Skyline de Barcelona, hoy

sábado 13 de junio de 2009

Espías de quita y pon

Parece no haber semana en la que Carme Chacón no tenga su laico «via crucis». Primero, el anuncio de retirar los soldados de Kosovo, que le causó un enfrentamiento público con nuestros aliados; poco más tarde, el vendaval de críticas que levantó la visita de los colegiales al acuartelamiento de Hoyo de Manzanares cuando parte de los soldados padecían gripe A; días después, se le insubordinan dos soldados en Afganistán quejándose de falta de medidas de seguridad de los camiones militares. Pues nada, ahora, en plena tempestad por la derrota del PSOE el 7-J, con el enfrentamiento de sus compañeros de partido catalanes con Zapatero y cuando más necesidad tiene el presidente de que su Gobierno decrete «calma chicha», le brota el sarampión de los espías israelíes de quita y pon en Líbano. El mal fario parece haberse apoderado de la más mediática «miembra» del Gobierno, inventora del esmoquin femenino para la Pascua Militar. Cuanto toca, se le retuerce a la ministra que llegó embarazada para mandar «firmes» y con divisa tan propicia que se hablaba de ella como «sucesora». Su figura política se difumina enredada en confusiones retransmitidas, desmentidos y obligadas marchas atrás. Quien en política exagera el marketing, la publicidad puede acabar friéndole.

El suicidio de la izquierda catalana


Gregorio Morán

Vivimos en perplejidad permanente, pero con las últimas elecciones hemos alcanzado el estrellato



Empiezo a pensar que en España hay algo en lo que nos parecemos los partidos políticos y los medios de comunicación. Ambos somos inmunes a la realidad. Una paradoja de grueso calibre, porque unos y otros nos alimentamos de ella, o deberíamos, y nos obliga a hacernos la pregunta del millón: entonces cómo es que sobrevivimos. Para la respuesta caben varias hipótesis. A mí, la que me parece más plausible, en el caso de los medios de comunicación, es que vivimos porque somos necesarios. Así de sencillo y de rotundo. Nos necesitan. No a los columnistas; ni siquiera a los propios periodistas que cubren la información - ¡qué metáfora terrible la de cubrir la información!-.Necesitan los instrumentos; esos puentes del poder hacia la ciudadanía, que les otorgan respetabilidad y que convierten una parte de lo que acontece en lo único importante.

De un tiempo a esta parte vivimos en perplejidad permanente, pero con las últimas elecciones hemos alcanzado el estrellato. El cabeza de lista del PSOE, el canario López Aguilar, fue derrotado hasta la humillación en Canarias. En Madrid, el Partido Popular no sólo aplastó a los socialistas, sino que rozó el 50% de los votantes. La otrora oposición de Izquierda Unida fue ridiculizada también en la capital por el partidete de Rosa Díez, quien por cierto presentaba como primero a un veterano que sabe de lo que habla, Francisco Sosa Wagner. Que Valencia haya sido el lugar donde hubo mayor participación electoral no tiene nada que ver con Berlusconi, por más que se esfuerce sor Gabilondo en sus inefables homilías, sino en el patetismo del recurso de elevar los trajes de sastrería al nivel de la corrupción institucional. Muchos parecen haber olvidado aquel ejercicio de estupidez política, y de mala baba mediática, sobre los vestidos de Pilar Miró, cuando gobernaba el PSOE. Los tipos como Camps me producen escalofríos, pero provocar al electorado por unos trajes cuando la realidad se desborda de corrupciones multimillonarias puede tener consecuencias, como la de arrasar en las urnas. Los linchamientos mediáticos entre enemigos, por oportunismo electoral, producen efectos masivos. Disculpen la inoportunidad, ¿pero se acuerdan de Banca Catalana? Se podrían citar una docena más de ejemplos electorales que demuestran que el Gran Timonel Planetario ha perdido aquella suerte que le hacía acreedor de lo que los castizos denominan una flor en el culo,para pasar a algo tan prosaico como las hemorroides. Pero eso me llevaría el artículo completo y yo lo que quiero es hablar de la izquierda catalana por una vez y no más santo Tomás, sin ninguna gana, por pura obligación profesional, porque el asunto hiede y porque dejar de decirlo sería vergonzosa cobardía.

