Skyline de Barcelona, hoy

martes, 15 de abril de 2008

Los utópatas de Climent se cabrean

Me llegan "anónimos" muy desahogados, netamente insultantes, a raíz de algunas noticias de prensa que he publicado sobre el sátrapa del catalanismo en Valencia, Eliseu Climent. Por supuesto no hay en ellos ni una sola idea o argumento en defensa del derroche de las arcas catalanas con este cuentista; es por ello que no se publicarán aquí.
En cualquier caso, es significativo que se despliegue tanta artillería contra la idea de hacer transparente el "chollo" que ACPV, es decir la familia Climent, tiene con la administración pública catalana desde los primeros tiempos del pujolismo. Se trata de un gran chanchullo que, bajo el disfraz de acción cultural catalana allende las fronteras de la Catalunya estricta, ha propiciado una fortuna y una influencia sin más razón ni fundamento que las habilidades de un vendedor de humo. Aún recuerdo con estupor la reconvención del entonces director de Enciclopèdia Catalana ante mi decisión de retirar la publicidad de las obras enciclopèdicas de la revista EL TEMPS; el argumento: "no agrada a la Plaça Sant Jaume".