Skyline de Barcelona, hoy

domingo, 31 de mayo de 2009

El Triplete del No Passssa Nada



Les importa el mundo un rábano. Pero un rábano sin IVA. Se ponen el mundo por montera. Pero no una montera cualquiera, sino la montera de Padilla el de las patillas, ésa que parece el gorro de Miquimaus que les dan a los chavales en Disneylandia de París. En política hay legitimidades de origen, legitimidades de ejercicio y legitimidades de que hagan lo que hagan, está muy bien hecho, óle sus colones y sus pinzones, que para eso son de los nuestros y pueden hacer lo que les dé la gana, y no como los otros, unos fachas que tienen la culpa de la crisis y de los 4 millones de parados.
Es público y notorio que ZP es del Barsa. ¿Quiere ello decir que los madridistas no le votan ni quemado? En absoluto. Como es de los nuestros, puede ser del equipo que quiera. Y como el Barsa (y olé), ZP ha hecho Triplete en esta semana. El Triplete del No Passssa Nada. Esta semana se ha demostrado que están legitimados para todo, que todo vale, que les importa una higa lo que digan la oposición, los periódicos, el sentido común, la ética, el código del buen gobierno y la vergüenza.
El Triplete de ZP se plantea así:
1.- La Liga ha sido la Gripe A.
2.- La Copa, los 10 millones de euros dados por Chaves a la niña de Chaves, qué lástima de hija.
3.- La Chámpion, el Falcon.
La Liga de la Gripe A ha ligado la incompetencia de Carmen Chacón con la incompetencia de La Trini. Usted puede contaminar de gripe cuarteles enteros y meter luego allí no digo ya una escuela, sino a la Escuela Española de Arte Ecuestre de Viena con todos sus caballos si hace falta, que tendrá la explicación del protocolo. Estamos en la dictadura del protocolo. No el protocolo que les gustaba antes a los sociatas, eso de exigir sitio y honores como si fueran príncipes de Mónaco, sino el protocolo como hoja de ruta para callar la boca a los hijos de lo que rima que protesten. Si usted mete la pata, dice que se ha limitado a aplicar el protocolo y No Passssa Nada. El protocolo dice barbaridades como que cuando un enfermo no es rentable para un hospital hay que aplicarle el matarile de los cuidados paliativos caiga quien caiga, usted me entiende, pero da igual. El protocolo, como el Jefe en el Fascismo, siempre tiene razón. Y si no tiene razón, pues tampoco Passsa Nada.
La Copa del Triplete ha sido lo de Chaves, que ha puesto hasta la corcha de subvenciones a la empresa de su niña. No Passsa Nada. Apliquemos el protocolo. El protocolo de la poca vergüenza que hay en España dice, como afirmaba Beni de Cádiz cuando lo de Mienmano, que a quién le vamos a dar mejor el dinerito que a los de nuestra sangre. El consejero de Innovación de la Junta no ha innovado nada lo que piensan los votantes de todas estas sinvergonzonerías: «Todo padre quiere lo mejor para sus hijos». Y se han quedado vaheando. Y No Passsa Nada. Los millones que ha dado Chaves a su niña, ¿son acaso trajes del sastre José Tomás o algo? ¡Pues entonces!
Y al final, limpiarse en las cortinas con el Falcon, que es la Chámpion del Triplete de la Poca Vergüenza. Les importa un bledo que les digan que meten la mano en el cajón público para sus asuntos privados. No a ellos, que es normal. No les importa a sus votantes, que es lo más preocupante. ¿Que no quieres que vaya en el Falcon a Dos Hermanas? ¡Toma, pues voy también a Asturias! ¿Pasa algo?
En rojo y azul, los colores del Barsa, dicen sus carteles sembradores de odio y resucitadores de las dos Españas: «Este partido se juega en Europa». En el lema falta una palabra: «Este partido se "la" juega en Europa». Pero ZP, de momento, ya ha ganado esta semana el Triplete del No Passsa Nada.

Falcon Crest, Air Force One

Ángela VALLVEY


Fue una «soap opera» de la televisión norteamericana de los años 80 que arrasó en España. Dos familias de viticultores californianos, los Channing y los Gioberti, vivían como maharajás, desayunaban con diamantes y se despedazaban unos a otros entre sonrisas astutas y espumosos tragos de cabernet sauvignon. A mi madre le encantaban los vestidos que lucían las intérpretes femeninas, que cuando no eran malas malísimas eran sencillamente alcohólicas. Pero siempre iban vestidas de manera espectacular, según la época, con unas hombreras de jugador de rugby que destruirían la libido del Marqués de Sade y un glamour que incluso hoy haría probar el amargo cáliz de la envidia a la vicepresidenta De la Vega, y hasta al sastre de Camps. Ellas eran unas flores de pitiminí, pero en plan Cruela de Vil, y ellos unos capullos. La diversión estaba asegurada. Sucedía en la época Reagan. En aquella serie aparentemente inofensiva ya se estaban incubando los malignos neocones asimétricos que han derrumbado la economía del mundo con su avaricia y han obligado a los héroes contemporáneos –de los que está repleto nuestro Gobierno, y otros allende la mar océana– a luchar por un Nuevo Orden Mundial (Glup). Para más pruebas, la ex mujer de Reagan era la protagonista. Actualmente no dan por la tele Falcon Crest, así que nos hemos de conformar con ver al presidente del gobierno ir a sus mítines en un avión Falcon. Zetapé no es Lorenzo Lamas, el díscolo heredero de la mansión de los Channing, pero dispone de un avión que ya hubiese querido para sí el que luego sería «el rey de las camas». Por motivos de seguridad, claro. A esos pretextos, nadie sensato puede oponerse: todos deseamos que el jefe del Gobierno esté seguro y a salvo. Pero muchos echamos de menos sensatez, sobriedad, austeridad, conductas discretas y ejemplares en nuestros gobernantes, a los que se les supone más juicio y seriedad que a unos personajes de ficción, y que son servidores públicos que deberían gestionar con prudencia y sabiduría nuestro dinero y nuestras vidas. (Llámenme ilusa. Vale).

Vestido para el golf

José Luis Alvite

No tiene la voz prodigiosa de Barbra Streisand, ni la calidez jazzística de Natalie Cole, pero si cenases escuchando a Diana Krall creo que no te importarían en absoluto la compañía o la calidad del menú y, por elevada que fuese, hasta te parecería barata la factura. Me aficioné a ella hace algunos años gracias a su interpretación de «Why Should I Care», una de esas canciones lentas y amargas que ayudan a sobrellevar con dignidad cualquier fracaso. Después de aquello, durante mucho tiempo escuché varias veces cada día su versión de «Love Letters» acompañándose al piano con un formidable fondo orquestal y debo reconocer que mi afición a Diana Krall acabó por convertirse en una verdadera dependencia. Ayer vi su entrevista con Antonio San José en CNN+ y descubrí que la voz casi reservada de Diana Krall era perfecta para interpretar esas obras casi susurrantes con las que Tom Jobin ayudó a reunir la bossa nova y el jazz contando en su día con la colaboración de Sinatra, Stan Getz o Wess Montgomery. A punto de concluir la entrevista, Antonio recordó la figura formidable de Burt Bacharach, uno de cuyos temas –«Walk On By»- fue incluida por Diana en «Quiet Nights», el disco que presenta estos días. Ella aprovechó el pie del periodista y evocó a George Gerhswin y a Cole Porter, hizo una referencia elogiosa a Natalie Cole y agradeció la entrevista con la humildad de una debutante, como si temiese haber sido un estorbo. Concluida la agradable liturgia me senté a escuchar «Love Letters» mientras trataba de ordenar cuatro ideas sobre las que escribir. Pensé entonces que Diana Krall me haría un favor si escupiese de vez en cuando la camomila de su voz en los roncos juramentos de mi garganta. Y también recordé el memorable repertorio de Burt Bacharach y las letras con las que Hal David ayudó a inmortalizar docenas de sus canciones, cuando Diana Krall estaba aún en la escuela y era Dione Warwick quien cantaba aquellas cosas tan hermosas que el bueno de Bacharach componía en el jardín de casa, sonriente, canoso y vestido para el golf, mientras su esposa, Angie Dickinson, se angustiaba con la idea de estar de paso en la vida de aquel tipo alto, elegante y atractivo que incluso podría haber triunfado interpretando al piano las sofisticadas tachaduras de sus canciones.



