Skyline de Barcelona, hoy

sábado 16 de mayo de 2009

¡Reinserción!

Más libros contra la crisis

Abril y mayo son meses de libros. Andalucía ha celebrado ya sus ferias del libro en Granada, Huelva, Córdoba y Málaga, pero este fin de semana coinciden las otra cuatro provincias con mercados que ofrecen las lecturas más tentadoras. La crisis ha producido en este sector un curioso efecto: el crecimiento de las ferias.

- Sevilla. "Aunque en menor medida, la crisis también afecta al sector del libro y hace que las editoriales busquen nuevas oportunidades de promoción, lo que conlleva el aumento de participantes en las ferias. En Sevilla hemos pasado de 63 expositores del año pasado a 71 este año y, además, hemos tenido que dejar fuera ocho solicitudes", explicó ayer Javier López Yáñez, director de la Feria del Libro de Sevilla, la más potente y con más tradición en Andalucía, una historia intermitente que comenzó en 1948.

López Yáñez no espera que el crecimiento de la oferta suponga un aumento paralelo de las ventas. "En 2008 tuvimos un incremento en las ventas de más del 30%, algo que no podremos superar. Sí consiguiéramos mantener esta cifra en esta edición, nos daríamos por satisfechos", aclara el director. La Feria del Libro de Sevilla se abrió ayer con una conferencia del escritor y filósofo Fernando Savater titulada El libro, puerta hacia la libertad. Entre sus 200 actividades programadas destacan la jornada Periodismo y literatura que se celebra hoy con la participación, entre otros, de Ángeles Caso, Guillermo Altares, Fernando Iwasaki y Eva Díaz; una mesa redonda sobre Julio Cortázar en la que se presentarán dos obras inéditas del autor argentino, y la presentación del libro Mañana no será lo que Dios quiera, de Luis García Montero.

- En Cádiz la feria del libro tampoco se resiente ante la crisis. El evento ha mantenido este año todos sus apoyos promocionales y sus actividades habituales: presencia de grandes autores, presentaciones y actividades infantiles. Las dimensiones de la feria son las mismas a pesar de que los organizadores temen un descenso en las ventas. La 24ª edición de la feria gaditana está dedicada a Mario Vargas Llosa, aunque el autor peruano no asistirá. Sí lo harán Luis García Montero, Fernando G. Delgado, Nativel Preciado, Fernando Iwasaki, Maruja Torres, Juan Eslava Galán... Todos invitados por la Junta, que ha puesto la misma cantidad del año pasado, 31.000 euros. El Ayuntamiento, organizador del evento, no aporta cifras pero dice que son similares a las de citas anteriores. "Hay que apretarse el cinturón sin que se note", dice la alcaldesa, Teófila Martínez.

- En Jaén la feria se recuperó hace dos años, después de una década en la que desapareció. En esta edición ha duplicado el número de librerías y editoriales, que han pasado de 10 a 20. Destacan las firmas que apuestan por las publicaciones locales. Julio Llamazares, Salvador Compán o José Antonio Marina son algunos de los autores que han firmado ejemplares de sus libros en los últimos días. Para este fin de semana hay previsto encuentros con Salvador Gutiérrez Solís, Nativel Preciado y Andrés Trapiello.

- En Almería la crisis no ha hecho mella en el Festival del Libro y de la Lectura (Lilec). La feria ha crecido y, además, contará con red wifi y la Caseta en Red para mantener encuentros con blogueros literarios como gran novedad de esta edición. Maruja Torres ofrecerá esta tarde la lectura inaugural de un festival literario dedicado a la comunidad catalana y al viaje como tema central. Lilec contará, además, con talleres de graffiti o dibujos animados. La ya imprescindible sección de Leí2 volverá a plantear simbiosis insólitas entre personajes y oficios: en esta ocasión el cocinero Sergi Arola y el periodista Óscar López hablarán de literatura y cocina. Además, el escritor Javier Reverte ofrecerá la charla El libro y el viaje.


Y, ¿Sant Cugat? ¿No es la mejor de todas las ferias del libro 'que es fan i es desfan' ...?

Afiliados

No es oficio para viejos


Gregorio Morán

Los alumnos de periodismo no tienen ni idea de quién escribe en los periódicos; en general ni los leen

Si no me he equivocado en la suma, este artículo hace el número mil uno de mis colaboraciones en este diario. Bonito número ese capicúa, 1.001, que remite a fabulosas combinaciones casi siderales y que en este caso tiene la admiración de lo milagroso. Nunca pensé que íbamos a llegar tan lejos, ni el periódico ni yo, y henos aquí afrontando esta especie de cumpleaños, yo pienso que feliz, aunque admito que pueda haber quien piense lo contrario. (Momento este en el que aprovecho para introducir una cuña publicitaria, que es lo más moderno, y sentirme orgulloso por haber escrito la palabra capicúa,aportación catalana al acervo universal, y así, con decirlo, sumo mi granito de arena al modo de escribir que se lleva por estos lares, que no dejan pasar la ocasión de señalar que somos una sociedad supercojonuda, la más liberal de España y la más sufridora; no como otros - y no voy a señalar, porque no es de señores-,que ni son liberales y menos aún sufridores, sino vagos agarrados a la teta clientelista del Estado. Fin de la cuña en el más actual estilo columnismo new age identitario).

Si una de mis costumbres es aprovechar los aniversarios para volver sobre un asunto ya olvidado, creo que esta es una buena ocasión para hacernos preguntas sobre este oficio, el del periodismo, que goza del honor de compartir con las otras dos pes - putas y políticos-la tríada profesional más antigua del mundo. ¿Acaso la Biblia no puede ser considerada la primera publicación informativa? El Génesis debe interpretarse como un prodigio de información de agencia; no se puede contar mejor la creación del mundo en tan pocas palabras. Y Moisés, sin ir más lejos, ¿no ejerce de gran reportero cuando baja con las tablas de la ley? Y fíjense si sería bueno que la gente no le hizo maldito el caso, que es lo que les suele ocurrir a los reporteros estrella.

Mi primera sabatina apareció en abril de 1988 y en ella daba cuenta de hecho tan singular como el XXV Congreso de Filósofos Jóvenes celebrado en Extremadura, tierra de donde no recuerdo otro filósofo, real o presunto, que don Juan Donoso Cortés, un progre que devino ultrarreaccionario en un tiempo récord y que, pese a la enorme actualidad que este hecho tiene en nuestros días y en España, donde se ha dado tanto ese salto que incluso podríamos exportarlo como producto cien por cien ibérico, resulta que el gran Donoso de la reacción no tiene quien le recuerde y el bicentenario de su nacimiento, que fue el pasado 6 de mayo, pasó inadvertido. Pero lo más llamativo de aquel congreso de filósofos jóvenes era la falsedad de los dos principios. No se trataba en puridad de filósofos, sino de profesores de filosofía, y sobre todo, hacía mucho que habían dejado, ¡ay!, de ser jóvenes.

¿En qué se diferencia el oficio periodístico de entonces a acá? En 1988 ya se apuntaba lo que aún parecía evitable. Los periódicos eran importantes por sí mismos y aún no quedaban eclipsados por la televisión. Ahora este hecho es tan evidente que quienes escribimos apenas si nos damos cuenta. Las informaciones siempre parecen redactadas para gente que ya ha visto los telediarios, y así ocurre que nadie hace saber dónde se hicieron tales o cuales declaraciones, ni si fue por la mañana o por la tarde, y lo que es más alucinante, lo fundamental se ha retirado de la información. Un ejemplo, los diarios más importantes de Catalunya omitieron de la primera página el resultado del partido de fútbol entre el Barcelona y el Chelsea. Debieron de pensar que tratándose de algo tan obvio se hacía innecesario recordarlo en portada. Los primeros en considerar que el periodismo de pluma ha quedado obsoleto son los periodistas. Buena parte del gremio periodístico sueña con la televisión; ni siquiera leen los diarios, sólo ven los informativos. Los alumnos de periodismo no tienen ni idea de qué gente escribe en los periódicos; en general ni los leen, pero conocen perfectamente a los presentadores de la televisión. Podría citar casos bochornosos de estudiantes universitarios de periodismo.

Pero ese desplazamiento de los nuevos periodistas hacia la televisión no es más que una muestra de algo mucho más evidente y trascendental. Responde al desplazamiento del público, pero también al de los empresarios de prensa, que se volcaron en el negocio televisivo con la convicción, en algunos casos suicida, de que sin una cadena de televisión no podían ser considerados auténticos magnates de los medios de comunicación. Y cuando estaban metidos hasta el cuello en la batalla por ganarse una cuota de pantalla probando diversas formas de telebasura consumible y hacerse con una buena porción del paquete publicitario, llegaron sucesivamente tres tsunamis que amenazan con ponerlo todo patas arriba. Primero fueron los diarios gratuitos, que en España, a diferencia de otros países, como Francia, no tuvieron ni la más mínima oposición gremial. Los gratuitos significaron para el mundo periodístico algo muy similar a los top manta para el mundo discográfico.

Luego llegó internet como instrumento informativo, e inmediatamente la crisis.

Todas las empresas tienen un problema: cómo afrontar la crisis económica. Las empresas periodísticas tienen dos: cómo absorber la irreversible fuerza de internet y cómo afrontar la crisis. Mientras las cosas iban bien, los medios de comunicación vivían en su particular burbuja del éxito. Tan es así, que hasta se parecían a las grandes constructoras, los midas del ladrillo. Eran tiempos en los que se oía decir a los managers del negocio mediático: "Los más fuertes serán los mejores porque serán los más fuertes, y por eso sobrevivirán en la gran batalla del mercado". Y resultó que no hubo gran batalla. Bastó primero la gozosa aparición de internet para que se encogieran de hombros; eso no cambiaba en nada, aseguraban, la esperada gran batalla. Y vaya si cambió las reglas del juego, tanto, que están por inventar unas reglas para que podamos jugar sin arruinarnos. Luego vino la crisis, y esos transatlánticos de la comunicación, empeñados hasta las cejas, dejaron de centrarse en la gran batalla del mercado y empezaron a pensar, como en el siglo XIX, que el periodismo es un bien común y que debe ser subvencionado por el Estado. Tanta palabrería innovadora para volver a discutir de qué talla son los calzoncillos que sirvan para colocar los dodotis de nuestra senil diarrea.

Xavier Batalla, que es uno de esos veteranos de la pluma al que se debe leer por obligación profesional, recordaba el otro día en este diario, no sin un punto de sarcasmo: "En 1971, en Suecia se acordó que los subsidios estatales a la prensa fueran distribuidos por un comité independiente. El problema fue dar con un comité independiente". Imaginémonos, añado yo, cómo abordaríamos el tema en España. ¿Y en Catalunya? Siempre me dan ganas de hacer un relato por lo menudo del Consell Audiovisual y su crematístico papel de salomones de la inanidad - espero que no se cuele una errata y salga escrito "salmones de la inanidad", porque alguno se daría por aludido-.La primera condición para lograr un comité independiente sería una prensa independiente, y no creo que vayamos por el mejor camino después del pinchazo de la burbuja mediática.

A mí el debate sobre si el periodismo del futuro pasa por la web o por el papel me parece una discusión escolástica, porque olvidamos que la famosa fórmula de McLuhan, según la cual "el medio era el mensaje", también se ha quedado obsoleta. Ahora el mensaje lo es todo y el medio resulta aleatorio, y eso nos complica mucho la vida. No es verdad que los periódicos del 2009 sean peores que los de 1988; sin embargo, son menos prensa escrita y más parecidos unos a otros; tanto, que en ocasiones parecen tomar por modelo a los diarios gratuitos. Algunos creyeron que la solución ante los tsunamis estaba en cambiar los medios - hacerlo todo más visual ymás vulgar, como la televisión-,y en vez de avanzar, seguimos retrocediendo. Creo que nadie lo ha resumido mejor que John Carlin en El País:"Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito, y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciéndolo".

Pitar banderas e himnos . . . , vale para todos

viernes 15 de mayo de 2009

Dejadme solo, que ya veo los 'brotes verdes'



¿Por qué creerá Zapatero que él solo, sin ayuda de nadie, puede hacer frente a la mayor crisis económica en décadas? ¿Por qué desprecia a los pesos pesados de la propia izquierda? ¿Quién le jalea tanta suficiencia?

JOSÉ MARÍA IZQUIERDO

José K., a dos pasos de la ancianidad, se despierta aterrorizado. Tembloroso, rememora la terrible pesadilla que le tiene, a estas horas de la noche, incorporado en la cama bañado en un sudor de hielo. Revive el desvarío: negros cuervos le acosaban con gestos fieros y sonidos amenazadores que salían de sus negras fauces: estaba seguro de haber oído, entre horrísonos gemidos y pasear de cadenas, cosas como pensión, años de cotización, no hay dinero. Precedía a estos monstruos de la razón un gran personaje: de inmediato se percibía su mucha autoridad. Era muy educado, tenía el hablar pausado y gestos de profesor. A José K., vaya usted a saber por qué, una tontería, le recordó al gobernador del Banco de España. Con paciencia, desgranaba argumentos: subprime, burbujas inmobiliarias, crisis mundial, contracción del crédito, circulante, demanda interna, aumento del desempleo. Así que como consecuencia de tantos movimientos telúricos, en su boca todo tenía una lógica aplastante: tú, José K., te vas a quedar sin la dispendiosa pensión, que es una pasta y un derroche. No tenemos un duro, decía el señor principal, y lo poco que hay lo estamos destinando a salvar a un hatajo de banqueros rufianes, luz de nuestras vidas, soporte de nuestra civilización.

Ya hemos logrado que José Luis Perales escriba los discursos de la vicepresidenta económica

En el peor momento para el PP, los líderes socialistas de Madrid y de Valencia ni existen

Ahora, sentado ante su mesa de siempre en el café de siempre, aún le tiemblan las manos cuando rememora el terror nocturno, sin haber decidido qué le producía más espanto, si el graznido de los cuervos o la suave dialéctica del muy razonable profesor. Ha ojeado su periódico -tarda poquito: será para talar menos árboles; decisión encomiable de la dirección del medio, se dice- y reflexiona. Lleva días aún más perplejo de lo habitual... si tal cosa fuera posible.

José K. vive desde hace años, muchos años, atrapado en el desconcierto y el asombro permanentes, sumido en un sinfín de dilemas de salida imposible. A nuestro veterano amigo le asedian, una y otra vez, ciclópeos problemas sin solución, comparables al teorema de Fermat, la conjetura de Hodges o la hipótesis de Riemamm. Por ejemplo: ¿Por qué serán tan inanes nuestros jóvenes socialistas? O, ¿por qué son tan zafios los dirigentes de la derecha? Cuestiones irresolubles, enigmas esotéricos, incógnitas del destino.

José K. se arremanga dialécticamente, dispuesto a la pelea cuerpo a cuerpo. Porque vamos a ver, señores míos -¿advierten su progresiva elevación del tono, el aumento de la vena en la frente, el acero en su mirada?-, no es de recibo asistir al día a día de la cruda realidad, económica y política, y contemplar, cada vez más irritados, cómo unos viven y medran en la impunidad, y otros callan, sorprendentemente acobardados como aquel viajero del metro que asiste impasible a la vejación de la pasajera emigrante. Nadie de su alrededor en el café lo nota, pero José K. se ha calzado el taparrabos del sumo, los guantes del boxeador, el bate del beisbolista y el florete del esgrimista. Reconvertido mentalmente en un temible M-198, comienza a disparar razonamientos como proyectiles M-155.

