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Fomento cree un hecho «menor» el derrumbe del túnel del AVE
Treinta trabajadores desalojados, sesenta metros de túnel hundido y quince vehículos atrapados es un «incidente menor» para el Gobierno. Así quiso quitar hierro ayer el director de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Valencia, Santiago Cobo, dependiente del Ministerio de Fomento, al hundimiento de parte del túnel del AVE que unirá la capital de España con la del Turia en 2010. También quiso minimizar así el hecho de que no se informara de ese derrumbe y no se haya hecho hasta que ha sido publicado por diversos medios de comunicación.

Ante las reacciones por el silencio de los responsables, éstos argumentaron que al ser un incidente «desde el punto de vista técnico y de obra» sin la «mayor relevancia» no se pensó en hacer ninguna declaración. «Los técnicos estamos sorprendidos» por el revuelo ocasionado por el incidente, recalcaron.
Una obra «compleja»
Pese a no concretar los motivos exactos del hundimiento de parte del tramo entre Aranjuez y Ontígola, Cobo aseguró que «se trata de un túnel complejo en su construcción por la composición de los terrenos», que se caracterizan por ser arcillosos y con una importante mezcla de sal que aumenta su capacidad de disolución.
Junto al director de esta línea de Alta Velocidad se presentaron en rueda de prensa los responsables de la Unión Temporal de Empresas (UTE) que están llevando a cabo la excavación del túnel. En la misma línea que Santiago Cobo, el director general de Acciona, Pedro Martínez, subrayó que este tipo de incidencias son «normales» en obras de esta complejidad geotécnica. Desde la empresa adjudicataria de la obra se subraya que la causa más probable del hundimiento sea la intensidad de las lluvias caídas en las últimas semanas, que podrían haber formado una balsa de agua que aumentara la presión sobre la obra que se estaba realizando.
De entrada, los responsables de la obra creen que este tipo de derrumbes es algo habitual y coincidieron en resaltar que no ha habido que lamentar daños personales porque los sistemas de seguridad y de alerta funcionaron correctamente.
Un tercer compareciente ante la prensa ayer, el presidente de Obras Subterráneas, Arturo Figar, socio de Acciona en esta obra, incidió en lo mismo que sus dos predecesores y subrayó que el hundimiento no es más que «un incidente de obra nada relevante». Figar explicó que al primer síntoma de que podía producirse un derrumbamiento del túnel, el encargado de la obra dio la voz de alarma y desalojó a los treinta trabajadores que se encontraban en el interior de la excavación, lo que evitó que se produjeran heridos o muertos.
Figar destacó también que el túnel tiene lecturas diarias cada doce metros, y explicó que ahora se está trabajando en reforzar la parte que ha aguantado para minimizar el efecto del derrumbe.
Con respecto al tiempo de reparación del derrumbe, los responsables de las obras aseguraron que estará listo en «un mes y medio o dos meses», antes de que se tengan que producir la parada ambiental de la obra por estar ubicada en una reserva natural, y que tendrá lugar entre el 1 de marzo y el 15 de junio.
De todos modos, fuentes de Acciona consultadas por este diario subrayaron que eso no significa que el túnel, cuya obra afirmaron que lleva dos meses de adelanto, se quede parado, ya que en el extremo opuesto al del derrumbe la excavación continúa. De hecho, Santiago Cobo quiso apostar ayer porque la obra completa estará acabada en noviembre de 2009, un mes antes de que expire el plazo de ejecución.
En el túnel permanecen atrapadas una grúa de hormigón, una hormigonera y parte de una pala excavadora.
El proyecto de la obra comprende una longitud de 2.080 metros, con 180 metros cuadrados de sección y quince metros de diámetro.
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