Desfase contable

¿LE IMPORTA A ALGUIEN?

Un juez anula 16 contratos a dedo en el Ayuntamiento de Sabadell



IVANA VALLESPIR - Sabadell


El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 16 de Barcelona ha declarado nulos 15 decretos del Ayuntamiento de Sabadell, cuyo alcalde es el socialista Manuel Bustos, por los cuales se contrató personal por vía de máxima urgencia, sin efectuar el preceptivo concurso público de selección. Las contrataciones se realizaron entre julio y septiembre de 2007, y afectan a empleados, mayoritariamente, de las áreas de comunicación, protocolo, artes gráficas y territorio.

La sentencia declara nulos estos contratos porque "no se desprende la urgencia invocada" y añade que "las necesidades se pudieron prever con la suficiente antelación". Según la normativa, se puede contratar personal interino y personal laboral no permanente sin realizar una convocatoria pública si se trata de una máxima urgencia. Esto se da en casos como las bajas médicas y en puestos que es imprescindible cubrir (maestros, conserjes...), pero en el caso del Ayuntamiento sabadellense, las plazas son de técnicos y alguno llevaba trabajando en el Consistorio desde 2003 como cargo de confianza.

El pleno municipal del 23 de julio de 2007 aprobó la creación de 16 nuevas plazas de funcionario, ocho de las cuales fueron cubiertas al día siguiente, y el resto, en septiembre. Entre los nombres figuran antiguos cargos de confianza (cuatro del gabinete de prensa, dos de territorio y uno de artes gráficas) y personas incluidas en las listas electorales del PSC, además de parientes de ex concejales y ex jefes de área, según el diario El Punt.

El concejal del área de Servicios Centrales de Sabadell, Joan Manau, sostiene que la situación está "arreglada" y que se han llevado a cabo los concursos pertinentes para regularizar la situación de estos trabajadores, pero reconoce que las futuras contrataciones de urgencia ser harán de forma "diferente". A finales de 2008 se convocaron algunos concursos públicos, pero el grupo de la oposición Entesa per Sabadell denunció que los tribunales estaban formados por miembros del PSC o personas cercanas.

La junta de personal del Ayuntamiento presentó un recurso de reposición en octubre de 2007, pero ante el silencio administrativo, en enero de 2008 recurrió a los tribunales.

Además de estos 15 decretos, la junta presentó en julio de 2008 otro recurso de reposición por 24 decretos más, sobre los que tampoco han recibido respuesta. Ahora el sindicato estudia llevarlos de nuevo a los tribunales. Entre enero de 2008 y abril de 2009, el Ayuntamiento contrató por la vía de máxima urgencia a 126 personas.

Comprensión

Jaume Roures: "El català no té cabuda a la televisió privada"



El director general de Mediapro i màxim accionista de La Sexta, Jaume Roures, ha afirmat que el lloc de la llengua catalana al món de la televisió "és a les cadenes públiques". En una conferència organitzada per la Obra Cultural Balear (OCB) a Palma de Mallorca, Roures ha dit que la llengua catalana

al món de la televisió només té cabuda "a les cadenes públiques" i ha corroborat que "no hi ha espai per a una televisió privada en llengua catalana". Jaume Roures ha explicat a la conferència "El marc comunicatiu en català" que aquest és el motiu pel qual els canals en català "pertanyen majoritàriament a administracions públiques".

Roures ha posat com a exemples d'aquesta explicació les cadenes TV3 i Barcelona TV, ambdues de titularitat pública. L'accionista majoritari de La Sexta ha parlat també de les novetats en l'àmbit de les retransmissions esportives que es volen implantar en la propera temporada.

En aquest sentit, Roures ha deixat clar que la gratuïtat de les retransmissions esportives ha arribat a la fi, i ha adelantat que els partits dels dissabtes seran gratuïts mentre que els partits dels diumenges caldrà pagar-los.

Secuestros e igualdad


Dentro de no demasiado tiempo, la ley de igualdad regulará todos los aspectos de nuestras vidas, incluso los delictivos. Por eso cuando haya un secuestro tendrá que haber el mismo número de rehenes y 'rehenas'. Y si no, prepárese a las consecuencias, señor criminal.

Por joder . . .

MALENI, AGAIN.

Cartell de CiU contra la candidata socialista catalana Maria Badia.
Cartell de CiU contra la candidata socialista catalana Maria Badia. / AVUI


CiU fa una campanya per recordar que Maria Badia va a la llista de Maleni.

Replica al PSC via internet amb contracartells irònics on apareixen les dues candidates.


CiU està intentant desemmascarar la campanya del PSC de provocar por amb els adversaris polítics, com va fer a les generals. A través d’Internet, els nacionalistes han començat a respondre amb contracartells irònics, com un en què apareixen les candidates socialistes Maria Badia i Magdalena Álvarez, la polèmica exministra de Foment en l’etapa de les avaries de Rodalies. Volen remarcar que el PSC ha exclòs el nom de Maleni a la papereta de vot quan en realitat va un lloc per davant de Maria Badia. “Votar Badia = votar Maleni”, diu el rètol virtual.

El candidat de CiU, Ramon Tremosa, va referir-se ahir a la campanya del PSC i va retreure-li que José Luis Rodríguez Zapatero dini amb Silvio Berlusconi quan els socialistes desqualifiquen el primer ministre italià en els seus cartells. Tremosa va considerar cínic aquest estil. “El discurs de la divisió entre dretes i esquerres estava molt bé fa 50 anys, però ara és més artificial que real”, deia. Va subratllar que el PSC no s’ha atrevit a criticar en els seus cartells ni Nicolas Sarkozy ni Angela Merkel, i que Zapatero va poder participar a la cimera del G-8 precisament per invitació del president liberal francès. “I ara anirà a una nova cimera convidat per Berlusconi”, va afegir.

Suicidio

sábado, 30 de mayo de 2009

Mitineando

La corrupción azota al PSOE en plena campaña

Las inmensas grúas cubren desde hace  tiempo el cielo de Seseña

Las tramas urbanísticas salpican a más de una decena de municipios en los que gobiernan los socialistas

La campaña electoral del PSOE para las europeas no podía haber empezado peor. La formación política se ha empeñado tanto en sacar a la luz los trapos sucios de la oposición que se olvidó de tapar los propios. Así, en los últimos días han sido varios los escándalos de corrupción que han salpicado a los socialistas. El pasado lunes, la Guardia Civil destapó una trama urbanística en el Ayuntamiento de Arrecife, en Lanzarote, en la que, presuntamente, estarían implicados dos miembros del PSOE: el jefe de la oficina técnica municipal, José Rafael Arrocha, y Segundo Rodríguez, ex alcalde de Tinajo y ex vicepresidente del Cabildo Insular. Ambos fueron detenidos, junto a otras siete personas, y acusados de falsificación y concesión irregular de licencias de obra.
No ha sido el único escollo de los socialistas. Apenas un día después, era detenido el ex alcalde socialista del municipio murciano de Lorca, Miguel Navarro. El arresto está relacionado con la «operación Reciclaje» contra una trama de corrupción en el seno de la Empresa Municipal de Limpieza de la localidad, Limusa, de la que presuntamente se podrían haber desviado fondos públicos para financiar a empresas privadas. Tras declarar ante el juez, Navarro quedó libre con cargos.
Y, por si esto fuera poco, otro ex alcalde socialista, Francisco Javier Raventós, ex regidor de Collbató, en Barcelona, iba a ser juzgado el martes, pero pactó en el último momento con la Fiscalía una pena de cinco años de cárcel y ocho de inhabilitación por malversar 76.426 euros durante su etapa al frente del Ayuntamiento, entre 2001 y 2003. Raventós reconoció que había abusado de su cargo para obtener dinero del erario público que debía servir para pagar a proveedores municipales. Estos son los más recientes, pero no los únicos, ya que la corrupción en el PSOE ha sido una constante. Estos son algunos de los casos más destacados en la geografía española:

¡Vaya semanita!

