
El presidente de Mediapro, Jaume Roures.
(Foto: K. Para)
Se acaba, por fin, la guerra del fú tbol. MediaPro y Sogecable. Pasan ahora ambos de darse garrotazos en la trastienda audiovisual a encamarse juntos como si fueran los Roppers en plena luna de miel. ¡Lo que no haga el puñetero dinero...!
Ha sido cargarse al sobrino de Polanco y llegar la paz perpetua a este país de 'Hazañas Bélicas'. Pero, por mucho que nos la vendan como una fusión anunciada, la cosa apesta. Jaimito Roures se ha cansado de dar gratis el fútbol y, ahora, nos lo quiere cobrar. Corren tiempos de crisis. Fusión o transfusión, ésa es la cuestión.
Llevan dos años de mamporros y pendencias para acabar a partir un piñón. ¿Era necesaria tanta hipocresía? Se planta esta gente como campeona de unas elecciones sin rival. Prisa tenía una deuda demasiado abultada y MediaPro necesitaba rentabilizar la desmesurada inversión que hizo apostándolo todo al fútbol. Unos y otros se han llevado, una vez más, el gato el agua.

Junta General Extraordinaria de Accionistas del Grupo Prisa. Juan Luis Cebrián e Ignacio Polanco. (Foto: A. Heredia)
¿No existen en este país empresarios audiovisuales que estén más allá de Cebrián y Roures? ¿A esto es a lo que está abocado el aficionado del fútbol? También es cierto que si nos ponemos a elegir, mejor esto que lo que tienen en Italia con Berlusconi, que comenzó su carrera como magnate de la RAI, y sus fiestones en la villa de Papi.
Cebrián (académico de la Lengua) y Roures. Montan ambos su polémica particular con un nuevo chiringuito, deseosos de pasar la gorra tras el número de la cabra y la trompeta. Son los mismos de siempre. Sobreviven, tirando de 'matrimoniada'. Ni con el apagón analógico acabará esta gente por 'chanchullear' en beneficio propio.
Tres temporadas más cambiarán las cosas para que sigan exactamente igual. Digital+ emitirá el partido de los domingos en exclusiva. Se firma esta paz obligatoria y chapuzera. Parece ser que eran tantas y tan clamorosas las llamadas de los abonados amenazando con darse de baja y tan contundente la presión de sus bancos acreedores que a los Polanco, una vez fallecido el patriarca, nos les ha quedado otra salida más honrosa que ésta. Así nos va.
En un país en el que sus empresarios más chapuceros salen adelante con bolas extra, es decir, con planes E, para una nueva partida, ¿cómo coño no va a estar el resto con pie en la puñetera cola del Inem? Por fin podemos dormir tranquilos: los abonados de Digital+ los partidos de Liga y de Copa durante las próximas tres temporadas.
Al resto, que les den morcilla. Esto es España.