La vida política en Catalunya estuvo enmarcada durante muchos años en una realidad que no nos gustaba a quienes nos considerábamos inequívocos oponentes al pujolismo reinante. Se trataba de una situación normal dentro del juego democrático; ellos eran el poder y los demás la oposición. Ellos tenían la mayoría política, que no social, y gobernaban. Punto. Había no obstante una tensión latente, eso que se podía llamar la esperanza de una alternativa. Mientras Jordi Pujol fue president una parte importante de la ciudadanía catalana alimentaba la legítima ambición de un cambio. No sólo la posibilidad de que la izquierda, mayoritaria en sucesivas elecciones desde aquella tan lejana de junio de 1977, pasara a gobernar, sino sobre todo que los modos, maneras y contenidos fueran diferentes. Ahora puedo afirmar, asumiendo perfectamente lo que digo, que esa esperanza se acabó. No hay cambio posible, sino más de lo mismo, y si hay que confesarlo todo, cabría poner la coletilla "peor, si cabe".

No se trata de algo personal, sino de una constatación ciudadana. Resulta cómico decir que estas recientes elecciones estaban orientadas en clave europea y que no se pueden extrapolar. No hay ni un solo partido, ni un solo candidato que no las haya planteado, en toda España, como un asunto estrictamente nacional. Lo que ocurre es que quienes pierden se justifican con la crisis económica y los que ganan se atrincheran contra el Gobierno. Pero en Catalunya resulta particularmente grave, porque habiendo sido una ciudadanía con una inquietud política muy superior al resto de España se ha pasado a una situación que ronda la emergencia, con el aditamento del narcisismo irritado, inmune a la evidencia. Ya fue llamativo que la clase política catalana, capitaneada por el Gobierno tripartito, cayera en la trampa para elefantes, que ellos mismos se prepararon, de un nuevo Estatuto. Le regalaron a la oposición un frente inesperado - CiUy el veterano Pujol no salían de su asombro, al ver a los chicos de "la alternativa de izquierdas" sacando pecho soberanista-.Frente al autonomismo añejo, radicalismo de arribistas; como si tuvieran que hacerse perdonar algo.

Pero esta genialidad estratégica del tripartito hubiera quedado en anécdota si no se hubiera producido un síntoma socialmente peligroso. La base de sustento político, gracias al talento de los estrategas tripartitos, en vez de ampliarse con respecto al anterior Estatuto, se redujo. No alcanzó ni siquiera al 40%. Pero como somos collonuts,y la gente aguanta lo que le echen, se pasó por esa singularidad como por ensalmo. La clase política y los columnistas salomónicos, buena parte de ellos asesores directos del Gobierno, cuando no de los partidos, decidieron que el nuevo Estatut había sido clamorosamente refrendado. Y al que no le guste, que s´hi posi fulles.Pero lo de ahora va más lejos. Entre la abstención y el voto en blanco - que es un rechazo democrático comprometido-,la clase política catalana se sustenta apenas en el 30% de la ciudadanía. Hay que tener un rostro de cemento armado para explicar el rechazo al tripartito, de su propia base política, como responsabilidad del Gran Timonel Planetario. ¿Pero tan estúpidos creen que somos? ¿Hay cosa más ridícula que ver al eminente Zaragoza, uno de esos tipos cuya arrogancia demuestra que todo, incluso los responsables políticos, es empeorable, alentándonos a tener miedo de la derecha internacional? ¿Hay algo tan infantil como ocultar a la ciudadanía catalana que en la lista iba la inefable Magdalena Álvarez,ex ministra de Incomunicaciones? No sé en qué se diferencian ellos de la derecha; lo comparten todo con ella. Basta con seguir el camino hacia la marginalidad de Iniciativa per Catalunya.

