jueves 8 de mayo de 2008



No hay cajas en quiebra, pero es difícil explicarlo

El sistema financiero español ha cerrado el primer trimestre del año con sobresaliente. Matrícula de honor si se compara con sus competidores occidentales. La banca española -bancos y cajas de ahorros- está afrontando el primer embate de la crisis con cimientos sólidos. Se nota ahora la labor prudencial del Banco de España y el trabajo bien hecho de la mayoría de los gestores.

Cuando ya se conocen los datos de la primera parte del ejercicio de la mayoría de las entidades, la fotografía general es: fuerte crecimiento del negocio para la que está cayendo; mejora de la eficiencia gracias, sobre todo, a la reducción de costes, y un ritmo aceptable de incremento del beneficio, aunque en algunos casos se haya tenido que 'tirar' de atípicos para conseguirlo. Por supuesto, la morosidad crece, pero desde unos niveles tan controlados que, por el momento, se sitúa en el terreno de la ocupación y no en el de la preocupación, como decía la semana pasada el consejero delegado de BBVA.

El paisaje es similar en bancos y en cajas de ahorros. Pero en estas últimas semanas todos los rumores que salen de no se sabe dónde y llegan a las redacciones sobre el supuesto mal estado financiero de una institución se refieren a tal o cual caja de ahorros y casi nunca se habla así de un banco. ¿Por qué?

[Sigue...]

Vicente Lozano, en Expansión