Recurre a tan aparatoso arsenal nuestro amigo porque es consciente de la enorme distancia que le separa no ya de Superman o Lobezno, sino de muchos ciudadanos más inteligentes, más fuertes, más listos, más cultos, más preparados. A José K. le parece normal creer que Pedro Solbes sabe más de economía que él. El reconocimiento de nuestra debilidad debe ser nuestra fuerza, epigrama que José K. no recuerda si es precepto confuciano, consejo de Sun Tzu, reflexión de Clausewitz, verso suní o máxima de Camino. Por eso se indigna cuando el joven presidente juega a don Tancredo, quieto en mitad del ruedo, sin ayudantes ni peones, a sortear al descomunal toro de la mayor crisis que hemos padecido en décadas. Ha prescindido de pesos pesados en los saberes imprescindibles en estos momentos, y ha decidido jugar la carta de Soy Yo Quien Va A Resolver Esta Dura Situación. Así reveló a los mortales en el debate sobre el Estado de la nación Mi Cambio Histórico Del Sistema Productivo, con el que logró dos cosas: no tener que pisar el sucio fango de la realidad, mejor fijar la mirada en el horizonte siempre promisorio, y, de segundas, volver a noquear al adversario consuetudinario que ya de por sí vive noqueado. Claro que para esos grandes proyectos de futuro, gentes como Obama han reclutado a los mejores economistas para su gobierno; ¡pobre tipo sin confianza en su carisma! Ignora José K. qué ha llevado al inquilino de La Moncloa a confiar en este insólito dejadme solo, decisión que más que heroica aparece ridícula por prepotente. ¿Cree acaso que no hay recoveco económico que no domine, envite financiero que no pueda frenar, tsunami monetario que no sepa amansar? Y si eso piensa, ¿por qué lo piensa? ¿Se engaña solo? ¿Tanto le halagan sus íntimos: "Oh, capitán, mi capitán"?

Se sorprende nuestro hombre con la primera y gran comparecencia pública de la gran esperanza blanca del nuevo Gabinete. Se esperan, claro, espectaculares medidas anticrisis. ¿Alguien las vio? ¿Quizá estábamos distraídos cuando la nueva vicepresidenta económica anunció decisiones espectaculares que acabaron con las incertidumbres de los mercados? ¿Acaso dormitamos en esos momentos y sólo despertamos para oír el momento Heidi y los brotes verdes? ¿Quizá nos las perdimos porque estábamos corriendo camino de la agencia de viajes para anular los billetes de avión, ante el singular anuncio del nuevo ministro de Fomento de que la mundialmente famosa T-4, hombre, bonita sí es, pero de seguridad, un desastre?

Vamos bien, piensa José K. Ya hemos logrado que José Luis Perales escriba los discursos de la vicepresidenta económica, y Stephen King los del ministro del gasto. Sólo falta que alguien le diga al Gran Timonel que conviene que en el debate del estado de la nación ofrezca algo más a los cuatro millones de desempleados que echar a correr a comprar un coche o un piso para hacerse con unas rebajillas fiscales. Para volvos y adosados estamos, dirán cargados de razón: ¡cualquiera pierde la vez en la cola del paro!

Porque millones de ciudadanos que no votan al PP asisten asombrados a las premoniciones que nos juran que las europeas las va a ganar -José K. está a punto de pedir una ristra de ajos cada vez que pronuncia su nombre- Jaime Mayor Oreja, espectro del pretérito, ectoplasma de emanaciones ignotas, brillantemente apoyado en su campaña, señoras y señores, por José María Aznar, doble espectro, triple ectoplasma. Por eso la vena ya está a punto de estallarle a José K., que asiste, incrédulo, a que este baile de los monstruos tenga el refrendo de los votos -de sus votos- y que la izquierda huya despavorida al campo, al mar, al supermercado o, al paso que vamos, a los comedores sociales, una vez más espantada ante el panorama de sus gaseosos dirigentes.

¿Contribuirá a ello, se dice nuestro pendenciero amigo, ya de vuelta a casa, el hecho de que importantes dirigentes regionales del PSOE anden dormitando por las esquinas, entretenidos en vaya usted a saber qué miserables peleas de mesa camilla, mientras los presuntos culpables de pingües untos de la oposición sigan impertérritos ocupando escaños, cargos y cinturillas? ¿Alguien sabe en qué grandes aprietos ha puesto el número uno del socialismo madrileño, Tomás Gómez, a su rival Esperanza Aguirre o a sus presuntos pillos? ¿Alguien recuerda su valiente actuación, sus artículos brillantes, sus sólidas argumentaciones? Similares medallas luce, ya se cabrea José K., Jorge Alarte, secretario general del Partido Socialista valenciano, poseedor del magnífico récord de permanecer invisible en toda España cuando ha recibido el regalo de los dioses de que el presidente de su región luzca en la primera página de todos los periódicos, acusado un día sí y otro también de graves irregularidades.

Ha tomado su tila José K., y no puede evitar que regrese el recuerdo de la pesadilla de cuervos negros y profesor meloso. Gusta durante el día de evadirse con análisis y otros circunloquios, pero en la noche, ahora lo es y cerrada, le asalta, como a millones de españoles, la triste realidad del hoy y ya veremos mañana. Echa mano de un librito de José Emilio Pacheco, el mexicano recién galardonado, y allí relee tres, cuatro, cinco veces, dos humildes versos: "No me deja pasar el guardia. / He traspasado el límite de edad".

Inteligencia animal

La Nación a pitos




ESPAÑA es un país esquizofrénico que necesita urgentemente un psicoanalista. Lo vimos el miércoles por la noche, un equipo de fútbol que juega como los ángeles, enhorabuena Barcelona, y el auténtico estado de la nación. Es cuanto menos paradójico que los que juegan la final de un torneo nieguen la legitimidad de quien lo organiza. Es grave porque refleja la altura moral del país. Se niega el Reino de España pero es legítimo beneficiarse de él. Nadie se atreve a defenderlo en público, ni las autoridades políticas que derivan su cargo de la Constitución española, lendakari y molt honorable incluidos, ni los presidentes de clubes de fútbol que, cual emperadores romanos, se aprestan a construir una nación al grito de pan y circo. Tampoco lo hace Radiotelevisión española que nos oculta el inmenso abucheo al himno de España no vaya a ser que nos enteremos que la nación no está rota pero sí descosida. Ni por supuesto el gobierno de la nación que prefiere vivir la teleserie de ficción en la que el Estado de las Autonomía ha vertebrado España. Este desahogo puede parecerles nostalgia imperial, pero me acompañan todos los expertos en derecho constitucional que me enseñaron que el fundamento de cualquier Estado Federal es la lealtad constitucional.
La realidad es siempre revolucionaria, decía Lenin, pero la izquierda española ha preferido centrarse en controlar los flujos de información. Pasó con la crisis económica y está pasando con la España plural. Lo menos que podemos decir, objetivamente, es que después de treinta años de democracia y un nivel de descentralización política y económica inimaginable en la Transición, la cuestión territorial no está encauzada, ni política ni emocionalmente. Y no lo está porque el sistema electoral es centrífugo, genera incentivos perversos, crea por doquier partidos del qué hay de lo mío. A juzgar por la preferencia revelada, a nadie parece preocuparle. La prueba, en ese otro debate de la Nación no hubo ni una sola referencia a esta cuestión que, por otra parte, ocupa buen parte de los análisis internacionales de la economía española.
Sí hubo, sin embargo, mucha crisis económica. Un reconocimiento de culpa del presidente disfrazado de epidemia internacional y el descubrimiento de por qué ha sido cesado Solbes. No avalaba una política económica de ocurrencias y gasto clientelar que amenaza con situar el déficit público por encima del 12% del PIB. Como en los Estados Unidos de Obama, ya lo sé, pero la flexibilidad de esa economía y la capacidad para financiarse internacionalmente no son comparables. El sector público va a necesitar del orden de 125.000 millones de euros netos anuales, lo que agravará la suerte de nuestras empresas que no son precisamente las menos endeudadas del mundo. Pero, la prensa dixit, el problema es el líder de la oposición. Qué maravilloso país en el que los sindicatos son capaces de organizarles una huelga a los gobiernos autonómicos y a la mismísima Comisión Europea pero respetan al Gobierno central. Si al menos fuera porque reconocen su irrelevancia competencial y sirviera para evidenciar su preocupación por el estado de la España plural.
Para terminar la semana el Gobierno silencia el dato del PIB, el peor trimestre desde 1970, con brotes verdes de recuperación y un nuevo debate existencialista sobre el origen de la vida. Lo tiene fácil porque la oposición popular se dedica, con gran generosidad y visión de futuro, a despellejarse viva y a cuestionar el liderazgo de Rajoy. Mientras éste bastante tiene con sobrevivir, el gobierno es capaz de incorporar a su proyecto a gente nueva, sociológicamente de derechas, con proyección internacional y prestigio profesional como el nuevo secretario de Estado de Economía, ¡qué buen vasallo si tuviera buen señor! Se me escapan los vericuetos mentales que hacen que una persona así acepte ser la cuota de respetabilidad en un gobierno sin criterio. Pero chapeau a los responsables. Solo queda desearle que tenga más poder que Solbes.

La Copa

Creo que lo consecuente habría sido que ambos clubes hubiesen renunciado a disputar la Copa de España y del Rey


La Copa de España, el campeonato de España de Fútbol, fue la Copa del Rey Alfonso XIII cuando se instituyó, la del Presidente de la República en los años que pudo disputarse, la de S. E. El Generalísimo en el período que más veces la ganaron el «Barça» y el Athletic de Bilbao y del Rey desde que España recuperó la libertad con el reinado de Don Juan Carlos I. He visto muchas finales de Copa, que en tiempos de Franco se jugaban en el Bernabéu, y para los bilbaínos y los simpatizantes del Athletic de Bilbao, la cita copera de Madrid era una fiesta. Se hacían sus aficionados dueños y señores de la Villa y Corte y eran tratados con extremada simpatía por los madrileños. Lo mismo que los aficionados del Barcelona, del Sevilla, del Valencia, del Betis y del Zaragoza. Los vascos y los catalanes, como los castellanos y los andaluces y todos los demás, no vivían en un régimen de libertades, y España no era un Estado de Derecho. Pero aplaudían muchísimo a Franco y a Doña Carmen cuando aparecían en el palco de Honor del Santiago Bernabéu. España era una nación centralista, y las provincias y regiones estaban en manos de gobernadores civiles y militares. No obstante, cuando las aficiones del «Barça» y del Athletic de Bilbao hasta Madrid se llegaban, ovacionaban a Franco, y el equipo que vencía en la final era recibido por el Generalísimo en el Palacio del Pardo en audiencia privada. Existían los sentimientos nacionalistas ocultos, los bucles melancólicos cobardes, que no se manifestaban. Pero el Rey rompió con todo aquello, cedió sus poderes, se involucró en la transición y España bajo su reinado se convirtió en un Estado de Derecho descentralizado, en una democracia sólo empañada por los crímenes terroristas de la ETA, el Grapo y «Terra Lliure», y concedió a vascos y catalanes -y al resto, pero algo más tarde- un margen de autogobierno que nunca tuvieron en su historia. En señal de gratitud, los vascos y catalanes que no conocieron el franquismo, abuchean al Rey, queman la bandera de todos y silencian con sus graznidos el Himno de España. Lo hacen cuando van a disputar sus equipos más representativos, el Barcelona y el Athletic, la final de la Copa de España, de la Copa del Rey. Y me pregunto. ¿Si tanto les molesta por qué la juegan? ¿Por qué se alegran tanto si la ganan y lloran como mujerzuelas si la pierden? ¿Por qué no devuelven las muchas que conquistaron durante el franquismo y solicitan a la Real Federación Española de Fútbol que borren del palmarés de la Copa de España sus triunfos? Las aficiones se comportan, en ocasiones, como los dirigentes de sus equipos, y en este aspecto, tanto el Presidente del Barcelona -éxitos deportivos aparte-, como el del Athletic de Bilbao -también aparte sus fracasos-, son dos nacionalistas que incitan a la gamberrada aldeana. Creo que lo consecuente habría sido que ambos clubes hubiesen renunciado a disputar la Copa de España y del Rey, a pesar de que uno de ellos, sólo tenga futbolistas españoles, de las tres provincias vascas, de Navarra, de la Rioja y un entrenador de Sevilla. No compensa pasarlo tan mal por ganar o perder una Copa que desprecian. Me parece de tontos. O de masoquistas. O de paletos.

Alfonso Ussía

Lo del himno y el cuñado borrachuzo




Buen rollo. No pasa nada. ¿Qué tiene de anormal que miles de jóvenes -y no tan jóvenes- bramen su disconformidad con uno de los símbolos del país al que pertenecen nominalmente? Pues nada, no pasa nada, es normal. Es un ejercicio de sana oxigenación democrática que se emita una sonora protesta en el mismo instante en que hacen aparición en el palco de autoridades los soberanos de una nación en la que los vociferantes viven tan ricamente. Eso es muy común en todas partes, no sé de qué se quejan. Si usted se fija, en México, en Italia o en Yemen la gente suele cagarse en la madre que parió al himno y en el himno mismo en cualquier celebración deportiva o social. Es que es empezar a sonar el himno danés, por ejemplo, y allí no hay quien se resista, que si maldito sea el himno, que si maldito quien lo matriculó, que si te lo metas donde te quepa, que si qué te has creído con la tontería, que si por aquí, que si por allá. Escuchar el himno de otros países es, definitivamente, una lata en cualquier parte del mundo. Normal que en España pase lo mismo.
Aquellos que sabotearon la audición del himno español, para regocijo de políticos independentistas y diversa chusma adyacente, estaban, en realidad, ejerciendo un derecho del que hay poco que objetar. La grandeza democrática obliga a que saludemos como inevitable que un número indeterminado de ciudadanos puedan manifestar su desapego con los símbolos del Estado en el que discurre su vida. Quemar la bandera estadounidense, por ejemplo, es un derecho reconocido por los tribunales de aquél país, cuna de muchas libertades envidiables. Si miles de sujetos embebidos por la cerveza caliente y las consignas aborregadas de unos cuantos partidos independentistas deciden mostrar su disconformidad con los estandartes del país al que están adscritos, poco pueden hacer quienes sientan lo contrario más que asumir pacientemente la realidad. Esto es lo que hay. Al fin y al cabo se les ha educado para eso: las generaciones presentes y futuras, formadas en las escuelas del nacionalismo vasco y catalán, han sido concienciadas en el desapego a España y a todo lo que a ella represente, desde un himno a una bandera o a una tradición. Lo que se recoge ahora es lo que se ha sembrado ley de educación a ley de educación. Es muy divertido pitar un himno en libertad siempre que no sea el tuyo. Es estupendo hacerlo de forma gregaria y abrigado en la masa lanar de miles de tíos como tú. Es fantástico desconocer la historia inmediata del país en el que vives y creerte el cuento que te han contado unos cuantos gilipollas también como tú. Es fascinante silbar como borrachos al Jefe de un Estado que ha conseguido que en su seno se desenvuelvan sin cortapisas de ningún tipo todos los sentimientos nacionales posibles. El señor del anillo gordo en el dedo que saludaba desde el palco con cara de circunstancias es el mismo que ha conseguido que España sea una inmensa sociedad de tolerancia y libertad en la que todo estúpido pueda tener su espacio de expresión. Lo lógico es ser un borrego y silbarle, insultarle y agitarle en su cara banderitas con estrellitas simbolitos de paisitos inventaditos.
Pero es lo que hay y posiblemente no haya que darle más importancia. En las sociedades que representan los equipos que disputaban la Copa de Rey hay muchos ciudadanos que aprecian sinceramente el himno español y demás simbología común. Empezando por los jugadores que forman parte del equipo de todos los españoles y acabando por todos los aficionados que celebraron jubilosamente la Eurocopa del pasado verano. Son muchos y hacen mucho ruido, pero me niego a pensar que sean todos. Hay que convivir con ello y resignarse a que en todas las casas hay un cuñado borrachuzo. Y dejar de darle vueltas a la tontería.

¿Por qué lo llaman nuevo modelo productivo cuando quieren decir sexo?

Carlos Sánchez

La foto no tiene desperdicio. A la izquierda, Massimo d’Alema, uno de los intelectuales más lúcidos de la izquierda europea, digno sucesor de Cesare Pavese, Palmiro Togliatti o Enrico Berlinguer. Lo avalan sus triunfos electorales frente a Silvio Berlusconi y su capacidad para aglutinar a la izquierda italiana. Junto a él, Ségoléne Royal, referente político de la política francesa, capaz de convertir a Nicolás Sarkozy en una piltrafa política de segunda fila y bajo perfil en la escena internacional.

