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jueves, 4 de diciembre de 2008

Pujol da marcha atrás

Ahora reclama un referéndum si el Constitucional recorta el Estatuto catalán

El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, dio ayer un giro de 180 grados y apostó por la convocatoria de otro referéndum si el Tribunal Constitucional recorta drásticamente el Estatuto catalán. Días antes, el propio Pujol había enmendado la plana al presidente de CiU, Artur Mas, que se había manifestado en términos similares: le respondió a su delfín que no creía lo más prudente aventurarse en una nueva consulta popular. Ahora cree que la respuesta “no ha de ser conformista”, aunque recordó que CiU es un partido de Gobierno y prueba de ello es que tradicionalmente ha votado los presupuestos del Estado. “Pero es mi opinión. Lo que yo diga no tiene importancia. Yo apoyaré lo que diga mi partido”, apostilló.

Pujol se desdijo de sus críticas a Mas, precisamente, en la sede de òmnium Cultural, uno de los reductos más puros del catalanismo, donde asistió a la presentación del libro “Toc d’alerta. Els presidents Pujol i Barrera conversen amb Salvador Cot” (“Toque de alerta. Los presidentes Pujol y Barrera conversan con Salvador Cot”). El otro protagonista del acto fue Heribert Barrera, que había sido presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y del Parlamento autonómico en la época de Pujol.

Una sencilla regla de tres convenció a Pujol de que iba por mal camino. Según confesó en el acto, durante estos días reflexionó sobre las reacciones que cosechó su varapalo a Artur Mas. Y llegó a la sencilla conclusión de que si Miquel Iceta, portavoz de los socialistas en el Parlamento, y Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, le habían alabado por su sentido de Estado y su prudencia, “seguro que me he equivocado”. Por tanto, ahora apoyará la intención de Mas de exigir un nuevo referéndum.