España, patada a seguir

S. McCoy



Menudos posts que te has marcado esta semana, McCoy, me comenta un amigo no sin cierta desazón. Que si lo peor está por llegar, que nos esperan siete años de sufrimiento por delante, que la prensa está muerta, tanto monta monta tanto Peter Jei como Polanco, que si la chapuza de SOS… Has vuelto a las andadas, macho, pedazo de cenizo español. Y mientras nuestro IBEX el único de los indicadores de los mercados desarrollados que ha roto resistencias y se encamina hacia nuevas subidas, hecho cierto e indiscutible. ¿Qué te pasa? Las noches de insomnio de la nueva criatura te han agriado el carácter y sólo ves la botella medio vacía. De nuevo. Y no es precisamente eso lo que España, nuestra España, necesita, ¿no crees?

Pues no sé yo que decirte, querido compañero, no sé yo que decirte. Aunque uno pueda llegar a confundir sus deseos con la realidad, no por ello ésta va a dejar de ser distinta de como es. Se dice tradicionalmente que el pesimismo es el optimismo bien informado y a servidor, que ha repetido en numerosas ocasiones que le pagan por pensar, información, lo que se dice información, no le falta. Ha sido una semana plena de reuniones con empresarios, banqueros e inversores. Y todos, sin excepción, descalifican el positivo discurso oficial por la vía de los hechos: brotes verdes no son lo que nosotros estamos viendo en nuestro día a día sino más bien todo lo contrario. Y lo que te rondaré morena. Desesperados ante la falta de oposición política, y anonadados por la capacidad del Ejecutivo de manipular los mensajes, llegan a una conclusión compartida: nos esperan años muy complicados. Muchos más de los deseables.

Y es que en España se ha instalado, en casi todos los ámbitos de actuación, la más que cuestionable estrategia de la patada a seguir: se toman decisiones en la esperanza de que la negativa espiral por la que discurre nuestra economía se corrija dentro del plazo necesario para que todos los disparates que se están cometiendo hoy no muestren su peor cara mañana. Una filosofía de actuación que, en el ámbito de la política, busca únicamente un rédito electoral, ande yo caliente, ríase la gente, con independencia de que su impacto económico suponga un discutible pan para hoy y una segura hambre para mañana; en el financiero, dilatar en el tiempo la culminación de la Crónica de una Muerte Anunciada para muchas entidades; y, en el social, tratar de controlar la conflictividad, una de las obsesiones de Zapatero, con la colaboración necesaria de unos sindicatos convenientemente amamantados por los pechos de Mamá Estado. Los liberados sindicales son los últimos en abandonar el barco, parte de la negociación. Y la gestión de los fondos ocupacionales una tentación demasiado atractiva como para asomar la patita.

El Gobierno tira indiscriminadamente de chequera.

Una actitud que ha provocado que el Gobierno, de dudosa aptitud curricular, entre en una dinámica de actuación, cuando menos, peligrosa que supone una adulteración del contrato implícito en toda democracia entre Administración y administrados en virtud del cual los segundos aportan recursos y la primera los gestiona adecuadamente. Porque, si el ciclo recesivo se alarga, nos podemos encontrar con que la obsesiva salvaguarda del Estado de Bienestar, y el aumento de gastos corrientes que lleva aparejada, dispare el agujero de las arcas públicas. Los preocupantes datos de recaudación fiscal a abril conocidos esta semana deberían suponer un serio aviso a navegantes. Traigan a valor presente los nuevos compromisos de pago futuro recurrentes, a fondo perdido, y verán de qué les estoy hablando. De ahí que sea clave exigir retorno al dispendio público -dentro de un esquema fijado de antemano que no busque perpetuar la improductividad e incapacidad de competir globalmente e ciertos sectores- con objeto de que, antes o después, sus frutos reviertan al Tesoro.

Me hace gracia cuando se habla de la capacidad de maniobra de nuestras Cuentas, que se ha dado por medir en términos de deuda sobre PIB, donde nos encontraríamos en mejor posición relativa de nuestro entorno. Bueno, el problema dual de las deudas tiende a ser bastante sencillo, como todos de un modo u otro sufrimos en nuestras carnes a diario. Uno que hay que abonar sus intereses, que tienen esa mala costumbre de presentarse periódicamente. Los pagos por este concepto ya suponen para el Gobierno Central el 2% del PIB nacional. Un peso adicional para la recuperación futura que parece sólo tiene un camino por recorrer: al alza. El otro inconveniente es tan evidente que da vergüenza decirlo: las deudas hay que pagarlas. Y, como han comprobado algunas de las empresas más significativas de este país en los últimos meses, el mercado no siempre está ahí para acudir en tu auxilio. O a los precios que a ti te interesaría. Y menos aún si tu situación fiscal no hace sino deteriorarse. De ser así, y de no producirse a tiempo el nuevo milagro económico que España necesita para corregir este desequilibrio de modo natural, masivas subidas de impuestos parecen inevitables.

El sector financiero y las trampas en el solitario.

Otro tanto de lo mismo está ocurriendo en el sector bancario donde la filosofía de mañana todos calvos se ha impuesto entre unos gestores que no dudan en sacrificar rentabilidad a cambio de ocultar mora comprando inmuebles, adquiriendo empresas o refinanciando deudas imposibles. Ya hemos visto esta semana cómo inmobiliarias como Reyal Urbis o la propia Afirma han reconocido su voluntad de volver a sentarse con bancos y cajas para revisar esos planes de negocio a los que han vinculado su viabilidad futura. Patada a seguir. ¿Hasta cuándo? La capacidad de nuestras entidades de tirar de provisiones genéricas a fin de no dañar aún más sus cuentas de resultados empieza a llegar a su fin, siendo 2010 el año clave para muchas de ellas. Cuidado.

La necesidad de una revisión conjunta del conjunto del sistema financiero nacional se hace cada día más imperativa. CCM era sólo un 1% del total, nos dicen. En unas finanzas globalizadas como las actuales importan poco los absolutos, que también, y mucho más los relativos, esto es: cómo se han visto afectadas titulizaciones, sindicados, participaciones empresariales, etcétera con su caída. No se puede contemplar una problemática de este tipo como la suma de una serie de afecciones individuales. Es absurdo. Y si el Banco de España quiere mantener algo del poco predicamento que le queda, debería imponer su criterio ya. Si le dejan.

Muchas sociedades bancarias están luchando por salvar el hoy, aun conscientes de que se enfrentan a un dudoso mañana. Una situación de agonía cuyo primera y principal damnificada es la economía real que se encuentra con que, si antaño la concesión de crédito era indiscriminada, ahora su negación tampoco atiende a criterios razonables. El sistema confía en que antes o después haya una recuperación que solventes sus dificultades. ¿Con base en qué? Si de la crisis del 92 no se levantó cabeza hasta el 96, ¿qué lleva a la banca a pensar que las circunstancias actuales, mucho más graves, se corregirá en menos plazo de tiempo? Absolutamente nada. Y menos cuando gran parte de tu financiación actual está vinculada al estallido de una de las mayores burbujas inmobiliarias de la Historia. Marzo de 2007 a un mejor escenario de ¿2011? Mi apuesta personal es el 12.

El futuro se construye en el presente.

No deja de sorprenderme cómo tanto el sector público como las instituciones financieras de este país confían su futuro, y el de todos los españoles, a un hecho tan incierto como que se la recuperación se produzca a tiempo de sacarles las castañas del fuego. Y cómo no dudan en quemar sus naves en una apuesta tan llena de incertidumbre, uno por la vía del gasto no productivo indiscriminado y el otro a través de la ocultación de la situación real de su balance. Quizá es que el tener cinco hijos me hace participar todavía de esa candidez de los sueños infantiles que aun confían en el valor intrínseco de los principios que han de guiar tanto la economía como la actuación del Estado.