A la izquierda de la antigua candidata del PSF a la presidencia de la República, Felipe González, quien abandonó el poder hace ahora 13 años bajo palio. Y, finalmente, a la izquierda del ex presidente del Gobierno español, Yorgos Papandreu, líder del Pasok y presidente de la Internacional Socialista, que tras las últimas elecciones ha dejado al socialismo griego con los peores resultados en 30 años.

La foto la reproducía el pasado miércoles el diario El País sobre un titular a cuatro columnas que rezaba lo que sigue: “La izquierda europea busca reinventarse para superar la crisis’. Toma del frasco, Carrasco, que diría el clásico. Resulta que la esperanza de muchos pasa por cuatro dinosaurios de la izquierda europea.

Si no fuera porque se está hablando de cosas serias, estaríamos ante una verdadera astracanada; pero ocurre que los problemas del viejo continente son tan agudos que resulta patética la ausencia de renovación en el discurso de cierta clase política, más allá de eslóganes simplistas sin recorrido político. Y por eso, sorprende todavía más -en el caso español- que se confunda una panoplia de medidas anticrisis más o menos eficaces (según los gustos) con la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo. Claro está, a no ser que se considere que la política económica se reduce a tirar de chequera, lo cual sería lo mismo que decir que los petrodólares que riegan los países del Golfo son la quintaesencia de la acción política.

La refundación de la izquierda

Hay quien parece creer que la refundación de la izquierda (el centro derecha gobierna en las dos terceras partes de la Unión Europea) depende de eslóganes huecos o de hacerse una fotografía en Atenas; pero lo peor es que en coherencia con esa forma de ver el mundo, hay quien sostiene que los modelos económicos se cambian con simple voluntarismo político. Con sólo subir al estrado de la carera de Sam Jerónimo y proclamarlo a los cuatro vientos.

Roza el delirio pensar que un modelo productivo se puede corregir con sólo meterle mano al BOE. Y para llegar a esta conclusión sólo hay que echar un vistazo a lo que ha sucedido en Europa durante los últimos 60 años, donde sólo algunos países (la mayoría pequeños) han sido capaces de reorientar su estrategia productiva de una forma contundente. Básicamente, por una razón. Cambiar el modelo de crecimiento de un país exige consensos sociales y políticos amplios y profundos, algo que hoy por hoy en España se antoja imposible. Fundamentalmente por una razón, primero hay que identificar el objetivo y luego poner rumbo en esa dirección. Y ni una cosa ni otra están hoy al alcance de nuestra clase política.

Se necesita también tiempo, mucho tiempo, para hacer girar la nave (los finlandeses llevan 40 años en el empeño). Además de tener ideas claras, arrojo político, y, por supuesto, talento. Sin embargo, da la sensación de que ninguna de esas condiciones se cumple hoy en España, donde la política económica se ha convertido en un arma arrojadiza para hacer daño al contrario. Es decir, que no se enfrentan diferentes alternativas económicas para quedarse al final con lo mejor de cada una de ellas, lo cual sería razonable, sino que lo que se pretende es hacer creer a la opinión pública que el adversario tiene la culpa de todos los males.

Un buen ejemplo es lo que ha sucedido a propósito del fin de las deducciones por vivienda en el IRPF para rentas superiores a 24.000 euros desde el 1 de enero de 2011. Los dirigentes económicos del Partido Popular admiten en privado que no tiene sentido que alguien que no ha podido adquirir una vivienda subvencione la compra de un piso, sobre todo cuando tarde o temprano la desgravación se traslada al precio final del inmueble. Pero en contra de su propia lógica económica, anuncian en público que no sólo hay que mantener esa deducción sino que, por el contrario, hay que aumentarla, fundamentalmente por razones electorales.

Parecen convencidos de que el discurso en favor de las ‘clases medias’, aunque sea demagógico, les beneficia políticamente, y eso explica su énfasis en degastar al Gobierno por esta vía. Lo curioso del caso es que cuando en la primera legislatura del PP se aprobó una profunda reforma del IRPF se introdujo el mínimo exento precisamente para hacer desaparecer de la cuota del impuesto toda suerte de deducciones que necesariamente distorsionan la naturaleza del tributo.

Estado y modelos económicos

Este simple ejemplo pone de relieve hasta qué punto las miserias electorales de los grandes partidos impiden alcanzar consensos básicos para crear un nuevo modelo productivo al margen del ladrillo. Como se ha dicho, se ha llegado al absurdo de confundir medidas de choque para suavizar la recesión con una reorientación de la política económica. Con la apuesta por nuevos modelos productivos, lo cual es un auténtico dislate.

El Estado no crea modelos económicos, salvo que se recuperen los planes quinquenales que existían en las economías planificadas. Pero lo que si pueden hacer -y es su obligación- es crear las bases para que los agentes económicos -ya sean públicos o privados- se desenvuelvan en un marco óptimo. O, por lo menos, lo más parecido a este ideal. De ahí la necesidad de que haya acuerdos básicos entre los dos grandes partidos para lograr que la energía sea más barata, que el sistema judicial funcione mejor o que el sector público trabaje de forma más eficiente. O que el sistema educativo responda realmente a las necesidades de un país que todavía tiene mucho que hacer en términos de capital humano y tecnológico.

La clase política, sin embargo, erre que erre, en vez de apostar por los asuntos estratégicos ha optado por convertir al parlamento en una gran rifa: hoy toca premio a los vendedores de coches, mañana a los fabricantes de lavadoras y al día siguiente a las televisiones privadas.

No estamos, desde luego, ante un problema exclusivo de la Administración central. Produce verdaderamente sonrojo cómo los parlamentos regionales –siempre mendicantes con eso que llaman madrid- abren cada mañana la tómbola y empiezan a repartir papeletas para el sorteo. Sin recordar que esa política fácil para ganar aplausos en la grada es, precisamente, la que explica que ninguna de las 17 comunidades autónomas haya sido capaz de crear no ya un Silicom Valley, lo cual estaría lejos de su alcance- sino un mínimo parque empresarial verdaderamente competitivo a nivel internacional. O un sistema educativo bien dotado para afrontar los retos de la economía española. O empresas potentes para competir en el mundo y crear empleo en España.

En su lugar, la clase política ha optado por la política fácil no vaya a ser que se escape algún voto. C´est la vie.

PASANDO DE TODO . . .

NAZIONALISTAS, REPUBLICANOS . . . , ¡Y DE IZQUIERDAS!

Una concejal de Esquerra pasó por la Falange

El concejal del PP de Mataró con la bandera española coincidió con ella en las primeras elecciones generales



La concejal de Esquerra en Mataró Maria Rosa Cuscó fue candidata de Falange en las primeras elecciones generales, el 15 de junio de 1977, según revela el concejal del PP Juan Carlos Ferrando en una entrevista con e-notícies. Ferrando es el concejal que casó a unos novios con un brazalete con la bandera española.



Ambos formaban parte de la lista de Falange Española (Auténtica), pero Cuscó "iba más arriba". Posteriormente, coincidieron en el pleno del Ayuntamiento de Mataró: uno como concejal del PP y la otra de Esquerra. La dirigente local de Esquerra fue regidora de Participación, Cooperación y Mujer entre los años 2005 y 2007. Cuscó sustituyó a Toni Civit.



Juan Carlos Ferrando, por su parte, justifica su paso por la formación de extrema derecha porque "había mucho gente entonces que era maoista, estamos hablando de Pol Pot, que se cargó al 25% de la gente de Camboya". En su opinión, la evolución de Cuscó "es un poco sorprendente", pero defiende que "siempre ha sido catalanista", incluso cuando estaba en Falange.

E-notícies no ha podido contactar con Maria Rosa Cuscó, pero esta información ha sido comunicada al gabinete de prensa de Esquerra.

Laporta se hace la foto con la estelada


Después de la polémica por los silbidos al himno español



Laporta, con la 'estelada', en el aeropuerto del Prat

Los integrantes de la expedición del FC Barcelona ya ha llegado al aeropuerto del Prat, procedentes de Valencia, donde ayer el equipo conquistó la Copa del Rei. En medio de la polémica por los silbidos al himno español, el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, se ha fotografiado con la estelada al pie del avión, a pesar de que iniclamente había descendido por las escalerillas sin enseña alguna. El desplazamiento hacia el Camp Nou se hace en un autocar cerrado y con los cristales tintados, por lo que será más que difícil que nadie pueda ver a los jugadores.

Zapatero, con un cinturón de 500 euros


Es un modelo de lujo de la firma Hermes


Zapatero en el míting con el cinturón

El cinturón que el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llevaba en el mitin que el pasado domingo celebró el PSOE en la plaza Vista Alegre de Madrid es de la marca Hermes y está valorado en 500 euros, según una noticia del portal Lanacion, que recoge Libertaddigital. La valoración económica del cinturón figura en la página electrónica de la firma que lo comercializa. Según Libertaddigital, "muchas familias subsisten con poco más de 500 euros tras verse abocados al paro todos sus miembros por las políticas económicas de este gobierno. Todo un ejemplo del compromiso de la izquierda".

jueves 14 de mayo de 2009

Duros enfrentamientos entre los prejubilados de Naval Gijón y las fuerzas antidisturbios

DÉCIMO DÍA DE ENCIERRO

Intento de desalojo del medio centenar de prejubilados de Naval Gijón. | Efe

Intento de desalojo del medio centenar de prejubilados de Naval Gijón. | Efe


La tensión aumenta en Naval Gijón. Los prejubilados del astillero y las fuerzas antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía se han enzarzado en unos violentos enfrentamientos 10 días después de que comenzase el encierro de los trabajadores, quienes piden garantías laborales tras el cierre de la compañía previsto para el último día de mayo.

Los encerrados reclaman al ente Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar) que se subrogue en las obligaciones de Naval Gijón y contrate una póliza de seguros que garantice el cobro de sus prestaciones salariales tras la disolución de la firma por el cese de actividad, previsto para el 31 de este mes.

El parón del consumo causa el mayor batacazo del PIB: -2,9%


El Producto Interior Bruto (PIB) generado por la economía española ha registrado una caída real del 2,9% en el primer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo del año anterior, según la estimación del INE. Si sólo se toma como referencia los tres primeros meses del año, el descenso es del 1,8%, ocho décimas por debajo del último trimestre de 2008.

La cifra, que es provisional y debe confirmarse el próximo día 20 de mayo, significa que la riqueza económica española ha sufrido la mayor caída desde 1970.

Zapatero y los traidores




Con su habitual sorna, comentaba el pasado lunes Alejo Vidal-Quadras en el «Diario de la Noche» de Telemadrid que «las encuestas hay que tomarlas como lo que son, porque detrás de ella siempre hay gente bastante oscura». Entendí que se refería a que la demoscopia política es un negocio que, como todos los negocios, suele adaptar lo más posible sus resultados a los deseos y las órdenes del amo, es decir, del que paga. En el caso del CIS, bajo la directa batuta de la vicepresidenta De la Vega, el hecho ya resulta escandaloso por mucho que sepamos que en este país nadie se escandaliza por nada. Viene esto a colación por la angustia que, tras los Debates sobre el estado de la Nación, surge siempre en los esfuerzos generalizados por determinar quién ganó la batalla retórica en el estrado. ¿Alguien cree realmente que en el debate del martes hubo un triunfador? En ocasiones, el intercambio de golpes bajos, gracietas fallidas, tontunadas y acusaciones pueriles por ambas partes, además de la voluntad manifiesta del presidente de engañar a su rival, al hemiciclo y a la opinión pública, fue una reyerta personal inserta en un mitin del presidente. Nadie hizo ayer un balance del estado de la Nación que es el que notamos los ciudadanos día a día y los datos nos confirman también de forma cotidiana e implacable. Si Mariano Rajoy intentó en algún momento que lo fuera, el Trilero Supremo abortó de inmediato todas las posibilidades. Todo el sentido común que lleve un Rajoy a una lucha verbal con Zapatero siempre se topará con el muro infranqueable de quién tiene tanto respeto a la lógica como a los ejercicios espirituales del cardenal Rouco. ¿Ganó Rajoy el llamado debate? Por supuesto que no. Por mucha razón y muchas verdades que blandiera, tenía enfrente a un ser inmune a argumentaciones. Y ducho en trampas y engaños como nadie en la historia de nuestra democracia. ¿Ganó Zapatero? Tampoco. El presidente tan sólo mostró lo peor de sí mismo, como viene haciendo desde que la terca y trágica realidad española le ha cogido la medida y le persigue sin pausa. El presidente no está acosado por una oposición que sigue atenazada por su timidez y no se atreve a dar la batalla general. No para rebatir las mentiras puntuales aunque sistemáticas del presidente. Esas son obvias. Sino para cuestionar todo el perverso sistema de la mentira estructural que ha impuesto la izquierda y que el PP parece haber interiorizado. El hecho de que la sociedad civil española no tenga vitalidad ni coraje para enfrentarse a este Gobierno tan desnortado como tóxico, no exime a la oposición de la responsabilidad de denunciar este inmenso desafuero y sinsentido que lleva al país a la ruina económica y moral. Aunque hoy los tachen de antipatriotas y traidores, algún día, no lejano, los españoles saldrán de su letargo y sabrán valorar a quienes hicieron frente a los que han sumido al país en este lodazal.

Insuperable

El futuro de los libros


CARLOS FERNÁNDEZ SANZ, en El País

He leído con interés su artículo sobre el Kindle, el dispositivo de libros y prensa en formato electrónico de Amazon. Tiene ventajas, sin duda. Pero tiene muchos problemas, que aún no están resueltos, y que tiene pinta de que la industria implicada no va a tener mucho interés en resolver, por lo que dado que hablamos de un bien cultural que sin duda será protegido (otro canon en el horizonte, porque si es digital, es copiable), sería bueno que fueran planteándose en los foros adecuados.

Por ejemplo, un libro en formato papel se compra, y es propiedad del que lo paga; puede prestárselo a quien quiera, venderlo de segunda mano para recuperar parte de lo gastado, o echarlo a la chimenea. Ni el editor ni el librero ni el autor tienen nada que decir al respecto.

En cambio, uno se compra un libro electrónico, que por cierto cuesta mucho menos fabricar pero que venden casi al mismo precio, y ni lo puede prestar, ni lo puede vender, ¡y si cambia de dispositivo, puede que se quede sin libro!

En estas condiciones, que son las que existen ahora mismo, el futuro de la industria no es prometedor sino gris; y si no, que se lo pregunten a los que les han precedido en la entrada al mundo digital.

Brotes verdes


Aznar: ¡culpable!

Las promesas de Zapatero se quedan en el aire


José Luis Rodríguez Zapatero inundó su discurso del martes en el Congreso con un tsunami de iniciativas que ahogó el eco de los más de cuatro millones de parados. Sin embargo, una vez desvanecido el fragor del debate sobre el estado de la Nación, surgen dudas acerca de si las promesas desgranadas por el presidente del Gobierno se llevarán realmente a efecto. Y es que el grueso de las medidas lanzadas por Zapatero no depende de una decisión gubernamental, sino que exigen el acuerdo con los grupos de la oposición, las comunidades autónomas y los sectores implicados.

La primera prueba de fuego para medir la solidez de las promesas del presidente tendrá lugar la semana que viene en el Congreso, con la votación de las llamadas propuestas de resolución. PP, CiU, y probablemente el PNV, reclamarán que se mantengan las deducciones por adquisición de vivienda. Los populares irán más lejos, y propondrán que se aumente a 10.000 euros el máximo de la deducción. En la izquierda, Zapatero tampoco encontrará un apoyo incondicional, ya que ERC defenderá que se mantenga la deducción para las clases medias cuya renta supere los 24.000 euros, el umbral límite previsto por el Ejecutivo.

