar un examen de capacitación en euskera de nivel B-2, que viene a ser como el del «First Certificate» del inglés. Algo inviable para los hayan seguido una educación en castellano». No hay escapatoria posible, ni para las familias de mayor nivel económico, pues el decreto es vinculante para todos los centros educativos, ya sean públicos, concertados o privados.
[Sigue...]