La alternativa a la patada a seguir es, por supuesto, dolorosa. Nadie ha dicho que no lo sea. Pero la definición de inversión implica sacrificio hoy, esto es, renuncia, a cambio de beneficio mañana y no al revés. Eso significa racionalización en el uso de los recursos escasos, en el caso de la Administración, y ajuste de su tamaño y beneficios por lo que a la banca concierne. Un modo de actuación que, en tanto se evite, va a perseguir a sus actores, engordando su necesidad cada día que pase, hasta que les estalle en las manos, bien porque no haya dinero, bien porque sean definitivamente inviables. Entretanto podemos vivir en esa ilusión de optimismo tan contagiosa de la que me encantaría participar. Pero, miren por dónde, va a ser que no.

El cambio de modelo productivo de ZP hace estragos . . .

Feria del libro,entre el deseo y la realidad

Los libreros esperan cómo los visitantes reaccionaráneste año

La crisis marca el arranque de la cita literaria del Retiro


La 68 edición de la Feria del Libro de Madrid abrió sus puertas con la mirada ya puesta en la cuenta de resultados. Las primeras y tempranas ventas animan a unos; otros optan por una visión más pesimista

Ni el buen tiempo ni el optimismo de las primeras ventas han eludido la pregunta que todos pensaban: ¿hasta qué punto afectará la crisis a la Feria del Libro? Una alfombra roja preludiaba la llegada de la Infanta Elena en el Parque de El Retiro de Madrid. A las doce del mediodía, acompañada por la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, inauguraba la 68 edición de este encuentro con un exhaustivo recorrido por las 357 casetas que las editoriales y librerías han instalado, hasta el próximo 14 de junio, en el Paseo de Carruajes. «Esta cita no resuelve jamás el año de ninguno de nosotros. No lo será éste, con las vacas flacas, y tampoco lo fue el anterior, que contábamos con las gordas. Es un aliento. Es un año flojo, pero la Feria sería un empujón», declaraba Lola, de la librería Rafael Alberti.
Ejemplares dedicados
Mientras, al fondo, la comitiva que acompañaba a Doña Elena avanzaba despacio en medio de un remolino de personas y fotógrafos. La entregaron un facsímil del «Beato de Liébana», «El origen de las especies por medio de la selección natural» (Alianza editorial, de Charles Darwin, con prólogo de Francisco Ayala; «La mano de Fátima» (Plaza & Janés), la esperada obra del escritor Ildefonso Falcones, y de la que ella misma comentó con ironía: «No entiendo cómo puede este hombre trabajar en un bufete de abogados y escribir libros como éste». Uno de los momentos más emocionantes se produjo en el Pabellón del Círculo de Lectores, donde Julián Ríos, Carmen Iglesias y Antonio Gamoneda se encontraron con Doña Elena y le entregaron ejemplares dedicados de sus últimas obras: «Puente de Alma», «No siempre lo peor es cierto» y «Un armario lleno de sombra», tres novedades editadas por Galaxia Gutenberg.
Casetas especializadas
«Espero que esta edición sea muy positiva. Las librerías más especializadas jugamos con ventaja porque la selección orienta a nuestros clientes», comenta Ana, de Rafael Alberti. Para ella, la especialización permite trabajar de manera más estrecha con universidades y bibliotecas públicas. «La feria no puede resolver nada», asegura. El optimismo y el pesimismo, el deseo y la realidad, se alternan de un «stand» a otro. César, de Fuentetaja, despacha un par de novedades entre la pregunta y su respuesta, antes de terminar, ya ha vendido otros libros. Él no lo duda: «Los que más se venden son las entregas de Stieg Larsson: “Los hombres que no amaban a las mujeres” y “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” (Destino), y “Anatomía de un instante” (Mondadori), de Cercas». Pero su excelente arranque no le ciega: «Sí, por supuesto que este es un año difícil. La Feria del Libro será un reflejo de todo lo que ha sido el año. Pero supongo que le imprimirá un impulso a las ventas. Aquí, todas las personas son potenciales vendedores. Y es cierto que a nadie le salva el año una feria». Después añade: «Pero es el mejor escaparate, no hay mejor publicidad. Supongo que en la caseta venderemos más libros». Y lo explica: «Este mundo se mueve por picos: el día del libro, las Navidades, las ferias, las vacaciones».
La librería 8 y 1/2 se desmarcó con un regalo inusual y le entregó a la Infanta uno de los guiones de la ministra de Cultura: «Entre vivir y soñar», un regalo que no esperaba la ministra González Sinde, a tenor de la expresión de su rostro. «Siempre es mejor ver las películas que leer los guiones, porque la lectura de un guión resulta árida», se excusó. La titular deCultura aprovechó un instante para valorar la irrupción del «e-book»: «Mi ministerio será de los primeros en sumarse a esta tecnología para que sus publicaciones estén a disposición de todos». A continuación, matizó: «Hay espacio para el libro de papel, irreemplazable, y también para el digital. Lo que es importante es el contenido».
Javier, de Aviraneta, no respira demasiada confianza sobre esta edición: «Desde luego que es un año difícil. Yo creo que aquí se verá la tendencia de todo el año – en los primeros meses se ha producido un importante descenso de ventas en las librerías–. La feria, como mucho, te ayuda a remontar uno o dos meses, no más». Cava, de Casa del Libro, se desmarca de las declaraciones anteriores: «El día del libro nos sorprendió. Tuvimos más ventas que el año pasado. Hay gente que compra ahora para aprovecharse de los descuentos». La crisis ha incrementado la venta de libros de divulgación económica. «La gente los compra para uso personal. Para regalar, recurren a la literatura», comentan en un «stand». Para sobrellevar la crisis, en Santillana, han apostado por el formato de bolsillo. Pero Aldo, de Antonio Machado, tampoco elude la realidad: «La recesión es evidente. Hay menos pedidos. La Feria jamás puede ser una apuesta básica. Los lectores que fallan son los que leen un libro al año. Esos pueden prescindir de él, pero los lectores habituales, esos continuarán consumiendo». Teodoro Sacristán, director del encuentro, resumió ayer el sentimiento: «Espero que todo vaya bien y que no nos resintamos».

Patriotas por pelotas



El miércoles pasado dijeron en la tele que el Barcelona del triplete es un equipo tan catalán como español, de ahí que la piel de toro (o acaso la «pell de brau», que cada cual se ponga en su pellejo) vibrara de entusiasmo con la gesta futbolera. Gracias a que la luminosa observación fue repetida hasta el hastío a lo largo de hora y media, incluso los más lerdos caímos en la cuenta de que quizás el Rey estaba en el Olímpico de Roma justamente por eso. O que esa era la razón por la que Zapatero, que es un «culé» de mal asiento, había ido al partido en avión oficial en lugar de «fer pinya» con la peña del pueblo. Tan catalán como español y se acabó el problema, por mucho que les pese a los catastrofistas y a los agoreros. Sólo es de lamentar que el extasiado presidente no acabe de llevarse con las lenguas (ya sean las vernáculas o las extranjeras) y dejara pasar una ocasión pintiparada para entonar un himno nacional al que no es necesario poner letra: «Tot el camp és un clam, som la gent blaugrana, tant se val d´on venim, si del Sud o del Nord...». La España eterna.
Que el Barça «es més que un club» lo sabe todo el mundo y todos, en general, lo asumen y lo aceptan (salvo los periquitos, claro, a los que, por no ser «més», les suelen hacer de menos). La excepción, sin embargo, confirma el sacramento. El Barcelona es un equipo carismático, una metamorfosis laica de la comunión de los creyentes. Valga, a modo de ejemplo, el que Yayá Touré, centrocampista marfileño, se encuentre a un paso, el hombre, de ingresar en Esquerra y encasquetarle un pleito a Alejo Vidal-Quadras a costa de que su tatarabuelo traficara con músculos de ébano. Linda cosa sería, desde luego. Y le haría justicia (poética, se entiende) a la célebre copla, añeja y habanera, que el padre Miquel Batllori recogió en sus recuerdos: «Para distraer su afán, / cantaba un negro en su banco / ¡Dios mío quién fuera blanco, / aunque fuera catalán!».
Pero volvamos al asunto; o sea, a sacar de centro. Si el Barça «es més que un club» -y pregúntenselo a Ferguson-, ¿Cataluña va a ser «meyns que una nació» a despecho del tripartito y del triplete? En buena ley es lo que cabe deducir de la obsesiva cantinela que corre a ras de hierba. A falta de que los «cagadubtes» del Constitucional decidan si son galgos o podencos, el infalible locutor Matías Prats -que les supera en crédito- se ha pronunciado acerca del Estatut con absoluta contundencia. Las reglas del territorio «Champions» exigen que seamos patriotas «per collons» y por huevos. O sea, que, en principio, no debiera existir ninguna diferencia entre los goles de Zidane y los de Leo Messi. El principio es el «share» y el resto importa un bledo. Que lo que las divinidades balompédicas anudan no lo desate el Parlamento.
Aún siendo chabacana, falaz y torticera, la conjura mediática ha surtido efecto. Es obvio que el equipo de Guardiola escribe poesía en un pergamino verde. Que unos dan patadas a las milongas épicas, mientras ellos apuestan por la lírica y bordan los sonetos. Admirar la excelencia, sin embargo, no conlleva mudar de sentimientos. A un «tifosso» del Inter se la trae al fresco que el Milán sea italiano, luxemburgués o serbio. Lo que quiere es que pierda. Y si es una final, miel sobre hojuelas. Mas, llegada la hora en que a la «scuadra azzurra» (lo que llaman «la roja» en nuestras parameras) le toca batirse el cuero, las rivalidades se disuelven. Aquí, en estos momentos, o jaleas al Barça por lo requetebien que españolea o te enseñan tarjeta de ultra impenitente. ¡Qué cruz, Señor, qué cruz! Siempre en fuera de juego.