De este modo, la soledad parlamentaria que padeció Zapatero durante el debate del estado de la Nación puede traducirse en un bloqueo o modificación sustancial de sus propuestas estrella. El proyecto de ley de Economía Sostenible, que el Gobierno enviará al Congreso, será enmendado por los diferentes grupos, y Zapatero deberá hacer concesiones a la izquierda o la derecha para que finalmente pueda aprobarse. Además, los diferentes partidos nacionalistas, especialmente los catalanes, reclamarán la gestión de buena parte de los 20.000 millones prometidos para financiar el “nuevo modelo de economía sostenible”.

Por el Congreso deberán pasar también otros muchos proyectos destacados por Zapatero, como los relacionados con la modernización de la Justicia, el Comercio Minorista, la Ley de Puertos o la Ley General Audiovisual, entre otras. Legislación cuya aprobación requerirá al PSOE mucha cintura para negociar con la oposición y los sectores implicados. Así, la amenaza de movilizaciones de las diferentes asociaciones de jueces, fiscales, secretarios y funcionarios pueden determinar las reformas en Justicia. Algo similar a lo que sucede con las empresas audiovisuales, habituales visitantes del despacho de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Recelo de las comunidades autónomas

Zapatero necesitará también la complicidad de las comunidades autónoma para poder cumplir con sus promesas, ya que anuncios como el de facilitar un ordenador a cada niño o subvencionar la compra de automóviles afectan directamente a las arcas de cada autonomía. Fiel a su estilo, el presidente del Gobierno prefirió sorprender durante el debate a pactar las medidas con las comunidades, algo que disgustó a actores tan distintos como los partidos catalanes y la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre. Y es que el Ejecutivo central sólo dará 500 de los 2.000 euros de subvención prometida para la adquisición de vehículos. El resto correrá a cargo de las autonomías (500 euros) y los fabricantes (1.000). Y todo ello con la financiación autonómica todavía pendiente, y a la que Zapatero sólo pudo prometer un nuevo ultimátum, el 15 de julio, un año después de la fecha marcada por el Estatuto catalán, y tras numerosos aplazamientos.

Las iniciativas de Zapatero tampoco cuentan, como le recriminó Mariano Rajoy durante el deabte, con una memoria económica que otorgue realismo y justifique el origen presupuestario para llevarlas a cabo. El contexto económico, marcado por la recesión y el aumento del desempleo, el déficit y la deuda pública, amenaza con entorpecer el desarrollo de esta nueva batería de medidas. Una lista de promesas con las que Zapatero pretende trazar un nuevo modelo productivo sostenible para España, pero que corre el peligro de quedarse en una mera declaración de intenciones para salvar un debate parlamentario.

Mi ordenata, please!

LA 'PITADA' AL REI I A ESPANYA

ME L'ENVIA UN BON AMIC, L'AUGUST:

M'estalla la corona
mirant-me el Barcelona

Prou monarques i borbons
Catalunya té collons !!!


LI HE CONTESTAT:


És per aixó que ha votat majoritàriament Montilla, Zapatero, Rajoy, Ciutadans et alia?



ENS RESTA EL DUBTE..., I NOVES ELECCIONS !

TVE retransmite en diferido el himno español en el descanso


Las aficiones del Athletic Club de Bilbao y del FC Barcelona abuchearon el himno español en los instantes previos al comienzo de la final de la Copa del Rey.

Las gradas repletas del estadio del Valencia, lugar en el que se disputó la final copera, silbaron el himno, a la par que gritaron "fuera, fuera".

Además, TVE no conectó en directo con el estadio hasta después de haber concluido el himno y tampoco emitió las imágenes en las que el Rey Don Juan Carlos saludaba a los presidentes del Athletic Club y del Barcelona, Fernando García Macua y Joan Laporta.

Al mismo tiempo, se pudieron ver algunas banderas independentistas en la zona del gol norte del campo de Mestalla, donde estaban ubicados los seguidores del Barcelona.

En el descanso, TVE repitió el himno

Después de los primeros 45 minutos del partido, TVE ha decidido emitir el himno español y los silbidos de los aficionados en diferido y, en la imagen, el sonido de ambiente se mostraba a un volumen inferior al de la megafonía. También ha emitido en el momento en el que los Reyes tomaron asiento en el palco de Mestalla.


La cadena de televisión comunicó que la no emisión del himno se debió a un error humano. Además, también repitió el 'corte manga' realizado por Touré tras conseguir el gol del empate.

Remitiendo . . .

Me asomo a la ventana, y ya no está el chico de ayer

Federico Quevedo



En cierta ocasión le escuché a un cura decir que Dios era amigo de los canallas, de los buenos canallas, esos que pecan como descosidos pero en cuyos corazones rebosan el amor y la bondad. Y la ternura. Antonio Vega fue un gran canalla, de esos con los que uno se fundiría en un intenso abrazo si se los encontrara tomando una cerveza en cualquier bar de Malasaña. Hoy Antonio Vega está en los cielos, seguro. No me cabe la menor duda, y hará un dueto con Enrique Urquijo y los dos tocarán Ojos de Gata y Chica de Ayer para que tantos y tantos hijos de la movida que por una u otra razón han abandonado este triste lugar llamado tierra y moran donde las almas se transforman en seres visibles, vuelvan a vivir el instante eterno que acompaña a cada una de sus notas, a cada una de sus letras.

“Un duelo salvaje advierte lo cerca que ando de entrar en un mundo descomunal”, escribía Antonio en Lucha de Gigantes. No sé si era premonitorio, quizá sí, quizá no, pero él era un gigante en permanente duelo consigo mismo. “En la esquina de una calle se paró. En su casa aún no saben que escapó”. Cada estrofa, cada rasgueo de guitarra me rompe un poco el corazón. Llevo dos días escuchando como un descosido ‘Chica de Ayer’ en una de las últimas versiones que grabó Antonio, un disco en directo, Básico, y su voz rota ya anuncia que su garganta ha sido víctima de tantos años de descontrol, pero quizá por eso suena como nunca, intensa, dura y a la vez hermosa y suave. ¡Joder!, es que uno es parte de aquello y cuando se va el segundo de sus ídolos, el único que junto a Enrique Urquijo ha sabido pulsar la fibra sensible y hacerlo con una envidiable maestría, que quieren que les diga, me llega al alma y pienso que ya nos vamos haciendo viejos y nuestras guitarras empiezan a criar malvas en un rincón oscuro de una olvidada buhardilla.

Me asomo a la ventana y ya no está el chico de ayer, ese galán de voz suave y letras armoniosas, ese genio a cuya locura daban aliento el silencio, la brisa y la cordura. Antonio Vega se ha ido y se ha llevado un poco de todos los que sufrimos, vivimos, amamos, gozamos y lloramos con su música y su pasión. No sé que ha sido lo que se lo ha llevado, aunque imagino que como le ocurriera a Enrique Urquijo había vivido demasiado intensamente lo que otros vivimos en dosis más escasas. Aquello que se llamó la movida fue una explosión de libertad, pero también de excesos propios de una época en la que los que entonces no llegábamos a las dos décadas necesitábamos dar rienda suelta a todo lo que se nos había estado prohibiendo bajo la dictadura. Sexo, droga y rock’n’roll. Era difícil escaparse a esa peligrosa combinación cuyas poderosas redes eran capaces de atrapar al más timorato, y si encima alguno de ellos se podía permitir el lujo de subirse a un escenario en un pueblo con mar, era lógico que cualquier noche después del concierto acabara en la barra del único bar abierto y en los brazos de una camarera con ojos de gata, borrachos como cubas, después de cantar al piano del amanecer todo su repertorio. Si, ya sé que no es suya esa canción, pero podría serlo porque Enrique y Antonio compartían una sensibilidad muy parecida, los dos amaron como poca gente puede decir que ha amado, y los dos vivieron la vida en medio de una tormenta de sueños y pesadillas. Y al lado de los dos hubo siempre un paño de lágrimas que hoy lloran en silencio sus ausencias. Margarita, “mujer hecha de algodón, mujer de risas y llantos, mujer toda de un gesto tallado en pluma, mujer”.

¿Por qué escribo yo esto? Verán, desde que Antonio se fue hace un par de días siento un pequeño vacío que solo consigo llenar con música, con su música, con la música de otros que formaron parte de aquella intensa vivencia juvenil. Es difícil de explicar porque no creo que nunca vuelva a repetirse una época como aquella ni se vuelva a dar cita una generación de músicos tan brillante, tan sobrada de talento y tan falta de cordura. Durante años frecuente casi a diario uno de los templos de la movida, el Honky Tonk, en la calle Covarrubias. Iba allí cada noche, unas veces acompañado, otras solo, pero siempre encontraba allí alguien con quien compartir una cerveza mientras la música fluía por nuestras venas. Casi siempre había un grupo tocando, unas veces mejor, otras no tanto, pero cuando una noche fallaba la actuación por allí andaban Ramón Arrollo, el Maestro Reverendo -le conocerán por sus actuaciones amenizando el Caiga quien Caiga de tiempos de Wyoming- y otros cuyo nombre no me acuerdo como ese tipo alto que salía también en el programa de Wyoming y que tocaba -y toca, supongo- la guitarra como los ángeles. En una ocasión comenzaron una jam session y hacía falta que alguien se sumara con una guitarra de acompañamiento. Hice lo que pude, pero acabamos a las seis de la mañana con los dedos marcados por los surcos de las cuerdas y las gargantas rotas del humo del tabaco, el alcohol y los berridos. Por eso me duele perder las referencias de aquel tiempo, por eso las lágrimas me rompen las esquinas de los párpados cuando escucho esa voz en mis oídos: “Quiero decirte, quiero decirte que mi adiós no fue huir del follón. Quiero que entiendas, quiero que entiendas que ha de haber un par, para ser dos”. Adiós, Antonio Vega, que ya estás en los cielos.


miércoles 13 de mayo de 2009

Choque de trenes . . .

Cambio de matrículas

José Domingo

El mercado del automóvil padece una profunda crisis. Los coches duermen en los concesionarios y ello repercute de una manera directa en un sector estratégico para la economía española que está influyendo en la destrucción de empleo, en la reducción de las exportaciones y en las empresas auxiliares.

Ante una situación tan preocupante, las Comunidades Autónomas se están planteando suplir el fracaso del Plan Vive del Gobierno central, mediante medidas destinadas a impulsar la venta de coches y relanzar la industria, consistentes en ayudas a las familias para compras de un nuevo coche (entre 1.200 y 2.200 euros), o la rebaja del impuesto de matriculación.

Todas no, porque para el Gobierno catalán la principal preocupación es que las matriculas de los automóviles incluyan de manera obligatoria el CAT y la bandera autonómica. Hay que reconocer que el Tripartito es impasible al desaliento. Las empresas de venta de coches llevan pronunciándose en contra de esta medida desde que vio la luz la propuesta. El argumento es intachable, la venta de los vehículos se dificulta por la conflictividad política entre Comunidades Autónomas. Me parece innecesario, incorporar los distintivos autonómicos a las matriculas de los coches, pero en el supuesto de que, al final, venciera la tenacidad del Gobierno, sugeriría que la adhesión fuera voluntaria.

De todas formas, me da la impresión de que este es uno de los nuevos globos -despiste al que nos tiene acostumbrado el Gobierno. Si se habla de “chapas” no se debate sobre los cientos de miles de parados y los problemas de financiación de las empresas

De aprobarse la iniciativa, algunos políticos se quedarían sin el conflicto y ellos necesitan demostrar su acreditado “patriotismo” tapando la “E” de la matricula y añadiendo el “CAT”. Estos mismos políticos son los que dedican horas y horas a tratar de convencer a los policías para que no les denuncien por incumplir el código de la circulación por incorporar símbolos no permitidos a la matrícula y a advertirles sobre los que les puede “caer” por cumplir con la norma y proponerles una sanción.

Desde luego, el Gobierno catalán ha perdido el sentido de la orientación. Se dedica a jugar a las matrículas, cuando lo que se juega en estos momentos es la industria del automóvil.

Ciudadano a solas



EL ciudadano escucha a esos que hablan, dicen que en nombre suyo. Y nada reconoce como propio. ¿Con qué derecho puede hoy un diputado decir que es su discurso reflejo o quintaesencia del ciudadano al cual está representando? ¿Con qué vergüenza básica o sentido del ridículo puede acaso pretender que sus angustias, miedos, esperanzas son siquiera similares? ¿Qué sueldo han visto recortarse en sus bolsillos los señores diputados? ¿En qué se vio horadado su nivel de vida? El ciudadano escucha a esos que invocan paro y ruina desde sueldos blindados y aún mejor blindadas jubilaciones. Ninguno de los riesgos que atenazan al vulgar don nadie que todos somos, existe para ellos. Ni Zapatero ni Rajoy corren peligro de ver zozobrar a sus familias en un presente negro y sin mañana. Ni Gallardón, ni Pajín, ni la última de las asombrosas nulidades que componen en España los privilegiados aparatos de los partidos, afrontan más incordio que el de que algún vecino les escupa a la cara. Pero para eso está la nube de escoltas.
Huir, huir de todo esto. No hay ciudadano a quien quede una neurona viva, que no sueñe con eso. Cada día. Obsesivamente. Porque no existe un solo instante en el cual esta gente no insulte nuestra dignidad básica y nuestras dificultades, exhibiendo su horterez de nuevos ricos. Lo más repugnante. ¿Es necesario realmente que una ministra de sanidad se disfrace de princesita monegasca en puesta de largo, para anunciar el derecho de cualquier menor a adquirir fármacos sin receta? ¿Es realmente necesaria esa sonrisa de melaza pringosa que ha venido a convertirse en password del club de los señores?
Hice política, cuando era una aventura. De alto riesgo y beneficio cero: a eso se llama aventura. Y a eso llamamos política quienes hicimos de la lucha clandestina contra la dictadura lo más hermoso de nuestros años jóvenes. Y claro que sabíamos que sería este tipo de gente el que se beneficiaría, al fin, de tanto esfuerzo, tanto dolor, tanta inteligencia malbaratada. Pienso ahora que valió la pena, porque fue divertido. Nada más. Y en esta vida hay pocas cosas que puedan combatir eso en lo cual Blaise Pascal viera los más horrible para un hombre: el hastío. Y claro que sabíamos que, con la mala gente que haría de nuestro juego negocio, retornaría el hastío en su forma peor: ésta. Los Zapatero y compañía: la gente que jamás arriesga nada; la gente que siempre medra y vegeta en cualquier régimen; y la que, en cualquier régimen, exhibe su talante complacido, porque nada hay mejor para que el propio bolsillo siga lleno. Lo sabíamos. Nos daba igual. Nosotros nunca estaríamos en eso. De la poquísima gente de mi edad que luchó de verdad contra la dictadura, me queda al menos ese recuerdo grato, por encima de todos nuestros monumentales errores: nadie hizo de aquello un duro; y todos fuimos barridos.
Oigo mentir a Zapatero en ese horrible Parlamento, que ocupa la peor gente española. Miente con tal descaro, que debería darme risa. Pero no puedo. Un ira primordial me abofetea. Pero yo ya no quiero ni perder el tiempo en desplegar mi ira contra gente que no merece siquiera ser depreciada. Ya sólo quiero huir. Huir, huir... Muy lejos. Y se me vienen encima todos los años perdidos. Tanto esfuerzo. Para nada. Me hice viejo. Y, como el aviador de W. B. Yeats, tan sólo sueño en poner una distancia lo bastante grande como para que todo no parezca ya ni un sueño. «Ni ley ni deber me invitaron a esta lucha,/ ni los estadistas, ni la turba clamorosa./ Un solitario impulso de deleite/ me trajo a este tumulto entre las nubes». Quedaos con la tierra. Yo paso de cualquier retorno.


¡Ah! La dignidad . . .



Zapatero y Rajoy certifican su distancia

Fernando Ónega, en La Voz de Galicia

Count dawn

"Mi hermana lloraba si le hablaban en catalán"


Leo Messi lamentaba que su hermana pequeña no pudiese adaptarse a la escuela catalana



Leo Messi

La hermana del jugador del FC Barcelona, Leo Messi, lloraba cuando le hablaban en catalán dado que no lo entendía y dificultaba su integración en Catalunya, según recordaba el propio jugador en tres entrevistas diferentes a medios de comunicación argentinos que recoge el digital La Voz Libre



De esta manera, en una entrevista para la revista de Aerolíneas Argentinas (junio 2006), el periodista Norberto Dupesso, le preguntaba si "¿ahora vivís sólo con tú papá en Castelldefels (región de Cataluña) Barcelona?". "Sí, porque cuando mí hermanita María Sol iba a la escuela, le hablaban en catalán, lloraba y no le gustaba. Entonces mí vieja (Celia) decidió volver a Rosario con ella y mis hermanos Matías y Rodrigo, para que sea la escuela allá; tenía seis años, ahora tiene once", explicaba Messi.



