Eso ya lo saben los más de 2 millones de personas en España que lo sufren o lo han sufrido alguna vez en su vida, pero es que ya hay incluso ¡Másters especializados dedicados al tema, oiga! Durante ¡ un año! y seguramente que por una módica suma de dinero, prometen que:
"El máster pretende formar una figura profesional experta en el reconocimiento de situaciones de estrés y potencialmente encaminadas al mobbing. La persona experta adquirirá métodos, técnicas e instrumentos específicos para el monitoraje de las diferentes situaciones en las que puede surgir el mobbing y sólidos conocimientos relativos a los factores directamente relacionados con el fenómeno (estrés, "overcompetition", estilos directivos, etc.)."Es casi obsceno lo que propone este programa: es como proponer un Máster para estudiar las técnicas de tortura en los campos de concentración. ¿Sólidos conocimientos? Creo que la mejor manera es haber sufrido en sus propias carnes el mobbing y ya verían entonces qué rápido se detectaban los síntomas.
El caso es que este Máster está abocado al fracaso en sus aplicaciones prácticas, porque las personas que no han sufrido nunca el mobbing son incapaces literalmente de entender lo que pasa, dudan siempre de la víctima y casi nunca del verdugo, y, desgraciadamente, en muchísimos casos, los propios departamentos de RRHH hacen oídos sordos a las denuncias, miran hacia otro lado y desmoralizan a la víctima con acusaciones de "excesiva susceptibilidad" y de ver cosas donde no las hay. Cuando no directamente aplican el mobbing a algún empleado por "intereses de empresa". ¿Quién dijo que el fascismo sólo existía en política?
Si ya se está en la empresa, poca cosa se puede hacer si te toca aguantar a uno de estos, salvo pedir cambio de puesto (que normalmente no te darán, o si lo hacen te desterrarán a algún rincón oscuro de algún departamento perdido) o irte directamente de la empresa. No hay más.
La buena noticia es que, antes de entrar en una empresa, se pueden detectar ciertos síntomas de una personalidad acosadora por el que ya sabe de qué va el tema, y esto solamente en los primeros 5 minutos de entrevista, : la persona acosadora normalmente se suele mostrar con una excesiva jovialidad, pareciendo que es el mejor amigo de todo el mundo. Desconfianza hay que tener con este tipo de gente, son los que más tienen que esconder, probablemente.
Segundo signo de alarma: te interrumpen en la mitad de las frases, pretendiendo que ellos saben más que tú y más que nadie. Monopolizan la conversación y quieren quedar por encima de tí a toda costa.
Y tercer signo y definitivo: parecen escucharte con mucha atención pero en realidad utilizan esa información para poner en duda tu valía mediante preguntas que dan la vuelta a tu argumento. No, no son "técnicas de RRHH", son muestras de una personalidad retorcida, como es la que caracteriza a los acosadores. Huye.
Y lo mejor de todo esto, como digo, ¡es que se puede detectar en menos de 5 minutos en una entrevista de trabajo!, y no hay que dudar nunca de la intuición de uno mismo y de las primeras impresiones. Aunque paguen en oro, aunque el puesto sea genial, al infierno uno no debería ir voluntariamente.
lunes, 23 de junio de 2008
El mobbing está de moda
del blog Por fin es lunes
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