Europeas sin "cracks"

La crisis que inventaron los medios


La crisis que inventaron los medios

@Esteban Hernández - 30/05/2009 06:00h

Deja tu comentario (0)

Valorado (1/5)Valorado (1/5)Valorado (1/5)Valorado (1/5)Valorado (1/5) (1/5 | 5 votos)

aumentar tamaño letradisminuir tamaño letra

¿De verdad estamos viviendo una crisis tan grave? Porque si no sabemos sus dimensiones reales y si todo el mundo insiste en que sus consecuencias últimas resultan todavía desconocidas, ¿cómo podemos estar seguros de que la crisis es tan catastrófica como nos la están dibujando? ¿No será que los medios de comunicación, en lugar de contarnos lo que ocurre, están creando un escenario ficticio? Así, algunos expertos advierten que la crisis es real sólo en parte y que la insistencia de los medios en resaltar los aspectos negativos han acabado por darla unas dimensiones apocalípticas de las que carece. Y, advierten, al final, lo único que se ha conseguido es asustar a la gente para que no salga de casa, no consuma y no invierta.

Pero no se trata de una actitud nueva. Más al contrario, estamos ante algo recurrente, puesto que vivimos en una sociedad en alarma perpetua, asediada por múltiples amenazas, desde el terrorismo islamista y las armas de destrucción masiva hasta las distintas clases de gripe pasando por el cambio climático. Y esos contextos suelen ser retratados desde las mismas constantes comunicativas. Según avisa el sociólogo Enrique Gil Calvo, autor de El miedo es el mensaje, no se han apreciado grandes diferencias en el tratamiento mediático de las diferentes crisis, ya que “siempre se trata de explotarlas con oportunismo, sean de la naturaleza que fuere: económicas, ambientales, políticas, etc. Para Gil Calvo, el elemento que las une es la voluntad de los periodistas de construir los llamados acontecimientos mediáticos: “se suspende la información y programación habitual y se sustituye por una especie de estado de excepción periodístico, con todo el personal movilizado en cadena, reconvertido en corresponsal de guerra y retransmitiendo en directo unos acontecimientos que se presentan como trascendentales, históricos y cruciales, como si nos jugáramos nuestro orden social en ello”.


[Sigue...]

Desmentido

¿Patria o muerte?

Las evidencias sobre Garzón


Juan Carlos Escudier


Sobre Garzón se acumulan las evidencias. Es evidente, por ejemplo, que el juez no ha pasado del capítulo dos del manual de cómo hacer amigos, y de ahí que la admisión a trámite por parte del Supremo de una querella en la que se le atribuye un delito de prevaricación haya causado el lógico alborozo a derecha e izquierda, porque en lo de lograr animadversiones hay que reconocerle una imparcialidad ejemplar. Es evidente también que su capacidad como instructor es manifiestamente mejorable o que su afición a ver su nombre impreso en las portadas supera a la promiscuidad de Mesalina, que en lo suyo era un portento. Mariano Sánchez Soler, periodista y autor de Baltasar Garzón. Tigre de papel (Foca. 2006) llegó a contabilizar las veces que su nombre fue citado entre 1988 y 2005 tanto en los despachos de la agencia Efe como en las ediciones impresas de El País y El Mundo (no se recogen datos de este último diario entre 1989 y 1993). La cifra es apabullante: Garzón fue mencionado en 39.768 ocasiones. ¿Quién da más?

No ya evidente sino indiscutible es que estamos ante un sujeto egocéntrico, cuya tendencia a ocupar el centro del escenario es inagotable. El narcisismo del personaje quedaba reflejado en un detalle menor con el que el periodista concluía su libro. El 2 de junio de 2005 un encapuchado arrojó un artefacto incendiario contra un coche aparcado a la puerta del domicilio del magistrado. Las llamas se extendieron al coche del escolta del juez, que en ese momento se encontraba en Nueva York disfrutando de su archifamosa beca de estudios. La policía descartó la autoría de ETA pero el juez pensaba de manera diferente: “El ataque contra mi casa estaba bien planificado porque la persona encapuchada entró por la única vía de acceso a la calle y arrojó la gasolina directamente sobre dos coches concretos, sin importarle los otros vehículos. Sabía perfectamente adónde iba. Se trata de una advertencia...”. Días después, era detenido un joven de 23 años, David, que había sido novio de la hija mayor de Garzón. Se trataba de un despecho de enamorado contra la chica, que se había vuelto a emparejar. Garzón no podía imaginarse ajeno a un episodio, del que forzosamente debía ser protagonista.

Pero existen más evidencias. Es evidente, por ejemplo, que el ultraderechista Manos Limpias y su secretario general, Miguel Bernad, ex dirigente de Fuerza Nueva, no forman parte del club de fans del juez campeador, tal y como muestran las intentonas que, desde hace más de una década, ha impulsado el supuesto sindicato para apearle del machito. Las higiénicas manos de Bernad le han denunciado por prevaricación y usurpación de funciones, por dilación en las investigaciones sobre la Expo, por la filtración del informe médico de Pinochet, por no abstenerse en la instrucción sobre los GAL, por manifestarse contra la guerra de Iraq, por ensalzar a Zapatero y, reiteradamente, por el caso del ácido bórico y por la investigación del supuesto chivatazo a ETA en plena tregua. En el tema que nos ocupa, primero denunciaron la prevaricación y, mejor aconsejados, terminaron por interponer la querella que ahora ha sido aceptada a trámite. Quizás lo anterior no sea una persecución, pero se le parece.

Lo que resulta menos evidente, con todos los respectos al criterio a la Sala Segunda del Supremo -donde tampoco Garzón despierta gran entusiasmo- es que esta vedette de la judicatura, instructor deficiente, y ególatra compulsivo haya prevaricado en la investigación de las desapariciones de la Guerra Civil y el franquismo, por mucho que la Sala de lo Penal de la Audiencia determinara su incompetencia sobre el caso.Según la doctrina del propio Tribunal Supremo, la prevaricación judicial está integrada por dos elementos: uno, el objetivo, que hace referencia al hecho de adoptar una resolución injusta, entendiendo por injusta que dicha resolución no se encuentre dentro de las opiniones jurídicamente defendibles; esto es, que carezca de toda interpretación razonable y sea exponente de una clara irracionalidad. El segundo, el subjetivo, precisa que sea dictada “a sabiendas”, con conciencia de que la resolución adoptada se aparta del principio de legalidad y de las interpretaciones admisibles en derecho.

Previamente al proceso por prevaricación seguido contra al juez Gómez de Liaño -que sí que era amigo de Garzón y compartía con él tertulia en Lhardy antes de que Don Baltasar le pusiera a los pies de los caballos-, la jurisprudencia del Supremo era diáfana al respecto. Para que diera el elemento objetivo de la prevaricación, el magistrado debía dictar una resolución “tan grosera, esperpéntica y disparatada que pudiera ser apreciada por cualquiera”. Pero con Gómez de Liaño -que consiguió en 2008 que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo reconociera la parcialidad de sus juzgadores-, el Supremo consideró que bastaba para prevaricar que la pieza judicial no resultara “de ningún método o modo aceptable de interpretación del Derecho”.