En una segunda entrevista para el suplemento Viva, del diario Clarín (mayo 2006), Messi confesaba al periodista Andrés Burgo que "mí mamá, que se nos había unido con el resto de la familia, volvió en Argentina con mí hermano Matías y con mí hermanita Marisol, que no se adaptaba a la escuela ni al catalán”.



Este mismo argumento fue repetido en una entrevista para la revista argentina 'Para tí'. El delantero del Barça explicaba que a los periodistas Agustín Gallardo y María Fernanda Sanguinetti, que "en el año 2000 toda mí familia viajó en Barcelona. Pero seis meses después mí mamá se volvió con mí hermano Matías y con mí hermanita, Marisol, que extrañaba mucho. Ella no se adaptaba ni a la escuela ni al catalán".

Andrés Calamaro acusa Prisa de "feixistes"


Creu una "merda" el suplement d'El País i recorda que "editaven els manuals del franquisme”


Andrés Calamaro

El cantant argentí Andrés Calamaro, autor de temes com Paloma, Flaca, Crímenes Perfectos o Estadio Azteca, va carregar contra el grupo Prisa, durant el seu concert a Madrid. Segons informa Público, el cantant estava molest perquè El País no va anunciar el seu concert d'ahir al Palau de Congressos de Madrid.

Calamaro va criticar “la revista de merda dels divendres d'El País”, i, després d'interpretar Media Verónica i ser ovacionat, va comentar: “Gràcies Madrid. Sembla que això no és suficient per a la revista de merda dels divendres d'El País, que pel que sembla ja no ens fa cas“. “Feixistes encoberts”, va afegir.

“Per al País, en un costat està Serrat i a l'altre Amaral. I al mig no hi ha res: ni Urrutia, ni Loquillo…”, va dir, per a sentenciar finalment que “potser a algú li han incomodat les crítiques a El País, però què volen que digui d'una empresa que editava els manuals de text del franquisme”.

"Ja prou de pagar el sou al Puigcercós i d'altres 'pájaros'"


El catedràtic Joan Sanmartí es dóna de baixa d'ERC "fart de desaprensius"


Puigcercós, en una imatge d'arxiu

El fins ara militant d'ERC, Joan Sanmartí, ha decidit seguir els passos de Joan Carretero i Rut Carandell i s'ha donat de baixa, "davant la presa de pèl sistemàtica, i fart de combregar amb rodes de molí". Sanmartí, que és Acadèmic Numerari de l'IEC i Catedràtic d'Arqueologia de la UB, apunta en un correu electrònic que la seva baixa "no suposa, déu nos en guard, entrar en cap altre partit, partidet, agrupació d'electors, etc.)".



"M'ha costat -segurament per manca de llums– comprendre que el problema d'aquest país no és solament ni principalment Espanya. El problema rau, bàsicament, la desestructuració d'una societat incapaç de crear instruments eficients d'emancipació i en les enormes possibilitats que això ofereix als desaprensius que troben en la pseudopolítica un modus vivendi que mai no haurien pogut somniar atesos els seus mèrits i capacitats per a fer una feina de veritat".



"Intentar resoldre això des de la política de partits és com voler buidar el mar amb galledes, i jo ja en tinc prou de contribuir a pagar el sou al Puigcercós i altres pájaros del mateix estil. Si han de viure –cosa certament discutible–, que visquin, però que la meva aportació es redueixi a la que indirectament els arriba a través dels meus impostos".

El debate sobre la crisis



José Oneto

El primer debate sobre el estado de la nación de esta IX Legislatura se ha convertido en el debate sobre el estado de la crisis económica, e incluso en el debate sobre el estado del país de cara a las elecciones próximas del día 7 de junio, planteadas por el Partido Popular como unas primarias ante las generales del 2012, que, probablemente, tendrán que ser adelantadas por la inestabilidad parlamentaria en la que se encuentra el Gobierno.

Frente a quienes creían que Zapatero iba a realizar el discurso de siempre, el discurso del optimismo antropológico, del optimismo que está comenzando a ver los primeros "brotes verdes" de la recesión, el presidente por primera vez ha reconocido su error en todas las previsiones económicas que ha venido haciendo y, sobre todo, ha hecho autocrítica por no haber contemplado a tiempo una crisis que sitúa a nuestro país a la cola de la Unión Europea en cuanto a destrucción de empleo, en cuanto a déficit publico y en cuanto a tardanza en salir de la crisis.

Por primera vez Zapatero ha reconocido sus errores (errores que han influido decisivamente en su credibilidad a la hora de proponer recetas para salir cuanto antes de la crisis) y ha propuesto toda una serie de medidas, complementarias a las ya tomadas, para hacer frente a una situación económica desesperada que sólo se puede solucionar con reformas estructurales, que siguen sin concretarse y, sobre todo, siguen sin conseguir ser pactadas con el resto de las fuerzas políticas.

El presidente ha presentado un amplio plan de inversiones que incluye un impulso a la financiación de las empresas a través de la línea ICO con los ayuntamientos, reducción en el impuesto de sociedades para las pymes y autónomos, una nueva reducción de mil millones de euros en el gasto público, nuevas inversiones para el sector del turismo, un nuevo Plan Vive para la renovación de los autobuses de más de diez años, la creación de un cheque transporte, sensibles ayudas, de hasta dos mil euros, al sector del automóvil para la adquisición de vehículos con el concurso de las comunidades autónomas y fabricantes, así como la inversión de veinte mil millones de euros para lo que el presidente ha definido como "economía sostenible".

Ninguna de las propuestas, salvo ese proyecto de impulsar la venta de viviendas quitando los beneficios fiscales a partir del 2011 para las familias que ganen más de 24.OOO euros, que efectivamente es un ataque a la mayoría de las clases medias, ha sido objeto de análisis por el líder de la oposición, que ha hecho el discurso que se esperaba, el discurso de una España paralizada por la recesión, por el paro y por una crisis que se ha querido ignorar hasta ahora.

Mejor en la réplica que en la exposición inicial, Rajoy, que traía ya el discurso construido, no ha querido aceptar ningún tipo de colaboración con un Gobierno cuyo balance después de cinco años es recesión, déficit, deuda y un paro galopante.

Más coherente que Rajoy ha sido el portavoz de Convergència i Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, que es el que ha hecho el verdadero discurso de la oposición con algo que ha sido de auténtica moción de censura, algo que ha dejado preocupado a un Zapatero que lo que más teme es esa pinza entre los nacionalistas, vascos y catalanes, con un Partido Popular que ya en varias ocasiones ha puesto al Gobierno en dificultades en el Parlamento.

Subsidios para todos

J. A. GUNDÍN

No hay nada que Zapatero haga con más soltura que arrojar dinero desde la ventanilla del Estado sobre las masas que se arraciman a su paso, sobre todo cuando hay elecciones cerca. La afición le viene de muy atrás y, cuando aún no se hablaba de la crisis económica ni de brotes verdes primaverales, ya gustaba de echar mano a la chequera en los Debates del Estado de la Nación, como cuando anunció el de 2.500 euros por cada nacimiento. En aquella ocasión, julio de 2007, el hemiciclo casi se vino abajo, con una izquierda sin píldora postcoital enfervorizada por estimular la natalidad. Si tendría éxito el aguinaldo entre el pueblo que meses más tarde extendió otra propina: 400 euros para uso y disfrute del cotizante. A nadie le extrañe, por tanto, que en el debate de ayer el presidente confundiera el chequeo al estado de la Nación con firmar cheques sin cuento y, seguramente, sin fondos. Según parece, aquí hay dinero para todo y para todos, para coches, transporte, las chapuzas del pueblo y hasta subsidios vitalicios a los parados. Bello y edificante es el ejercicio de la caridad, que socorre al desvalido y alivia al necesitado. Lo que pasa es que si la ejerce la derecha, es un acto abominable para encubrir la injusticia, pero si es la izquierda quien la practica, entonces se llama solidaridad y política social. Al líder socialista, que es un audaz improvisador, lo que le preocupaba es salir bien parado de este debate sin receta médica y darle un impulso a sus mortecinas perspectivas electorales. Si para lograrlo hay que vender los muebles de la abuela y sacar los ahorros del niño, no le temblará el pulso. Y si con esta política rumbosa la hipoteca del país se encarece y se alarga 25 años más, allá penas, otro será el que lidie con las deudas. La diferencia entre un político y un hombre de Estado, según estableció James F. Clarke, es que el primero piensa en las próximas elecciones, mientras que el segundo piensa en la próxima generación.

Creacionismo

Mirando al tendido . . .

El juez Garzón, otra vez en evidencia

La Audiencia Nacional absolvió ayer a 10 de los 14 imputados en la «operación Tigris», que estaban acusados de haber ayudado a huir a los autores de la matanza del 11-M. La resolución judicial dicta una rebaja sustancial respecto a la petición de penas del fiscal y supone un duro varapalo a la instrucción del caso, llevada a cabo por el juez Baltasar Garzón. En concreto, la Audiencia Nacional ha anulado la intervención de los correos electrónicos sobre los que Garzón basó la parte central de su argumentación. De esta forma, sólo cuatro de los imputados han sido condenados a penas de prisión que van desde los 2 a los 9 años. Si ya de por sí es grave que un juez no instruya bien un sumario, lo es mucho más cuando los acusados son terroristas y sobre sus espaldas recae la sospecha fundada de haber participado en el mayor atentado de la historia de nuestro país. Ésas son las consecuencias de un trabajo mal hecho.

Interés

El ocaso del ‘vendeburras’


Federico Quevedo

No fue un buen discurso por mucho que se empeñen los suyos y por mucho que, en un esfuerzo de gratuita generosidad, los periodistas acreditados en el Congreso quisieran darle un aprobado alto al presidente del Gobierno. No lo fue. Rodríguez volvió a sacar ayer ese tono suyo de charlatán venido a menos, de vendeburras, de salvapatrias, de líder mesiánico convencido de su destino universal. Eso fue por la mañana, porque por la tarde lo que hizo fue ofrecer su lado más miserable, su tono más despectivo, su lado más rastrero y bajo, innoble, impropio de un presidente del Gobierno al acusar al Partido Popular de regocijarse en las cifras del paro. Eso no lo puede decir un presidente del Gobierno… Bueno, puede, pero no debe, porque sabe que no es verdad. Eso lo puede decir una ‘tal Pajín’, porque es una don nadie y nadie le hace caso, pero Rodríguez no. Rodríguez está obligado a darle categoría a su cargo, a respetar la institución que representa, y eso no se hace con lenguaje de taberna ni con gestos de barrio bajo. ¿Por qué lo hizo? Fácil: porque está acorralado, porque llega a este debate del estado de la Nación en el peor momento de su vida política como presidente del Gobierno, porque el estado de la Nación es lamentable y él tiene buena parte de la culpa, y porque eso es tan evidente que en todo su discurso y en sus réplicas solo mencionó una vez a los cuatro millones de parados, para reconocer que están ahí, pero como si le molestaran, como si en el fondo le estuvieran, con perdón, jodiendo el chiringuito, esos idiotas a los que se les ha ocurrido quedarse sin trabajo…

Rodríguez ofreció ayer un catálogo de despropósitos que ni siquiera él sabe si va a ser capaz de llevar a cabo, y un anuncio extremadamente preocupante y el único del que de verdad deberíamos tomar nota por la gravedad del mismo y por lo que supone de renuncia a tomar el toro de la crisis por los cuernos y contribuir a salir de la misma: no habrá, en ningún caso, reforma laboral. No podía haber peor noticia, ni decisión más desilusionante, ni anuncio que peor pueda contribuir a restaurar la ya totalmente denostada confianza en la economía española. Rodríguez ha envidado su suerte a los hados del destino y a la propia suerte de Obama, porque la suya está en recesión como la economía, pero no se da cuenta de que los hados del destino no le son favorables y Obama puede tener suerte, pero sólo para él mismo y para su país, y esa suerte a nosotros ni nos va, ni nos viene. Ese, la negación de la reforma laboral, es el anuncio clave, lo que define el modo de gobernar de un ilusionista barato incapaz de asumir los riesgos que implica la situación en la que nos encontramos. Por el contrario, lo único que ofrece Rodríguez es más de lo mismo, medidas contra las clases medias -eliminación de la deducción por vivienda, que en el fondo es una subida encubierta de impuestos-, promesas que nunca cumple como las de los ordenadores, y ayudas directas para la compra de automóviles que directamente hace descansar en los presupuestos autonómicos y en las propias marcas. O sea, un bluf, una patochada… Otro parche más, y ya van doce.

Y frente a la miseria moral, ideológica, política y verbal que desplegó Rodríguez, el líder del PP. Mariano Rajoy, dio la cara del realismo y del sentido común. De su primera intervención había opiniones para todos los gustos, pero fue certera y acertada en el análisis de la situación. Quizá le faltó, como sí hiciera luego Durán i Lleida, una actitud más despreciativa hacia el discurso de Zapatero de por la mañana. No por nada, sino porque aquello era un debate del estado de la Nación, y no una sesión de investidura como parece que preparó Rodríguez. El presidente había pasado por encima del diagnóstico de la situación como si no fuera con él, pero Rajoy fue claro, conciso y concreto a la hora de definirla: “Cuatro millones de parados”, “recesión, déficit, deuda y paro galopante”. Esa es la realidad, y frente al optimismo antropológico del presidente la certeza es que llegaremos a los cinco millones de parados a finales de este mismo año. Y decir que alguien se alegra de que eso sea así es de una malicia como pocas veces se ha visto. Pero, no les quepa la menor duda, ese va a ser el argumento de la próxima campaña para las Europeas. Da igual. Rodríguez demostró ayer que ha iniciado su ocaso. Se ha quedado solo. El propio portavoz de CiU le dijo que aquello no era un debate del Estado de la Nación, sino una moción de censura aunque no se iba a votar como tal. Perdió el debate, y no porque lo hiciera mejor o peor, sino porque sigue instalado en una ficción que ya ni él mismo puede creerse, y su lenguaje es tan falso como las medidas que propone.

ZP y 'su metier'

El sector cultural en las redes sociales

Dejándose llevar por las modas o pensando que estas herramientas son un mero juego, muchas entidades culturales han entrado en las redes sociales sin analizar sus consecuencias e implicaciones en la organización

Autor: Javier Celaya

En los últimos meses hemos detectado cómo muchas entidades culturales (editoriales, bibliotecas, museos, fundaciones, etc.) se han lanzado a crear perfiles o grupos en las diferentes redes sociales (Facebook, MySpace, Xing, Flickr o Twitter, entre otras) sin haber reflexionado previamente sobre cuáles son los objetivos de negocio y de comunicación que quieren lograr con su presencia en estas plataformas.

A nivel individual cualquier persona puede crearse un perfil en cualquiera de estas redes sociales, pero algo muy distinto es crear una página o grupo de la propia editorial o del museo. Dejándose llevar por las modas o pensando que estas herramientas son un mero juego, muchas entidades culturales han entrado en las redes sociales sin analizar sus consecuencias e implicaciones en la organización.

Consideramos que esta precipitación puede generar problemas a algunas entidades dado que su presencia y comportamiento en la web social tendrá un impacto en la organización interna de la empresa, así como en el tono y enfoque de sus estrategias de comunicación y marketing.