Podría hacer ahora un listado de indignidades a costa de la ciudadanía. Los trajes de Camps son pijerías al lado de la erosión ética que sufre cualquier ciudadano catalán, ex votante de la izquierda, con la chulería e irresponsabilidad de los intocables líderes del riñón cubierto. Si el viejo poder convergente se distinguió por abonar a los suyos, este está dispuesto a ampliar las nóminas sin limitaciones. El silencio de la intelectualidad catalana ante la manipulación de la cultura subvencionada sólo se puede explicar por la complicidad. ¿De verdad alguien cree que es normal que un conseller pueda ausentarse de la inauguración de una feria mundial, en Barcelona, porque quiere ver la final del Barça en Roma, como hizo con total impunidad Francesc Baltasar? Y lo grave es que a nadie llamó la atención tal gesto.

Cuando una sociedad considera normal lo que es flagrante irresponsabilidad, entonces todo está permitido, porque siempre hay una razón para la majadería o la injusticia. Me llama la atención que nadie haya recogido la prohibición del Ateneu de Barcelona a una conferencia de Rosa Díez, política que me cae como un disparo, pero que tiene el mismo derecho que cualquier otro a dar su opinión. Para eso se crearon los ateneos, que además pagamos entre todos.

Los aficionados del FC Barcelona en Madrid festejaron el éxito de su equipo en la Cibeles y no pasó nada. ¿Alguien se imagina una situación semejante en la plaza de Catalunya, organizada por los aficionados del Real Madrid? Sería lo normal, y si eventualmente para muchos no lo es, tenemos un problema, y me temo que estemos abocados a enfrentamientos civiles si hay una gente que monopoliza lo público en detrimento de los otros. ¿Saben ustedes que el Partido Popular en Catalunya acaba de doblar en votos a Esquerra Republicana? Conviene que lo sepan, porque el avestruz no es animal para imitar socialmente.

viernes 12 de junio de 2009

Escándalo por las cuentas de una agencia de Carod


El Síndic de Comptes revela irregularidades en la Agència de Cooperació

IÑAKI ELLAKURÍA
El descontrol económico en la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD), que depende orgánicamente del vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, se convirtió en la tónica general durante todo el 2007. Un informe de la Sindicatura de Comptes, que dirige el socialista Joan Colom, denuncia una larga lista de irregularidades: subvenciones con criterios poco claros, pagos duplicados a la Seguridad Social, un uso excesivo de tarjetas de crédito cuya titularidad - en dos casos-recaía en personas que estaban en excedencia, cobros irregulares de adelantos, comidas de trabajo que generaban facturas y dietas simultáneamente… Tras conocerse esta retahíla, CiU solicitó ayer la comparecencia parlamentaria del vicepresident Carod-Rovira.

El informe del Síndic detalla como la ACCD - que tenía por entonces un presupuesto de 52,1 millones-celebraba reuniones periódicas a la hora de comer y al menos en 23 ocasiones algunos de los miembros de la comisión pasaban el tíquet restaurante, por lo que "cargaban al presupuesto de la agencia dos pagos por un mismo gasto". Entre los asistentes a esas comidas figuraban, entro otros, el director general de Cooperació, el republicano David Minoves, y el director de la ACCD, Andreu Felip.

De un total de 12.000 euros que se destinaron en el ejercicio 2007 a comidas y partidas protocolarias, más de 2.300 euros correspondían a los almuerzos de la comisión. En las alegaciones al informe, la ACCD asegura que ese "ya ha sido devuelto".

Otra de las irregularidades detectadas se encuentra en los mecanismos y las valoraciones de la ACCD a la hora de otorgar sus subvenciones. El informe explica que en dos convocatorias de subvención "no hay coherencia entre las puntuaciones de las juntas de valoración y las resoluciones de la concesión". Así, se dieron subvenciones en casos en los que la puntuación era baja, de acuerdo con las bases reguladoras, y se negaron a otros que tenían una puntuación muy superior.

El descontrol de la agencia queda reflejado en el uso de las tarjetas de crédito. La ACCD contaba con 29 tarjetas - excesivas según la Síndic-.En dos casos la titularidad de las tarjetas recaía en dos personas en excedencia.