Ya sea de una forma o de otra, no parece que concurran estas circunstancias en la instrucción de Garzón, y para ello basta con leer el voto particular que tres magistrados de la Audiencia Nacional -José Ricardo de Prada, Clara Bayarri y Ramón Sáez- formularon contra la decisión de incompetencia decretada por la Sala de lo Penal, salvo que también se considere que estos tres jueces son esperpénticos y disparatados, o que interpretan el Derecho de manera inaceptable.

Los citados magistrados aportaron razonamientos bastantes para sostener que Garzón actuó con arreglo a la ley ante “los hechos con relevancia penal más graves -por su intensidad y extensión- que se han presentado ante la jurisdicción española”, constitutivos, opinaban, “de crímenes contra la humanidad y de crímenes de guerra”. Los discrepantes aportaban diversos criterios para apoyar la competencia de Garzón sobre la causa, entre ellos los siguientes: la Audiencia es competente en relación a hechos cometidos por “personas integradas en bandas armadas o relacionadas con elementos terroristas o rebeldes”; parte de los crímenes de desaparición forzosa de niños hijos de los defensores de la República se cometieron fuera de España; asimismo, debía aceptarse la competencia tanto por tratarse de un crimen contra la humanidad de persecución cometido por grupo armado como por tratarse de un delito de terrorismo en el contexto de crímenes de guerra.

Respecto a las burlas que sufrió Garzón con su petición de certificados de defunción de algunos de los incriminados -entre ellos el propio Franco-, estimaban que resultaba precipitado aceptar que todos los imputados están muertos. “¿Acaso alguien -se preguntaban- puede afirmar con certeza que han muerto las personas a las que se pudiera atribuir indiciariamente responsabilidad por los crímenes contra la humanidad, por desaparición forzosa de adultos y de niños y de persecución, ejecutados hasta los años cincuenta, incluso posteriormente, y por diversas modalidades de posible participación delictiva?”.

Pero es que, aun considerando que Garzón hubiera aplicado la ley de una forma que no resultara “de ningún método o modo aceptable de interpretación del Derecho”, el Supremo se enfrentaría a sus propias contradicciones, según resaltaba el catedrático de Derecho Penal Enrique Gimbernat en un artículo publicado en El Mundo en agosto del pasado año: “Desde la sentencia condenatoria de Gómez de Liaño de 15 de octubre de 1999 el TS ha tenido ocasión de examinar en casación, no una ni dos, sino, por lo que alcanzo a ver, más de 40 sentencias de distintas Audiencias Provinciales, cuyos fallos vulneraban abiertamente disposiciones imperativas de nuestras leyes procesales y penales y, muy especialmente, el principio de legalidad (es decir: fallos en los que se aplicaba la ley en contradicción con cualquier método aceptable de interpretación del Derecho), en cuanto que se imponían penas superiores a las legalmente previstas, sin que, a pesar de ello, el TS haya considerado que esas sentencias de instancia eran constitutivas de prevaricación, porque, si lo hubiera estimado, obligatoriamente habría tenido que promover la incoación de un procedimiento penal por prevaricación contra los magistrados provinciales”.

A partir de aquí pueden extraerse las conclusiones que se estimen oportunas. Lo peor de la admisión a trámite de la querella de Manos Limpias no es la suerte que pueda correr Garzón, al que se supone muy capaz de defenderse, sino el mensaje que se transmite al resto de jueces y magistrados: si alguien osa atreverse a enjuiciar los crímenes de la dictadura -que, posiblemente, ya han quedado sin sede en la jurisdicción española- arriesga su carrera. Y eso es algo más que una injusticia.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sin publicidad (en TVE) no hay paraíso



Joseph Gelman*


Sin entrar en valoraciones sobre lo acertado o no de la decisión de suprimir la publicidad en TVE, vale la pena analizar el impacto que esta nueva realidad tendrá tanto en la marca de la propia Televisión Española como en la de sus anunciantes.

Es indudable que la marca TVE va a tener que reinventarse. Por un lado, su parrilla de programación (uno de los principales puntos que soportan su posicionamiento de marca), se verá alterada de forma relevante, ya que la oferta de contenidos de primera línea sufrirá un recorte. Las emisiones deportivas, las películas de grandes estudios y hasta la emisión de contenidos infantiles ocuparán menos horas de emisión. Indudablemente, esta programación tendrá que ser sustituida por otro tipo de contenidos, lo que tendrá un impacto directo sobre la forma en la que el consumidor percibe a la cadena.

Ahora bien, los cambios en la “misión” de TVE tendrán que reflejarse en su estrategia de marca. Tal y como se está definiendo, parece que la percepción de una TVE con una función pública y social como eje central será el modelo futuro. ¿Significa esto que TVE tendrá que desarrollar una estrategia de marca que vuelva a los días de los grandes incumbentes estatales?, ¿Será TVE percibida por el consumidor de la misma forma que son percibidas (por ejemplo) las televisiones con un claro fin social de países más socialistas? (ver el caso de Venezuela).

Adicionalmente, los gestores de la marca TVE van a tener que manejar un aspecto que alterará de forma negativa su marca: cada vez que un usuario de ADSL reciba su factura, tendrá un cargo adicional para financiar TVE, lo cual, además de generar una reacción negativa hacia la marca, irá contra la idea de una televisión con fin social, que anteriormente era percibida como gratuita pero por la que el ciudadano ahora se siente obligado a contribuir directamente mes a mes.

Pero el nuevo modelo también planteará retos importantes para las marcas de los anunciantes. Uno de los factores que deben impulsar la inserción de un anuncio es el fit entre el mensaje que la marca desea transmitir y el contenido del programa en cuestión. En este sentido, y a nivel más estratégico, las marcas tendrán que buscar programaciones sustitutas que les permitan desarrollar los atributos de marca que buscaban al anunciarse en diversos programas de TVE.

A un nivel más táctico, la rapidez con la cual se implantará la eliminación de la publicad requerirá que las marcas anunciantes redefinan sus planes de publicidad. A corto plazo, la restricción de la oferta probablemente tendrá un impacto inflacionario sobre los precios que afectará a los anunciantes. Sin embargo, a largo plazo, si se tiene en cuenta la esperada desconcentración de audiencia que provocará el aumento de relevancia de los múltiples canales de TDT, las tarifas de publicidad no deberían sufrir alzas.

Lo que no es real es pensar que aquí se va a dar un proceso limpio, en el cual de forma inmediata (y con un pensamiento simplista) la inversión en TVE se trasladará directamente a las cadenas privadas de forma equitativa al share. Los anunciantes buscarán alternativas de contenido que les permitan remplazar aquellos programas que por una u otra razón (más allá del simple share) habían seleccionado en TVE; y quizás parte de esta inversión opte por medios alternativos a la televisión para transmitir sus mensajes y llegar a los consumidores.

*Joseph Gelman. Socio de Prophet, consultora Estratégica de Branding, Marketing e Innovación.

Telecinco decide finalizar la emisión de 'La Tribu' de Sardá



Telecinco decide finalizar la emisión de 'La Tribu' de Sardá

Telecinco y Javier Sardá han decidido finalizar la emisión del programa La Tribu, ya que no se han cumplido las expectativas que ambas partes tenían al iniciar este proyecto, ha informado la cadena de televisión. A través de un comunicado, Telecinco ha explicado que la decisión ha sido tomada a pesar de que el programa "iba subiendo de audiencia cada semana" y llegó a ser líder en su horario nocturno en su última emisión el pasado martes.

Tanto la cadena como el director y presentador han preferido trabajar en un proyecto futuro antes que dar continuidad a La Tribu, que comenzó su andadura el pasado 16 de abril, ha añadido la nota.

Precisamente hoy hace un mes que Mercedes Milá anunció que se marchaba de este programa, en el que compartía protagonismo con Javier Sardá, Carlos Latre y Boris Izaguirre, porque en el programa no se analizaba la actualidad desde la mirada de ellos cuatro, según la periodista.

