"[...]Ha sido flagrante, por ejemplo, la deslealtad del Gobierno amigo para con la Generalitat ante la crisis hídrica. Frente al riesgo de que el trasvase temporal Segre-Llobregat deviniera en manos del PP una especie de Estatuto bis capaz de sublevar contra el PSOE a todo el litoral mediterráneo desde Castellón hasta Almería, la Administración socialista estatal ha preferido desairar al Ejecutivo catalán, vetar la captación de agua del Segre y no ofrecer alternativa alguna, más allá de vagas expresiones de buena voluntad. Al mismo tiempo, en el debate de investidura de esta semana, aquella "España plural" del primer ZP ha sido reemplazada por una "España unida y diversa" de resonancias semánticas franquistas y de claro relente neocentralizador. Da miedo pensar en la próxima negociación de las cláusulas financieras del Estatut, en este clima y bajo la sombra de la crisis económica...
Corto y claro: Rodríguez Zapatero le hizo la cama política a Pasqual Maragall en cuanto lo percibió como un estorbo. ¿Tratará de hacer lo mismo con José Montilla? ¿Se dejaría éste? ¿Cómo reaccionaría el aparato del PSC ante un conflicto de lealtades? ¿Y sus 25 diputados?"
Joan B. Culla i Clarà es historiador.
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