Antes de lanzarse a la web social, las entidades culturales deberían reflexionar sobre algunos aspectos básicos con el fin de evitar cometer errores y malentendidos:


  • ¿Cuál es el objetivo de la presencia en las redes sociales? Por ejemplo, una editorial debería preguntarse si quiere utilizar su presencia en una determinada red social como canal de información a sus actuales lectores o bien utilizar esa red social para captar nuevos lectores que no conocen la editorial. El enfoque y contenidos del perfil serán totalmente distintos.
  • ¿Qué tipo de contenidos específicos ofrecerá ese perfil/grupo? Uno de los errores más comunes que hemos detectado es que las entidades culturales divulgan en las redes sociales los mismos contenidos ya publicados en su propia web o a través de su boletín. Es decir, saturan al usuario enviando la misma información a través de tres o cuatro canales diferentes. Al final, el usuario acaba harto y se da de baja de uno o varios canales. Estas nuevas herramientas de comunicación nos permiten complementar los canales tradicionales, no machacar al público con un simple autobombo.
  • ¿Quién gestionará el perfil? Otro de los errores que hemos detectado es que al cabo de unas semanas el perfil de muchas entidades deja de actualizarse. Antes de lanzarse a la web social, la entidad no ha contemplado quién va a ser la persona responsable de su actualización. Si queremos hacer bien las cosas deberíamos asignar a alguien la responsabilidad de gestionar y promover el perfil. Dicha persona debería sentirse cómoda con esta nueva responsabilidad. A ser posible debería ser un “nativo digital”.
  • ¿Hemos comunicado internamente la futura presencia de la entidad cultural en las redes sociales? Estas organizaciones deberían tener presente que muchos de sus empleados ya cuentan con perfiles personales en estas redes sociales. Si una editorial o museo crea un perfil o grupo corporativo, ¿debe el empleado hacerse amigo? ¿Qué pasa con los empleados que no quieran ser “amigos”? ¿Será tenido en cuenta por el equipo directivo? Este tipo de malentendidos se pueden evitar llevando a cabo un proceso de comunicación interna sobre el papel de la entidad cultural en la web social.
  • ¿De qué pueden hablar nuestros empleados en las redes sociales? En sus perfiles personales, de lo que les dé la gana, siempre y cuando no divulguen información confidencial de la entidad. Prohibir la participación de nuestros empleados en la web social sería un grave error, aunque sorprendentemente algún directivo lo ha pensado… Con el fin de evitar futuros malentendidos o conflictos, varias entidades culturales están redactando unas pautas internas de uso de estas herramientas, basadas en el sentido común, que sirven de referencia para todos los empleados a la hora de participar en la web social, ya sea durante la jornada laboral o fuera de la compañía. Las editoriales, museos, bibliotecas, etc. deberían reflexionar sobre este tema y redactar una política clara sobre la posible actuación de sus empleados en las redes sociales. Ambas partes (los empleados y la entidad) se evitarán disgustos y sorpresas.


  • Si la entidad cultural exige responsabilidad a los empleados en su actuación en la web social, ¿cuál será el compromiso por parte del equipo de gestores? ¿Pueden entrar los directivos en la web social para cotillear los perfiles de sus empleados con el fin de saber qué hacen los fines de semana? Tal y como comenté en mi libro “La empresa en la Web 2.0”, sigo viendo que pocas entidades hayan reflexionado sobre este importante aspecto del comportamiento virtual de los directivos en la Red. En los mercados anglosajones varias empresas han elaborado una política interna de autorregulación que prohíbe a cualquier directivo de la compañía tener en cuenta la información publicada en los perfiles de sus empleados en cualquier red social. Estas empresas consideran que esta información es privada y que, por tanto, leer estos perfiles sin su permiso es como entrar en el salón de su casa sin estar invitado.
  • ¿Han leído detenidamente las cláusulas de adhesión a las diferentes plataformas? Muchos gestores culturales se han llevado más de una sorpresa al leer con detalle las condiciones generales y la cesión de cierto tipo de derechos y datos a la plataforma como contraprestación de sus servicios. Nunca aceptarían este tipo de condiciones en el mundo analógico, pero los han cedido alegremente en la web social.

Las entidades culturales deben estar y participar en las redes sociales, pero antes de darse de alta en las mismas deberían tener en cuenta estos aspectos básicos, así como otros más estratégicos, con el fin de evitar errores, desagradables sorpresas o la sensación de tener una nula rentabilidad por su presencia en la web social.

martes 12 de mayo de 2009

En una fracción de segundo. . .

“Le pedimos al amor –que siendo deseo, es hambre de comunión, hambre de caer y morir tanto como de renacer– que nos dé un pedazo de vida verdadera, de muerte verdadera. No le pedimos la felicidad, ni el reposo, sino un instante, sólo un instante, de vida plena, en la que se fundan los contrarios y vida y muerte, tiempo y eternidad, pacten. Oscuramente sabemos que vida y muerte no son sino dos movimientos, antagónicos, pero complementarios, de una misma realidad. Creación y destrucción se funden en el acto amoroso; y durante una fracción de segundo el hombre entrevé un estado más perfecto”.

Octavio Paz; El laberinto de la soledad

Los desencuentros de Rajoy y Zapatero en el debate


ELPAÍS.com 12-05-2009


Presidente y líder de la oposición han protagonizado sonoros choques dialécticos con acusaciones cruzadas sobre el paro, la reforma laboral y la utilización política del terrorismo.



Javier Sardá pidió la baja voluntaria tras el primer programa de 'La Tribu'


Javier Sardá pidió a Paolo Vasile la baja voluntaria tras el primer programa de 'La Tribu'
Javier Sardá. Telecinco
El showman catalán Javier Sardá pidio al consejero delegado de Telecinco, Paolo Vasile, la baja voluntaria tras el primer programa de La tribu, según ha conocido El Confidencial de fuentes cercanas a la productora.

Sardá habría tomado esta decisión después del decepcionante 14,9% de audiencia del día del estreno y las múltiples críticas que recibió el programa por parte de los espectadores durante la emisión del mismo en la página web de la privada. Sin embargo, Vasile convenció al catalán para que siguiera con su nuevo proyecto.

Durante la segunda y tercera semana los datos fueron aún más desastrosos y el programa, una especie de Crónicas Marcianas light (vea Carta de ajuste), no llegó a superar ni siquiera el 10% de share.

La tribu sufrió además la baja de uno de los pesos del programa, Mercedes Milá, que ante las críticas de los foreros y el cambio de concepto del programa, decidió pegar la espantada y dejar plantado a Sardá.

El programa estrena hoy nueva ubicación en la parrilla de Telecinco, el late night, una franja donde Sardá se siente a gusto y donde podrá hacer un espació más cercano a lo que en su día fue el histórico Crónicas Marcianas.

Para ello contará con la visita del primer hombre embarazado del mundo, Thomas Beatie, que contará su experiencia.

Cataluña (¡Un país de primera!) será la comunidad con más deuda




Llegará en 2009 a los 4.000 millones de euros, un 15% de la deuda total del Estado

Cataluña emitirá durante 2009 un total de 4.000 millones de deuda, una cifra que la convierte en la comunidad más endeudada del Estado español, con el 15% del total de la deuda estatal. Según un informe difundido por la agencia internacional de rating Standard & Poor's (S & P), la Comunitat Valenciana será la segunda autonomía que más deuda emitirá en 2009, en concreto unos 2.007 millones de euros. A continuación figuran Andalucía (2.500 millones), Madrid (2.200 millones) y Galicia (850 millones)
La agencia de valoración de riesgos señala que las comunidades autónomas serán, igual que en 2008, las principales emisoras, con aproximadamente el 60% del nuevo endeudamiento. S & P cree que los problemas se solucionarán parcialmente con la entrada en vigor del nuevo sistema de financiación autonómica.
La deuda de las comunidades autónomas y los ayuntamientos españoles estará en torno a los 120.000 millones de euros al cierre de este año, por lo que será la segunda más alta de Europa, por detrás de Alemania, según la agencia. Esta deuda superará por primera vez a Italia y Franci
En el caso de España, el nuevo endeudamiento bruto (incluidos bonos y préstamos bancarios tradicionales) alcanzará los 27.000 millones de euros, el 74% más que en 2008, y si se restan las amortizaciones, la deuda viva estimada al cierre del año en las comunidades y ayuntamientos españoles será de unos 120.000 millones.

La retirada de la publicidad de TVE beneficia Prisa y Mediapro

Zapatero presiona TV3







La decisión del gobierno de Zapatero de suprimir la publicidad en la TV oficial del Estado ha tenido dos efectos. Por una parte, ha conseguido la complicidad de las TV privadas, que tendrán menos competencia en el mercado publicitario, pero por otra, ha asustado a los gobiernos autonómicos, porque creen que esa decisión es un precedente para sus cadenas de TV, que tienen en la publicidad una fuente fundamental de financiación.

En efecto, los argumentos que han servido a Zapatero para justificar la eliminación de la doble financiación -dinero público y publicidad- en la TV estatal son perfectamente aplicables a las cadenas autonómicas, que actualmente se gestionan financieramente mediante ese doble sistema.

Hay otro peligro. La supresión de la publicidad en la TV estatal puede reactivar la oposición de las autoridades de la competencia de la Unión Europea hacia la financiación con publicidad de las TV autonómicas, porque Bruselas siempre ha visto mal este doble sistema, ya que considera que es un obstáculo a la libre competencia.

Por otra parte, Zapatero sí ha conseguido la complicidad de las TV privadas, muy importante ante la campaña de las próximas elecciones europeas, en unos momentos en que las encuestas parecen favorecer al PP y el PSOE está aislado en el Congreso.

Además, las gestiones de La Moncloa para que Mediapro compre Digital + a Prisa benefician a la productora de Roures porque es un paso decisivo para que ésta avance en el mercado del fútbol en TV de pago. Y también favorecen a Prisa, porque esa operación disminuiría su alto endeudamiento.

También hay que tener en cuenta que el gobierno de Zapatero ha aceptado la propuesta del ministro de Industria, Miguel Sebastián, de aprobar la TDT de pago, una reivindicación de Mediapro -para la transmisión masiva del fútbol a un euro por partido-, pero que también abre ese mercado a otras empresas.

Zapateristas del mundo, uníos



Hombres eminentes no nos faltan hoy como no nos han faltado nunca -escribió Galdós en su día-, pero lo difícil aquí es crear grandes conjuntos. Dos días de debate parlamentario sobre el estado de la nación no van a orquestar algo nuevo; si acaso, subrayarán las cacofonías. Permanecemos sin grandes conjuntos, carentes de impulso, atribulados por la recesión y a la vez sin voluntad de horizontes definidos. Es un momento como para que la palabra y su significado vibrase en la Carrera de San Jerónimo en nombre de las alternativas y los modos que se contraponen en el hemiciclo. No hay por qué lamentar sistemáticamente que en la vida parlamentaria de hoy el procedimiento pase por delante de la oratoria, pero la crisis requiere que el lenguaje esté a la altura de las circunstancias. Este debate sobre el estado de la nación no es una jornada cualquiera.

No es que la sociedad escuche con mucha atención la voz de su parlamento. A menudo se juzga la vitalidad parlamentaria por el anecdotismo; a veces, por su talante tan rutinario. Incluso en el Parlamento de Westminster -madre, según decimos, de todos los parlamentos- hay un escándalo sobre justificaciones de gasto por parte de parlamentarios laboristas, y también conservadores. Los laboristas nunca anduvieron tan escasos de popularidad desde 1943. Alan Duncan, diputado «tory», cargó los gastos de su jardín a cuenta del contribuyente. Una crisis del sistema parlamentario sería el peor condimento de la recesión económica. Ya veremos en qué baja participación -sobre un voto del 34 por ciento- se dirimen los escaños del europarlamento, con gran mengua de representatividad. La crisis económica se engulle todo el debate electoral, en clave inevitablemente nacional.

Zapatero subirá a la tribuna después de haber ido a la perrera municipal a escoger el dóberman de dientes más afilados para representar al PP. Le habrá puesto un collar de castigo con pinchos neoconservadores. Sigue empeñado en decir que un Bush jr. inspirado por los «neocon» tiene la culpa de los cuatro millones de parados en España. El domingo en el mitin de Vistalegre, dijo: «Menos ladrillos, más ordenadores». El eslogan contrasta con la nimia aportación del gobierno socialista a las políticas de I+D. En realidad, contrasta con prácticamente todo lo que Zapatero no ha venido haciendo, además de negar la existencia de la crisis.

En el mitin dominical de Vistalegre, el presidente del Gobierno enseñó la garra al PP. Va a intentar soltar al dóberman en sus intervenciones parlamentarias de hoy y mañana. Seguramente dará anuncio a más políticas de gasto público frente a una derecha que -a su parecer- perpetra constantes atentados contra los derechos de los trabajadores. Así es como pretende solventar su falta de sostén parlamentario: lo reconstituirá sobre un bloque de izquierda.




Zapateristas del mundo, uníos.


Ayer «The New York Times» explicaba cómo en las escuelas militares norteamericanas ya se trabaja más en hipótesis de ciberataques con virus informáticos que con respuestas a ofensivas de estrategia tradicional. Eso debiera extrapolarse a la política, si es que la política y su formulación parlamentaria se exigen estar a la altura de la crisis compleja que vivimos. Hay que adelantarse en la adaptación del lenguaje político a las realidades económicas, sociales y morales que nos depara la recesión. Uno no responde a la penetración de valores tóxicos como si fuera un simple catarro. De lo contrario, esa nueva toxicidad acabaría con el lenguaje político. Que se oigan voces eminentes.

vpuig@abc.es

Límites de velocidad ¿para qué?



Imagínese que usted es el responsable de carreteras de una demarcación y que en su zona de responsabilidad hay un tramo peligroso, por ejemplo una bajada pronunciada de un puerto. Lógicamente, hay una cuestión objetiva y es que es importante que todos los usuarios reduzcan la velocidad en ese tramo para reducir riesgos.

Si usted fuera responsable de ese tramo de carretera, se viera en esa situación y se le presentan dos alternativas, me gustaría que pensara cuál sería la que utilizaría, siempre por el bien de todos los usuarios de la carretera.

La primera alternativa es poner varias señales diferentes. El punto de partida de la carretera, una autovía de una de las carreteras radiales, es una limitación genérica de 120 km/h. Se pueden poner varias señales bien grandes, incluso con algún sistema de aviso mediante luces destelleantes, para reducir la velocidad primero a 100 km/h y más tarde, con nuevas señales a 80 km/h. Unas indicaciones bien visibles que hagan que todos los conductores que transitan por la zona se den cuenta de que se trata de una zona peligrosa.

Ahora viene la otra alternativa. Y les repito que se trata de una carretera de primer orden con calzada desdoblada y dos o tres carriles de circulación en cada sentido. La opción es poner una señal lo más pequeña posible directamente con una limitación de 80 km/h para que los conductores no se den cuenta de que hay ese peligro… y 500 metros después un radar perfectamente bien camuflado para “cazar” a todo el que no se ha dado cuenta de esa señal.

En Inglaterra, o Alemania, o Francia cuando se aplica una limitación de velocidad específica e inferior a los valores normales se anuncia de forma muy clara, con muchas señales, incluso con conos en el suelo, etcétera. Pero en España no ocurre así, porque lo que se busca es hacer caja de la manera más rápida posible.

Va . . .

El "senyor de la pasta gansa" ataca (nuestros impuestos) de nuevo

Carod-Rovira, con la nueva guía. (Foto: Rubén Moreno)

El vicepresidente del Govern, Josep-Lluís Carod-Rovira, ha apostado por el aprendizaje de la lengua catalana “como instrumento de riqueza cultural, pero sobre todo de cohesión social y de conciencia civil”. Así lo ha manifestado durante la presentación de la guía Vivir en Catalunya. Aprendemos el catalán desde el árabe es un material audiovisual que han editado la Secretaría de Política Lingüística y la Secretaría para la Inmigración para facilitar el conocimiento del catalán entre la población de origen magrebí, que con el 19 por ciento del total de población extranjera empadronada en los ayuntamientos catalanes, es el colectivo más numeroso en Catalunya.

Durante la presentación del nuevo material audiovisual, el vicepresidente del Govern ha dicho que “todas las lenguas sin excepción enriquecen el patrimonio lingüístico catalán”. “El Govern reconoce el valor positivo de la diversidad lingüística, Catalunya se enriquece con otras lenguas, queremos que estas persones se enriquezcan también asumiendo como propia la lengua catalana” con el objetivo de que se convierta en la lengua pública común”.