La Tribu ha conseguido datos muy pobres en sus seis emisiones, tres en el prime time del viernes y otras tres en la madrugada del martes. Se estrenó el 17 de abril con un 14.9% y las dos semanas siguientes cayó por debajo del 10%. Al pasar al late night, el programa remontó unas décimas hasta el 13% o 14%, pero el presupuesto del espacio es muy caro y a Telecinco no le merece la pena seguir manteniendo el mismo en pantalla.

Un día comunista

El mundo de la cultura adolece de la propensión a disculpar o admirar el totalitarismo de izquierdas



Carlos RODRÍGUEZ BRAUN


Decía mi madre que el título que certifica nuestra cultura es el de bachiller, tras el cual nuestros conocimientos son más profundos pero a la vez más estrechos, y tendemos a alejarnos del abanico cultural de los más jóvenes. Begoña Gómez de la Fuente, querida amiga y compañera del alba en Onda Cero, que no ostenta pero sí posee una vasta cultura, está decidida a impedir que avance mi inopia literaria, y me presta joyas como: Alexander Solzhenitsyn, «Un día en la vida de Iván Denísovich» (Tusquets). Apuntó Vargas Llosa que el Nobel ruso es más que un eximio escritor: es un ejemplo ético. En el mundo de la cultura, marcado por una repugnante propensión a disculpar o incluso admirar el totalitarismo de izquierdas, Solzhenitsyn tuvo la valentía de denunciar que el llamado «socialismo real» era lo que era: el sistema más criminal que nunca haya sido perpetrado contra los pueblos de la Tierra. Ningún régimen avasalló vidas y libertades como el comunismo, que aún es saludado por tantos artistas «comprometidos». Los medios de comunicación una y otra vez nos invitan a celebrar el socialismo, al que sistemáticamente se juzga según sus mejores objetivos, con lo que siempre supera al capitalismo, sistemáticamente juzgado según sus peores resultados. Muy de vez en cuando aparece un artista comprometido con la libertad, y suele ser mirado con recelo, cuando no con desdén. Todo esto realza los méritos de Solzhenitsyn, que escribe sobre los terribles resultados del comunismo porque los padeció de primera mano. Basado en la experiencia personal del autor, «Un día en la vida de Iván Denísovich» relata una jornada en un campo de concentración, de los muchos en que se concretó el bello ideal igualitario de la izquierda, amparada por la ideología antiliberal conforme a la cual no somos individuos libres más que si nos sometemos a la comunidad, encarnada por el Estado. Por eso los presos del campo, todos ellos encerrados por no tener ideas socialistas, escuchaban a sus siniestros carceleros utilizar como consigna la fórmula del ejército soviético: «¿Al servicio de quién estamos? ¡Del pueblo trabajador!».

Ratas

La salida de España del euro vuelve a cobrar fuerza en los foros internacionales


La salida de España del euro vuelve a cobrar fuerza en los foros internacionales

La posibilidad de que España tenga que abandonar el euro es un tema recurrente en los medios extranjeros -sobre todo alemanes y británicos-, pese a que la Unión Monetaria no contempla esta opción. Sin embargo, destacados representantes del mundo empresarial y financiero español aseguran que este asunto ha vuelto a cobrar fuerza en los foros internacionales y que no hay encuentro empresarial de alto nivel en el que no salga a relucir. Las razones de este revival son la espiral de deuda pública en que se ha embarcado nuestro Gobierno y la pérdida de credibilidad de nuestro país en el contexto internacional.

"En todos los foros a los que asisto fuera de España, alguien saca el tema de si nos pueden echar del euro", asegura uno de estos representantes. "Casi nadie le da credibilidad real a esta posibilidad, pero es llamativo que todo el mundo hable de ella", añade otro destacado empresario, para quien, "si dentro de tres años seguimos igual, va a haber una presión enorme en algunos países para echarnos de la moneda única".

Según las fuentes citadas, la percepción que se tiene de España en el exterior es de un derrumbe en toda regla de la economía y de un deterioro muy serio de las finanzas públicas. Y lo cierto es que no falta base para esta imagen: el déficit público de nuestro país acabará el año entre el 8,5% y el 9% del PIB según todos los expertos, y la última previsión de Funcas sitúa esta cifra en un aterrador 11,5% para 2010.

Este desfase de las cuentas públicas ha dado pie a unas necesidades de endeudamiento de 43.986 millones de euros en el primer cuatrimestre, lo que significa que, de continuar este ritmo, el año acabará con 120.000 millones de euros de deuda nueva. Si se cumplen las previsiones, la deuda pública española crecerá entre 2007 y 2010 en 300.000 millones de euros, con lo que pasará del 36,2% del PIB al 66,2%.

"La política de gasto descontrolado de Zapatero es muy peligrosa, porque la deuda en que se incurra hoy hay que pagarla mañana", opina un empresario muy crítico con el actual Gobierno. En efecto, Carlos Sánchez alertaba hace unos días en El Confidencial del peligro de que España se convierta en unas especie de 'Estado zombi', es decir, aquel decidido a mantener el nivel de vida de sus ciudadanos aún a costa de arruinar el porvenir de las próximas generaciones.

En todo caso, la salida del euro es poco menos que una utopía por cuanto el Tratado de Maastricht considera irreversible la Unión Monetaria Europa y, en consecuencia, no contempla ningún mecanismo para que un país pueda salirse voluntariamente o ser expulsado de la misma. Por ello, muchos expertos creen que Francia y Alemania tendrán que acudir en auxilio de España para que pueda salir de la crisis sin el recurso tradicional de la devaluación.

Un billón de euros de deuda total

Y no se trata sólo de la deuda pública. Uno de los representantes del mundo financiero recuerda que la economía española debe en total -sumando la deuda pública y la privada- en torno a un billón de euros en la actualidad, lo cual ya equivale al 100% del PIB. "Si esta cifra sigue creciendo al ritmo actual, los inversores internacionales dejarán de prestar dinero al Estado y a las entidades españolas, o por lo menos lo harán a unos tipos muy superiores a los actuales".

Lo peor es que la espiral de aumento del gasto público no tiene visos de parar pese al desplome de la recaudación fiscal (cayó el 19,6% hasta abril), sino todo lo contrario: Zapatero ya ha anunciado un nuevo 'Plan E' de 5.000 millones de euros para el próximo año, las prestaciones por desempleo seguirán creciendo e incluso se plantea un subsidio para aquellos que lleven más de dos años parados, y el fondo de rescate de entidades financieras con problemas contará con hasta 100.000 euros... a base de más endeudamiento.

Actividades íntimas

En el bunker . . .

