Es de bien nacidos, ser agradecidos

En consecuencia...
Gracias a ti, fantoche presidencial, enterrador de empresas reconocido; por que sin tu fascistoide dirección y tu sobrada mala leche nunca hubiera recorrido todos los estadios en defensa de mi libre expresión.
Gracias a ti, bobo con balcón a la calle, verdadero monumento a la inanidad y vacío mental, sólo alimentado con cinco tristes minutos diarios; por que sin tu inutilidad y fantasmagoría nunca hubiera llegado este dulce momento.
Gracias a ése que fue entrañable amigo, ¡ay!, hasta que, hechizado por los "encantos" del bobo y su mentor presidencial y por el canto de "tres palmeros" intelectualmente indigentes, pretendió ponerme "arrodillado y de cara a la meca" ante los mindundi menos dotados con los que se cruzó en su carrera profesional; por que, aunque dolorido por la pérdida de una añorada amistad, hoy entiendo que lo nuestro fue imposible por emanaciones viscerales u hormonales y no por el lúcido razonamiento del amigo perdido.
Gracias a vosotros, otrora compañeros y compañeras, que os prestásteis a mi linchamiento, por parte de quiénes muy pronto, si no lo han hecho ya, os exterminarán tras haberos despojado de la dignidad; por que sin vuestro espíritu gregario y sumiso, mi rebeldía no hubiese hallado el cauce por dónde discurrir hasta el remanso al que he llegado al fin.
Gracias a los que ejercen vergonzantemente de representantes de los trabajadores con la mirada y el pensamiento puestos en la indigna pequeñez de su interés más mezquino; por que sin vuestra impúdica exhibición de "amarillismo venal" y vuestra "activa" insolidaridad jamás hubiese visto con ésta meridiana claridad qué era lo que yo "moralmente debía" hacer.
Gracias a ti, pequeño pendejo, que te pellizcas cada mañana para comprobar que no estás soñando, consciente como eres de tu perfecta incapacidad; por que tenerte como "cabo de vara" para espiar mi trabajo y denunciarlo a "la mano que mece tu cuna", ese bobo solemne, me produce el orgullo profesional de haber realizado bien mi tarea "a pesar tuyo".
Gracias a ti, cabezón y gatillero, por que me has demostrado que a nada conduce "echar margaritas a los cerdos"; por que con un "si tienes cojones, baja" me demostraste tu mente de primate y cómo un gran perímetro craneano no refleja proporcionalidad con la cantidad y calidad de las ideas que contiene.
Gracias a ti "justito secretario portador de la cartera de un vendedor", que vas al lavabo con el Financial Times por si ya no queda papel higiénico, y no porque vayas a leerlo; por que viendo cómo te encumbra un bobo inane, con la ayuda de un desordenado hormonal, das la medida exacta de tu incapacidad de arribista.

Gracias a vosotros, pretendidos "venedors professionals", que mirais el panorama de la empresa con óptica de entomólogos curiosos, pero que jamás os mojáis, ¡y así os va!; por que viendo cómo, los que verdaderamente "hicísteis" GRAN un producto tan bueno como cualquier otro, sois hoy un hatajo de corderitos en manos de dos "chulos" de burdel barato, sostenidos por un bobo que acabará con todo a no tardar; por que me enseñásteis por contraste que quién no defiende su trabajo y su mérito acaba perdiendo ambos.
De momento..., a todos éstos,

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!
Va por ustedes...