Lengua para la realidad

Coordinación de FETS, no de PARAULES

Joan Saura pide a la DGT el distintivo autonómico en las matrículas y Montilla se entera por la prensa


Joan Saura pide a la DGT el distintivo autonómico en las matrículas y Montilla se entera por la prensa


Àlex Baiget.



El presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, no quiere saber nada, por el momento, de la propuesta del Departamento de Interior, dirigido por el consejero Joan Saura, de ICV, sobre la inclusión del distintivo autonómico en las matrículas de los coches. El portavoz del PSC, Miquel Iceta, fue el encargado de dar a conocer la postura de los socialistas. Y ésta es muy clara: los distintivos regionales no son tema principal en su agenda. “Los esfuerzos del gobierno catalán se deben centrar en la lucha contra la crisis”, advirtió Iceta. Fuentes consultadas por este diario aseguran que para el presidente del Gobierno catalán “el sector del automóvil es una prioridad, pero no en estos términos”.

La iniciativa de ICV de enviar su proyecto de distintivo autonómico a la Dirección General de Tráfico, sin el consenso previo de sus socios de Gobierno, vuelve a demostrar la falta de entendimiento y coordinación que existe en el tripartito catalán. De hecho, tanto desde el PSC como desde ERC se asegura que han conocido la propuesta a través de los medios de comunicación.

ERC está molesta con ICV porque los verdes se les han adelantado. Para los de Joan Puigcercós, ésta ha sido una reivindicación de la que siempre han hecho bandera. Y ha sido Joan Ridao, secretario general de ERC, quien ha dejado bien claro que “la propuesta de ICV llega una semana después del anuncio de resolución sobre la misma problemática presentada por nuestro partido”. Aún así, Ridao ha dado su apoyo a Saura en esta reivindicación.

El líder de Convergència i Unió (CiU), Artur Mas, no dejó pasar la ocasión y criticó que Joan Saura saque a la palestra esta propuesta sin contar con el apoyo de los socialistas y en un momento de crisis. Mas se declara “totalmente a favor” de la medida, pero no confía en la que propuesta llegue a ningún lado, ya que “el PP y el PSOE no quieren”.

Debate 1

La Píldora


Para hacer estallar medidas de pirotecnia política, ZP utiliza el peón de su ministra en prácticas. Bibiana Aído ha asumido el papel de meritoria y, llamada a filas, anuncia con desparpajo la ampliación del aborto o la equiparación comercial de la píldora del días después con las «pastillas juanola». Para ambos casos no hay edad ni receta ni consulta al especialista: llegar, tomar y listo. Las medidas impulsadas por el PSOE son, en este asunto moral, complementarias: libera de trabas sanitarias al aborto y licita los efectos de la trivialización del sexo. La posibilidad de acarrear un bombo se esfuma acudiendo con presteza desde el asiento de atrás, tu casa o la mía, a la farmacia. De la inesperada «contingencia» de una relación adolescente se extirpa toda mancha de conciencia. Por currículum y ganas, Aído hubiera llegado, como los que van a Madrid a triunfar por la fuerza (que es como decía Marañón que se iba a la capital a triunfar), a una pensión de Fuencarral con aroma de viajantes y ropa de faena tendida en el patio de luces. Y de repente se encontró en un ministerio, con sus mecanógrafos de baja y funcionarios que cobran el mes por mover un picaporte y la extraordinaria por empujar la puerta del picaporte. Tutelada siempre como un cachorro (por la vicevogue o por el ministro/a de turno que ejerza de profesor de autoescuela), ayer, Trinidad Jiménez (la titular del asunto) le cedió protagonismo para darle su sitio y, aun así, ella no pudo evitar el complejo de apéndice que la envuelve. A Aído se le da barra libre para chupar cámara y parece atragantarse con esa sonrisa en defensa propia que esgrime con la naturalidad y el porte de una navaja suiza. A ella le toman las medidas, pero no se descarta que acabe sus prácticas en esta legislatura.

Paco REYERO


La gripe de los medios

Manuel Polanco se perfila como presidente ejecutivo del holding Prisa-La Sexta



Manuel Polanco se perfila como presidente ejecutivo del holding Prisa-La Sexta
Manuel Polanco (Efe).

La estructura del holding audiovisual que negocia el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, con Mediapro y La Sexta no sólo tendría ya consensuado el reparto de cuotas, sino también de cargos. Ambas compañías estarían de acuerdo con que el presidente ejecutivo de la nueva sociedad fuera designación de Prisa y el consejero delegado de Mediapro. “Eso sí, con competencias bien definidas en ambos casos”, aseguran a El Confidencial fuentes próximas a las conversaciones. Y hasta se manejan nombres. Según confirman fuentes internas de Prisa, Manuel Polanco se perfila como la cabeza visible de la nueva sociedad.

Como adelantó ayer este periódico, las conversaciones entre ambos grupos para integrar sus áreas audiovisuales, con Cuatro y La Sexta como las claves últimas de la fusión, pasarían porque la compañía de los Polanco tuviera un 60% de la nueva sociedad. “Prisa intentó forzar un escenario de 70%-30%, pero parece que al final todos quedarán conformes con el 60%-40%”, aseguraban fuentes conocedoras de la negociación. En todo caso, los derechos políticos serían iguales para ambas partes, dentro de un modelo de cogestión.

Manuel Polanco es un valor cada vez más emergente en Prisa cuando apenas han pasado 100 días desde que volviera de Portugal y fuera nombrado director general en Madrid. “Lo que está claro es que la llegada de Manuel supone una mayor implicación de la familia en la gestión”, interpretaban entonces fuentes del sector, conscientes de que el hijo pródigo estaba llamado a metas mayores. Desde Prisa se admite que “su nombramiento y el de Ignacio Santillana como directores generales no sólo reforzó el área ejecutiva y de toma de decisiones del grupo, sino que encaminó el relevo generacional a corto y medio plazo en la compañía”.

Y es que todos los implicados en el tour de force que está afrontando Prisa para buscar soluciones a su asfixiante deuda dan por seguro que la exposición de Juan Luis Cebrián en esta negociación tiene que ver con su inminente partida del grupo una vez se cierre el acuerdo con Mediapro y quede al menos encarrilada la reestructuración de los más de 5.000 millones que debe la compañía. “Estará como mucho seis meses más una vez se culmine todo”, aseguran fuentes internas de la compañía para explicar el protagonismo que ha asumido en estos contactos el todopoderoso consejero delegado.

Por el momento, Cebrián ha demostrado que aún tiene mando en plaza con la salida de Javier Díez Polanco, hasta hace apenas una semana responsable del área audiovisual de Prisa y consejero delegado de Sogecable. Su marcha, provocada por su mala relación con el mundo del fútbol, habría facilitado los contactos con el grupo de Jaume Roures, con el que también estaba enfrentado. “Su salida ha sido perfecta para culparle de todo, de cosas de las que era responsable y de otras que no”, explicaban estas fuentes. Su partida deja a Manuel Polanco como responsable del ámbito audiovisual en el grupo, un área que no le resulta ajena en tanto había sido consejero delegado de la filial portuguesa Media Capital desde 2005.

Malestar social

lunes 11 de mayo de 2009

Linguas . . .

Entre Islam y Razón



«¿NO conviene acaso reconocer que es, con frecuencia, la manipulación ideológica de la religión, a veces con fines políticos, el verdadero catalizador de las tensiones y divisiones e, incluso a veces, violencias de nuestra sociedad?». Inercias de un viejo historiador de la filosofía: las palabras de Benedicto XVI en Ammán disparan en mi cabeza un déjà vu: Baruch de Spinoza, 1670. Tractatus Theologico-Politicus: manifiesto a favor de la democracia de aquel Jan de Witt cuyo linchamiento, dos años más tarde, clausurará el esplendor holandés. Prefacio: «Los turcos consideran sacrílego incluso discutir , y encadenan el juicio de cada cual bajo tantos prejuicios que ningún lugar dejan en el espíritu para la sana razón, ni siquiera para formular una duda». Turco es aquí, conforme a los usos del siglo XVII, sinónimo de musulmán. Y la estabilidad que el pensador judío atribuye al despotismo teocrático contrasta con la delicada fragilidad de esa sociedad libre sin la cual la Ética spinozana (ese punto de inflexión en el pensar moderno) jamás hubiera podido existido. Optimista aún en 1670, escéptico tras la derrota de los Witt. Tractatus Politicus: «Ningún Estado se ha mantenido tanto tiempo inamovible cuanto el de los turcos, y ninguno, a la inversa, ha sido menos duradero ni ha conocido más sediciones que los Estados democráticos».
¿Hay lugar para un Islam democrático? En Ammán, el Papa Benedicto XVI ha formulado un deseo: el de que «los musulmanes, que rinden culto al Dios creador del cielo y de la tierra y que ha hablado a la humanidad» puedan acotar, como parte de ese mensaje trascendente, el área de comunidad con la razón griega que, desde los años cincuenta, viene teorizando Ratzinger como la más alta herencia intelectual del cristianismo. Es lo que correspondía promover a un dirigente espiritual de sus responsabilidades. Con el rigor que no puede dejar de exigirse un teólogo de su excepcional talento: el que en 1960 escribe cómo «la síntesis realizada por los Padres de la Iglesia entre la fe bíblica y el espíritu heleno, como representante en aquel tiempo del espíritu filosófico en general, no sólo era legítima, sino necesaria»; y cómo, por ello, «la filosofía sigue siendo más bien, como tal, lo otro y lo propio, a lo que se refiere la fe para expresarse en ella como en lo otro y hacerse comprensible». Pero, ¿hay lugar en el Islam para un discurso autónomo de la razón, para un fundamento no teocrático de la política? Parece muy difícil alentar esa esperanza. Porque la diferencia entre el Islam y los otros dos monoteísmos -y en eso la perspicacia de Spinoza es impecable- reside en la literalidad inalterable del Texto sagrado, que lo pone al abrigo de ese refinadísimo arte de la interpretación que forja por igual la tradición teológica judía y la cristiana. Y, con el veto «aun de la discusión» o «aun de la duda», con el veto de la primacía de la interrogación sobre lo repetido -que es lo específicamente definitorio de ese modo de pensar griego al cual llamamos filosofía-, la exclusión del otro. Sin ambigüedad alguna en el texto del Corán: «Combatid contra los defensores de Satán» (IV, 76). «Matad a los politeístas allá donde los halléis» (IX, 8). «No seréis vosotros quienes los habréis matado, será Dios» (VIII, 17). «Cuando encontréis a los incrédulos, golpeadlos en la nuca» (XLVII, 4)...
Todo lo humano se mueve, es cierto, en el arco dramático que va entre la realidad y el deseo. Para el que cree, el milagro podría tal vez armonizar ese arco. Para el que no, queda la fría constancia de que no todos los monoteísmos son iguales.

Margen de pitorreo

L'ase i la CAT

Presidència desautoriza a Interior sobre las matrículas autonómicas


Presidència ha desmentido que el Govern haya acordado plantear al Gobierno una antigua reivindicación para que las matrículas de los vehículos incluyan el símbolo y las iniciales de cada comunidad autónoma, además del distintivo de España, tal como informó ayer la Conselleria d´Interior, a través del director del Servei Català de Trànsit, Josep Pérez Moya. Este responsable explicó que la propuesta, que se quiere consensuar con los partidos y el sector automovilístico, se envió la pasada semana a la dirección general de Tráfico.

Expertos ¡en nómina!

AZNAR says . . .


–Todos los dirigentes, sin excepción, parece que andan un poco perdidos ante esta crisis. Y usted escribe un libro con las recetas para salir de ella. ¡Qué atrevido!

–De esta crisis se puede salir, hay recetas y cuanto antes se apliquen, antes saldremos.


–¿Valen las que utilizó en el 96?

–España necesita una serie de reformas estructurales ineludibles y el coste que está pagando el país por no asumirlas es desgarrador en términos de desempleo, de falta de productividad o de competitividad.


–Dice el PSOE que Pedro Solbes le dejó ya el camino encarrilado en el 96.

–Recibí una herencia de un 23 por ciento de paro, de un 7 por ciento de déficit y la Seguridad Social en quiebra. No cumplíamos ninguno de los requisitos para ser miembros del euro. Es muy probable que quien suceda a Zapatero reciba una herencia aún peor. La regla de que todo es susceptible de empeorar se convierte en un axioma cada vez que los socialistas gobiernan. Con ellos vamos de la prosperidad a la pobreza.


–Vamos, que esto no tiene arreglo.

–Si no se adoptan las decisiones que hoy ya son ineludibles España se encamina hacia una situación límite y difícilmente soportable. No es una ficción pensar que a finales de año podemos tener cinco millones de parados, y eso no lo soporta ninguna sociedad.

–¿Toda la culpa es de Zapatero?

–En estos momentos estamos pagando el coste de varias irresponsabilidades: la de negar la crisis, la de un gasto público desmesurado y la de la inacción. Se han paralizado las liberalizaciones, no hay reformas fiscales y laborales, no hay una política energética, se deroga el Plan Hidrológico Nacional... ¿El país tiene capacidad para salir de esta crisis? Sí. ¿Hay fórmulas para hacerlo? Sí. El problema es que no hay un Gobierno con la determinación política necesaria para aplicarlas.

–¿Cuáles son esas fórmulas?

–El cambio de Gobierno es imprescindible. Una vez que se produzca ese cambio de Gobierno habrá que llamar a un gran acuerdo nacional y social. Si es posible, mejor. Y si no, el nuevo Gobierno deberá impulsar un cambio drástico de política y apostar por la estabilidad, por la reducción del gasto, por menos impuestos, por una reforma del sistema de pensiones, por una reforma laboral, por la reforma energética y la educativa.

–¿Pero no cree que ningún Gobierno puede inventarse un nuevo modelo productivo de un día para otro? Y en España el basado en la construcción se acabó.

–Hablar de cambio del modelo productivo es absurdo. España tiene las capacidades que tiene, que son muchas. Y dentro de ellas, está la de desarrollar un potente sector de la construcción o turístico. Decir que vas a cambiar el modelo productivo por uno basado en la ciencia y en la tecnología o en energías alternativas, que crean cuatro empleos y que cada empleo te cuesta más subvencionarlo que lo que produce, es disparatado.

–¿Energía nuclear, sí?

–Sí, claramente. La moratoria nuclear de los 80 es uno de los grandes errores de nuestro pasado. El debate de la energía nuclear es imprescindible y, en mi opinión, debería llevar a la conclusión de que hay que avanzar por ese camino, en la línea de otras potencias europeas. Es absurdo pensar que con las energías alternativas, y teniendo en cuenta su coste, puedes solucionar el aislamiento energético español.


[Sigue...]

Crisis, aún . . .

Palabra de México

Agradezco al prestigiado diario EL PAÍS la gentileza de otorgar este espacio a un Embajador que, orgullosamente, representa a México ante el Reino de España. No es ajeno para nadie el momento por el que atraviesa México y el inmenso reto que representa una amenaza sanitaria global. En mi país, se manifestó en días pasados un virus nuevo, desconocido, que ha cobrado la vida de 42 personas. Desde el inicio de la alerta sanitaria, el Presidente Felipe Calderón ha encabezado un esfuerzo nacional, en beneficio no sólo de los mexicanos, sino de toda la Humanidad.

Cuando el Gobierno tuvo la certeza del diagnóstico, informó sobre el nuevo virus de la gripe

La Organización Mundial de la Salud y diversas naciones como España o los Estados Unidos de América han reconocido la forma en que México enfrenta la adversidad, apelando a la entereza de su sociedad y a las medidas atinadas de autoridades federales y locales, actuando con la premisa de la transparencia. Además, es de subrayar que el Gobierno de México ha privilegiado -en todo momento- la salud y la vida de los mexicanos, por encima de cualquier interés político, económico o de otra índole.