El moderno opio del pueblo



¿ES el fútbol algo más que un deporte? Si pensamos en las pasiones que desata, las polémicas que genera, las multitudes que arrastra y el dinero que mueve, diríamos que sí. Pero luego piensa uno en los ídolos que levanta, la basura que esconde, los delirios que crea, y tiende a considerarlo el actual opio del pueblo. Lo que nadie pone en duda es de que se trata del rey de los deportes, del más universal, interracial, interpolítico e interreligioso. Se juega igual en la rica Europa que en la paupérrima África, en la temperamental Iberoamérica que en la enigmática Asia, en la tundra o en el desierto, en la playa o en la pradera. Curiosamente, donde menos éxito tiene es en el país puntero, Estado Unidos, donde avanza, pero sin desplazar al «football», el baseball, el baloncesto, por razones que tienen mucho que ver con el afán de competitividad, de tantos, de resultados inmediatos que existe en este país, y el fútbol no siempre ofrece.
Se atribuye su éxito a que se trata de un sustituto de la guerra. La Copa de Europa sería el sucedáneo incruento de las contiendas que los europeos libramos a lo largo de la historia. Eso hemos adelantado, aunque algo bélico le queda, al no faltar bajas en cada encuentro y ser frecuentes las refriegas en las gradas. Pues el fútbol no lo juegan sólo los 22 hombres en el campo, lo juegan también los miles de aficionados en el estadio, que participan en el encuentro, empujando la pelota con su aliento, celebrando las buenas jugadas de su equipo, silbando las buenas del contrario y abucheando al árbitro cuando no es bastante parcial para sus colores. Es el deporte más colectivo que existe, capaz de fundir a millones de personas en una camiseta, que visten orgullosamente aunque no hayan tocado un balón en la vida. Estamos ante el mayor creador de masa e inhibidor del individuo desde el nacimiento de la nación moderna, con la que a menudo se le identifica. Basta ver la pasión que provocan las selecciones nacionales y el afán de tener una por parte de quienes aspiran a ser Estado. En ese sentido, sí que puede decirse que el fútbol es bastante más que un deporte. Aunque esa carga político-social le impide sujetarse a la primera norma deportiva: el «fair play», el juego limpio, llenándole en cambio de odios, celos, amarguras, alegrías, irracionalidades, cultos a la personalidad, transformación temporal del carácter, éxtasis e incluso sadismos.
A nivel personal, es la válvula de escape de la frustración que acumula el individuo anónimo en el taller, la oficina, el coche, la calle, en su misma casa, a la que da rienda suelta durante el partido y se convierte en lejano sucedáneo del éxtasis sexual, mientras el locutor clama «¡Gooooooool!» de su equipo.
Todo eso es el fútbol. Pero todo eso no puede borrar la realidad. Goles y victorias pueden hacer olvidar por unas horas crisis y problemas. Pero problemas y crisis siguen ahí, esperándonos. Ahora bien, del mismo modo que los duelos con pan son menos, las crisis son más llevaderas con las victorias de nuestro equipo. Sobre todo cuando esa victoria ha sido limpia, hermosa, merecida, aunque al «hincha» le basta la obtenida por un penalti injusto en los minutos de descuento. No fue así la del Barcelona en Roma. Dio una lección de cómo se juega con los pies y la cabeza, individual y conjuntadamente, con alegría y belleza, con paciencia e inspiración, con creatividad y disciplina, con humildad y orgullo. Sólo me queda felicitarles y darles las gracias por la hora y media que me hicieron disfrutar y olvidarme de la campaña electoral.

Relatividad

El sombrero y la barretina



Honor y gloria a los campeones de Europa, a su fútbol sublime y sobre todo a la excelencia del liderazgo de su entrenador Guardiola, pero una vez formulados los parabienes que merece su rutilante victoria me parece oportuno añadir entre las vaharadas de incienso un par de cosas antipáticas. La primera, de índole menor, es que tan excelso equipo llegó a la final europea previo escandaloso atraco arbitral al Chelsea, piadosamente soslayado por la crítica en aras de una cierta justicia poética con tan brillante manera de jugar a la pelota. Y la segunda es que ya podrían aprender ciertos dirigentes políticos y sociales catalanes de la elegancia con que la opinión pública española ha hecho suyo el éxito del Barça, sin la cicatería mostrenca con que ellos se han manifestado cuando la selección nacional o el Real Madrid jugaban torneos internacionales de prestigio. Digan lo que digan las balanzas fiscales, en el ámbito sentimental España se muestra con Cataluña mucho más generosa que Cataluña con (el resto de) España. Y ha aceptado sin reservas como un triunfo propio el de un equipo en el que bastantes directivos y numerosos partidarios blasonan a menudo de no sentirse españoles.
Y ello a pesar de que una buena parte de ciudadanos de España deseaban que ganase el Manchester. Desde luego por rivalidad deportiva los españoles madridistas, que son muy numerosos, y por despecho social o político también los ofendidos por los pitos al himno en el reciente partido de Mestalla. Prácticamente nadie, sin embargo, ha expresado en voz alta este deseo, y menos que nadie diputados, cargos públicos o líderes de opinión, como a menudo hacen los nacionalistas cuando la selección de fútbol se enfrenta a una escuadra extranjera. Ello puede deberse a una cierta timidez o complejo, pero también a un elemental resorte de educación y respeto. Los que faltan en esos dirigentes y aficionados que no pierden ocasión de desatornillar los vínculos afectivos que los demás consideran necesario estrechar por el bien de todos.
En los últimos tiempos, mientras el Barça gana adeptos con su fútbol deslumbrante, sus responsables y parte de sus seguidores se empeñan en perderlos con una actitud política excluyente. Tengo amigos culés que sostienen que éxitos como el del miércoles desbordan la perspectiva mezquina del nacionalismo al diluir en una oleada de entusiasmo general sus intentos de apropiación indebida. Ojalá llevasen razón, pero el silencio oficial ante la pitada de Mestalla me suscita serias dudas sobre el sentido que cierta dirigencia catalana otorga a los merecidos triunfos de ese club que Vázquez Montalbán definió como «el ejército simbólico de una nación sin Estado». Cuando una sociedad entera se quita el sombrero ante un artístico despliegue de precisión y de belleza, está de más que algunos aprovechen para ponerse la barretina con ánimo reivindicatorio.

La familia es sagrada

- Subvenciono la empresa dónde trabaja mi niña, y la derecha dice que los socialistas queremos cargarnos la familia

Ponerse tetas


La científica de Alcalá de los Gazules, Bibiana Aído, ha dicho que abortar es tan sencillo como ponerse tetas. Para mí, que Zapatero, cuando se siente acorralado por los acontecimientos, le pide a la científica que suelte una o dos chorradas para distraer al personal. Porque abortar sí es sencillo. Tremendo, pero sencillo. Pero ponerse tetas no lo es en absoluto. Unas tetas bien puestas de verdad sólo las coloca la madre naturaleza. Por mucho que se haya avanzado en la implantación mamaria o la estética pectoral, el resultado se nota. Y en ocasiones no es fácil mantenerlas. Y si no, que le pregunten a la famosa permanente, que en pleno vuelo Nueva York-Madrid, cuando el avión sobrevolaba el Atlántico, le estalló la teta derecha, causando una situación de auténtico pavor entre los aterrorizados pasajeros, la aterrorizada tripulación y el no menos aterrorizado comandante de la nave. Porque una teta que explosiona a diez mil metros de altura lo hace sin miramientos, y el material que le introdujeron a la famosa para aumentar su pechamen en la ciudad de los rascacielos más que como silicona actuó como trilita, y aquello resultó duro. Una amiga que viajaba en aquel avión, por aquello del pánico, se quedó sin habla, y hasta hoy. Ignoro si la científica de Alcalá de los Gazules se ha puesto tetas, pero intuyo que no ha dado el paso todavía. Desconoce la dificultad de la operación. Abortar es infinitamente más fácil. Matar a quien no puede defenderse siempre resulta sencillo y rápido. Poner unas tetas en condiciones es más difícil que hacer un puzle de cinco mil piezas. Todos los seres humanos a las trece semanas de gestación en las entrañas de su madre, son iguales. Unos pueden sonreír más que otros, pero sacarlos, matarlos y posteriormente triturarlos de acuerdo con las normas del doctor Morín -y con más semanas que las trece en cuestión-, es empresa tirada. La llevan a cabo personas sin títulos ni licencias. Pero no hay en el mundo una teta igual a otra teta, y desde el modelo alubia al globo mapamundi, se presenta un interminable muestrario de posibilidades. Una teta no se pone pegándola con cola. Es una glándula, regada de venas, conductos y terminaciones, y se necesita la pericia y sabiduría de un buen médico para alcanzar el buen fin. Conozco a alguna aficionada a ponerse y quitarse volumen en las tetas, y me han asegurado que de fácil, nada. Sí costoso, porque no hay intervención quirúrgica que no lo sea. Y en ocasiones, el resultado demanda un comportamiento heroico. Ahí tienen a Yola Berrocal, que nadie sabe cómo consigue mantenerse en pie con tanto peso, y encima, se manifiesta alegre y esperanzada, a pesar de no contar en la actualidad con el asesoramiento espiritual del padre Apeles. La científica Aído es una calamidad o una mujer dotada de un extraordinario sentido de la caricatura. Lo que siempre se ha llamado en Andalucía, «una mujer con muchísima gracia». En el norte les dicen «payasonas», que allí son más austeros en la exageración. Asegurar que abortar es tan sencillo como ponerse tetas, responde a una ignorancia desproporcionada, descomunal. Que se las ponga, y a ver qué pasa.

Alfonso Ussía