Desde el inicio de la contingencia sanitaria, el Gobierno mexicano lanzó una alerta epidemiológica a todas las autoridades médicas del país y a los hospitales, a fin de extremar precauciones ante diversas señales de riesgo. Desde el momento en que se detectaron en la región patrones atípicos en el comportamiento de la influenza estacional, los tres países de América del Norte han colaborado permanentemente con la OMS, reforzando los protocolos sanitarios ante la presencia del virus denominado H1N1.

De manera responsable ante la comunidad internacional, México ha proporcionado toda la información de la que dispone a los expertos de la OMS, y ha adoptado las medidas necesarias para responder a esta contingencia.

Cuando el Gobierno de México tuvo la certeza en el diagnóstico, de inmediato informó a la población sobre un nuevo virus de influenza. México tomó entonces medidas urgentes para evitar su propagación, entre otras, la suspensión de clases en todas las escuelas y universidades del Distrito Federal y del Estado de México, informando, asimismo, sobre las medidas preventivas a seguir para disminuir la posibilidad de contagio.

Una vez comprobado el inminente riesgo de propagación, se tomó la determinación de poner en marcha acciones tendentes a prevenir, detectar, estabilizar y sanar cualquier manifestación de este virus, el cual, cabe señalar, no tiene nacionalidad. Para ello, se ampliaron las medidas cautelares a todo el territorio nacional. Es importante comprender que los cambios de fase establecidos por la OMS, han permitido consolidar y elevar la capacidad de movilización, de cooperación internacional y de acción coordinada entre los Gobiernos del mundo.

La Organización Mundial de la Salud recomendó el pasado viernes no imponer restricciones de viaje relacionadas con el brote del nuevo virus A(H1N1). Explicó que limitar el movimiento de las personas tendría muy poco impacto en detener la propagación de la enfermedad y, por el contrario, sería altamente perjudicial para la comunidad global. Es por ello que nos lastima que algunos países hayan cancelado vuelos a México de manera unilateral, ignorando postulados de la OMS. Más aún, que algunos países muestren actitudes discriminatorias en contra de ciudadanos mexicanos.

Poco a poco, México está construyendo un proceso que le permitirá restituir la normalidad. Trabajamos desde ahora para enfrentar, además, los daños colaterales que -de manera inevitable- han afectado a la economía nacional. Los mexicanos estamos convencidos de que, ante esta adversidad, la solidaridad y responsabilidad ciudadana son las herramientas que forjan los caminos para recuperar el rumbo y salir -además- fortalecidos frente a nosotros mismos y frente al mundo. Hoy podemos señalar que, gracias a la efectiva acción gubernamental y al ejemplar comportamiento de la sociedad, gradualmente hemos logrado estabilizar la contingencia y, paulatinamente, restableciendo la normalidad en todos los ámbitos de la vida nacional.

Considero que el mundo no debe detenerse en debates inútiles o en opiniones sin documentación plena. Creo que pocas veces en la historia de la Humanidad se ha debatido un tema de manera tan absolutamente globalizada. Ése es el signo de nuestros tiempos. Estamos frente a un virus sin nacionalidad y que es curable. Gracias al esfuerzo de todos los países, en algunos meses se contará con la vacuna que prevenga esta enfermedad. Por ello, resulta recomendable que los medios informativos privilegien la difusión de las opiniones y recomendaciones de los científicos y expertos en la materia.

Nuestras sociedades no merecen confusión ni alarmismos irresponsables. Frente a una amenaza global, este tiempo es -más que nunca- de colaboración entre todos los países del mundo. Nuestras comunidades reclaman claridad e información precisa, para que esta contingencia pueda llegar a ser una prueba superada, gracias a la serenidad y a la corresponsabilidad universal a la que todos estamos obligados.

"Un amigo es con quien se puede pensar en voz alta".

En este sentido, debemos comprender que hoy, la Humanidad se enfrenta a un nuevo reto global que sólo podrá superarse si nadie, repito nadie, se queda al margen de la cooperación.

Gracias a la Comunidad internacional que nos ha brindado su afecto y que ha ofrecido su apoyo incondicional.

Gracias España, en lo particular, por la solidaridad demostrada.

Una vez más, ha quedado probado que sólo nos divide el mar. Nuestros lazos históricos en tiempos de adversidad, siempre han dado cuenta de nuestra fraternal cercanía.

Jorge Zermeño Infante es embajador de México ante el Reino de España.

SUPERBARANDAS LEAGUE

CERCANÍAS: EL CAMBIO

El traspaso de Cercanías-Renfe ha quedado sellado entre el ministro José Blanco y el conseller Quim Nadal: gestión mixta a partir de enero de 2010 y, en 2011, exclusiva de la Generalitat y con partida económica. Un buen acuerdo que sienta, por decirlo así, jurisprudencia política, pues permite la comparación con otros entre el antiguo Govern y el Gobierno. El mismo presidente Pujol lo reconocía en abril de 2007 afirmando que la oposición siempre arremetió contra el Govern por conseguir traspasos de competencias sin las respectivas partidas presupuestarias para financiarlos, pues lastraban las cuentas de la Generalitat. En materia ferroviaria, el caso más flagrante quizá fue el de la línea Lleida-Pobla de Segur. El Consejo de Ministros de 30 de septiembre de 1984 estableció la supresión del tráfico de viajeros y mercancías en esa la línea, por considerar la Unión Europea que era altamente deficitaria. No obstante no se suprimió, ya que el déficit de explotación se lo sufragaron, al Gobierno de España, la Generalitat de Cataluña y la Diputación Provincial de Lleida, mediante millonarios convenios anuales con Renfe. Tuvo que llegar el gobierno progresista para que, en diciembre de 2004, el conseller de Relaciones Institucionales, Joan Saura, y el secretario de Estado de Cooperación Territorial, José Luis Méndez, acordaran el traspaso de la línea con partida económica incluida. Y es que hay que saber hacer política.

domingo 10 de mayo de 2009

EU

¿Crees que exageran?

Limpiezas post-étnicas

Fusiones privadas con dinero público

Jesús Cacho





Almuerzo en la planta noble de la sede de Prisa, edificio de la cadena SER, Gran Vía 32. Jesús Polanco y su alter ego, Juan Luis Cebrián, han invitado al aspirante socialista a la presidencia del Gobierno, un tipo simpático con fama de peso pluma, un tal Rodríguez Zapatero del que ni el más optimista piensa que pueda llegar un día a la Moncloa. El gran patrón quiere conocerle de cerca, porque nunca se sabe. Lo mismo decíamos de Aznar y ahí lo tienes, con mayoría absoluta. Cebrián lleva la voz cantante, y el ambiente se caldea porque el aspirante hace gala de tal indesmayable optimismo que el periodista termina por perder los nervios, y tanto se calienta Cebrián que, en un determinado momento, le dice casi a voz en grito lo que años después le diría, de manera mucho más educada, eso sí, el presidente francés Sarkozy. Dicen que Zapatero no olvidará nunca esa afrenta. Sobre todo no olvidará que, con la puerta del comedor abierta, las secretarias del pool pudieran oír con claridad los improperios del de Prisa.

El 27 de noviembre de 2005, veinte meses después de que el nuevo Gobierno socialista llegara al Poder, Zapatero puso en marcha la gran operación mediática que iba a marcar su Presidencia, con el objetivo puesto en amarrar el Poder por mucho tiempo. A él no le pasaría nunca lo de Aznar, quien, tras 8 años en Moncloa y mucho incordiar, dejó el panorama mediático convertido en un erial para la derecha española. Él va a crear su propio grupo audiovisual. El grupo de sus amigos. Del dinero ya se verá. Y otorga un nuevo canal de televisión en abierto cuando ya hay fecha fija para el llamado “apagón analógico”, el 3 de abril de 2010, es decir, de aquí a once meses. Nace así contra toda lógica La Sexta, la televisión de sus amigos Roures, Contreras & Cía. Unos meses antes y en plena desbandada veraniega (30 de julio), el Ejecutivo, violando letra y espíritu de la Ley, había autorizado la conversión de un canal de pago (Canal Plus) en otro en abierto (La Cuatro), logrando así cerrar la boca del poderoso grupo mediático del señor Polanco.

Fue la vicepresidenta del Gobierno, señora De la Vega, mandatada por Zapatero, quien cerró el pacto con los dueños de los grupos multimedia. El escándalo implícito se viste y amortigua con el lenguaje falsario de las grandes ocasiones: la concesión de nuevas licencias se hace en aras de “aumentar el pluralismo e incrementar la oferta”, porque, además, hay “espectro de sobra”, y los nuevos canales “caben en el mercado publicitario”, un mercado que a la sazón atravesaba un boom que en 2007 hizo ganar 353 millones de euros netos a Telecinco, y más de 200 a Antena 3. De la Vega consigue calmar a Alechu-Vasile (Telecinco) y a Lara-Carlotti (Antena 3), haciendo que se traguen el sapo de dos nuevos competidores sin rechistar. Cierra también la boca a Ramírez (Unidad Editorial) asegurándole que el 3 de abril de 2010 su non nato Veo TV tendrá los mismos canales que Telecinco y Antena 3 (un multiplex de cuatro), y otro tanto ocurre con el Grupo Vocento y su Net TV. Tutti contenti.

Tres años después de aquel episodio, con el mismo Gobierno in office, la situación es diametralmente contraria a la esperada. En realidad es desesperada para la totalidad de los grupos, a cuenta del cambio de tendencia del mercado publicitario y del nivel de endeudamiento asumido por los protagonistas del sector, gustosas víctimas voluntarias de la borrachera del dinero fácil que presidió la burbuja española. Y ahora el Gobierno Zapatero tiene que salir al rescate de sus amigos de Mediapro, porque es seguro que si antes de verano no encuentran un pagano dispuesto a correr con los gastos de la fiesta, La Sexta tendrá que suspender pagos. Y como ZP no puede ayudar solo a sus amigos, porque se notaría mucho, ha decidido ayudar al resto, eso sí, con cargo al contribuyente. Y tutti contenti again. Un escándalo que Felipe González no hubiera osado perpetrar.

Ahora resulta que no hay cartas para tantos jugadores. La tarta publicitaria no da para todos. Ahora hay que fusionarse a toda velocidad: toca juntar meriendas ya mismo, empezando por las aparentemente irreconciliables Sexta y Cuatro (el pobre Javier Díez Polanco estaba obsesionado con llevar el pulso con La Sexta hasta el borde mismo del precipicio -“a ver quién frena antes”-, pero, cuando apenas quedaban cien metros para el abismo, Cebrián se lo ha cepillado sin piedad). Pero, señor Zapatero, ¿no decía usted que se trataba de “aumentar el pluralismo”? ¿Por qué no dio una sola licencia? Y, más importante aún, ¿por qué no retira usted las licencias que no puedan cumplir el pliego de condiciones? Existe jurisprudencia al respecto: el caso de Quiero TV, una concesión con 14 canales de TDT de pago cuya licencia le fue retirada a la concesionaria por incumplimiento de contrato después de que los socios (en particular AUNA) se dejaran en la juerga 1.000 millones de euros, canales que el Gobierno repartió entre los privados en noviembre de 2005. ¿No será que no retira usted la licencia a La Sexta porque los dueños son sus amigos…?

Gracias a De la Vega, la tele pública será de pago

El sector se iba a regular mediante una gran Ley General Audiovisual, un proyecto que ha quedado aparcado sine die porque a Zapatero le da la risa floja cuando alguien habla de Ley y de medios de comunicación. Muy español. A cambio, el Ejecutivo ha decidido ir parcheando mediante Decretos puntuales. Zapatero nos está vendiendo el escándalo por fascículos. Primero fue el aprobado el 5 de febrero pasado, mediante el cual se eliminó el tope del 5% para inversores que participen en más de una cadena, estableciendo la nueva barrera en el 27% de audiencia media para las participaciones simultáneas entre cadenas. Ya no hay, pues, limitaciones legales: ya se pueden ustedes fusionar a gusto. Con el habitual desparpajo socialista a la hora de retorcer la ley, De la Vega aseguró que el nuevo Decreto venía a “avanzar en la liberalización del sector y garantizar la transparencia y el pluralismo…!”

Pero esta era solo la mitad de la historia. La otra mitad vio la luz este viernes: no solo es imprescindible que ustedes se fusionen, sino que, además, les vamos a dar la pasta de TVE para que puedan hacerlo con garantías. Vamos a abrir la caja de la televisión pública y a repartir su contenido entre unos cuantos. No sin ciertas dosis de sorna, el atraco ha sido bautizado oficialmente como “Anteproyecto de ley de financiación de TVE”. Al no emitir anuncios, la TVE dejará de tener ingresos derivados de la publicidad, unos 500 millones de euros que, en teoría (porque esa mimética traslación no se está produciendo en Francia, por ejemplo) pasará a engrosar la cuenta de resultados de las privadas. En suma, Zapatero y De la Vega abren en canal RTVE y las privadas se apoderan del botín.

Para favorecer a sus amigos y, de paso, tener bien embridados al resto de propietarios de las cadenas, que tan fundamental papel juegan a la hora de ganar elecciones, el Gobierno se mete en la selva de un intervencionismo atroz, al obligar a las propias cadenas a aportar un 3% de sus ingresos para financiar RTVE, porcentaje que es del 0,9% para los operadores de telefonía. ¿Razones de tan curiosa iniciativa? Según De la Vega, que las telecos ganan “miles de millones de pesetas” (sic). Ello sin olvidar que la parte del león de la financiación del ente público seguirá corriendo a cargo de los PGE. ¿Damnificados? Los españoles en general, porque serán los contribuyentes quienes paguen las copas de esta nueva fiesta, que ya se encargará Telefónica y compañía de repercutir ese nuevo coste en el usuario del servicio, como un irritado César Alierta advirtió a De la Vega en miércoles pasado, cuando intentó in extremis abortar el Proyecto de Ley aprobado el viernes. No lo consiguió. Lo peor para Alierta, con todo, es que quiso ver a Zapatero. No le recibió.

Y el “lobby de la ceja” que no sufra

El tándem Zapatero-Vega ha puesto buen cuidado, eso sí, en seguir regalando el hocico del llamado “lobby de la ceja”: las cadenas privadas tendrán que seguir apechugando con el 5% de sus ingresos para financiar la producción de cine español, carga que han pretendido sacudirse por tierra, mar y aire. No lo han conseguido. Así de poderoso es el lobby de marras. El cabreo es general en la sede de RTVE, pero, con Luis Fernández –con Javier Pons, la mejor pareja de gestores que ha pasado por el ente- totalmente maniatado (cosas de la TVE “independiente” que dice De la Vega), ya verán cómo no habrá ningún Informe Semanal que denuncie el atropello. Quienes, a pesar de los pesares, están encantados son los privados. “Una medida de estímulo que termina con la doble financiación” (El País de ayer). “Estamos muy contentos por las cosas que el Gobierno está haciendo por nosotros” (Alechu Echevarría, presidente de la patronal Uteca).

De los casi incontables abusos cometidos por los Gobiernos de turno a lo largo de la historia de una democracia sin demócratas como la nuestra, pocos como éste donde se ponga tan zafiamente en evidencia el carácter discrecional de un Ejecutivo dispuesto a saltarse la Ley a la torera y utilizarla en beneficio de unos pocos, generalmente sus amigos, a llevar el intervencionismo administrativo hasta niveles de náusea, a abrir la puerta a nuevos episodios de corrupción en cadena y a enfangar, en suma, cualquier principio democrático que se precie. Lo ocurrido y lo que está por venir (tal que la romería de esas 1.290 licencias de TDT que tendremos cuando las CC.AA terminen de hacer sus subastas digitales, de las cuales morirán enseguida no menos de mil, y las que sobrevivan lo harán chupando del bote de los presupuestos autonómicos). Más corrupción. A esto precisamente me refiero, se refieren tantos españoles, cuando hablan de la paupérrima calidad de nuestra democracia. Parodiando la frase pronunciada por Jeanne Manon Philipon –fiel seguidora de Rousseau y musa de la causa girondina-, camino del patíbulo: ¡Oh Democracia, cuántos abusos se cometen en tu nombre!

La luz y el túnel