El informe también revela que ese año se anticiparon 1.500 euros al director general de Cooperació y que luego ese importe no fue devuelto. Además no se ha encontrado ningún tipo de documentación que lo justifique. La ACCD justifica ante la Sindicatura de Comptes este importe alegando que se "utilizó para cubrir las necesidades" del director y que será retornado "próximamente". Un dato revela el grado de descontrol: se pagó dos veces a la Seguridad Social una deuda de 51.185,28 euros.

Las cuentas de ACCD en el ejercicio 2007 revelan que se gastó un total de 272.600 euros en la primera fiesta de la cooperación catalana, y que se invirtieron 278.263,95 euros en asesoramiento externo. Para el presente año, y según informó la propia agencia, invertirán más de 300.000 euros en ayuntamientos para que lleven a cabo proyectos de sensibilización sobre cooperación al desarrollo.

Nou niu

Catalunya, la 'finca' de ZP




"Mi sintonía con el PSC es buena, estuve en Barcelona durante la campaña electoral en un acto magnífico, bonito, muy bien organizado y donde había mucha gente", manifestó ayer a La Vanguardia el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

"Las cosas entre nosotros - PSOE y PSC-van bien"

Las palabras del número uno del PSOE se producen en un momento en que ha habido un cruce de acusaciones entre dirigentes del PSOE y del PSC, a veces en público y en otras ocasiones de manera soterrada, tras los resultados de las elecciones europeas del pasado domingo.

jueves 11 de junio de 2009

Más desde México . . .

Ahora en Guanajuato ...

Varios temas de discusión, el poteccionismo hacia los animales domésticos o 'mascotas', la conservación de las especies vegetales y animales, la tolerancia hacia cualquier tipo de opinión, la vida ...

La economía en México, muy mal. Como en tantos lugares del orbe. Como en la España zapateril, los planes contra la crisis, en México, pecan de 'cortoplacistas', se agotan en sí mismos y duran lo que duran...

La restauración del desarrollo a largo plazo, recomendación de la OCDE, no sirve para políticos 'con el agua hasta el cuello', tal que Calderón o Zapatero.

Otra noticia, estimulante en este caso: la Universidad Autónoma de México, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Bien merecido. Entre otros méritos, estrictamente académicos, figura la generosa acogida a tantos exiliados españoles, muchos de ellos incorporados a la tarea docente e investigadora de la propia UNAM.

La 'influenza' sigue ocupando un lugar en los medios de comunicación. No tanto entre los mexicanos de a pié, quiénes dan por bueno que, dadas las condiciones higiénicas y sanitarias del país, muy deficientes, se precisa un 'toque de atención' general para que todos tomen conciencia de la necesidad de incrementar la atención y las medidas preventivas. De todo ello pueden derivar graves consecuencias para sectores sensibles, como el turismo, pero en orden a la vida cotidiana de la población, a su seguridad y salud, todos opinan que habrá un 'antes' y un 'después' tras el acontecimiento



Rubianes, sin propiedad

La figura de Rubianes no tiene propietario. Desde su desafortunada intervención en El Club de Albert Om, una parte de Cataluña lo ha convertido en adalid de algo que nunca fue. Pepe Rubianes se disculpó por aquellas palabras y eso es lo que cuenta. Era un ácrata. Un libertario de la palabra y de la escena, y así debería pasar a la historia. Quien se lo quiera quedar lo tiene mal. Lo conocí en la Cúpula Venus de la Rambla, debía ser con el espectáculo Pay-Pay. Época de monólogos en Barcelona. Darío Fo se puso de moda. Manel Barceló bordaba sus textos. Pero Rubianes quiso ser él mismo. Su humor fue universal, como el de «un niño bueno, rematadamente bueno». El programa de homenaje el lunes en TV3 fue un absoluto éxito de audiencia. Tampoco se aceptan propietarios de ese homenaje. Los que estaban, fueron sus amigos, los que lo amaron siempre. Pero intuyo que no todos actúan así con Rubianes. Quien lo quiera para atacar a España que lea a Lorca y aprenda.

alex.salmon@elmundo.es

lunes 8 de junio de 2009

Garzón, garzonado . . .

La Audiencia cree que Garzón cometió falta grave al excarcelar a dos narcos

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. | Efe

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. | Efe

La Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional considera que el fallo cometido por el juez Baltasar Garzón que permitió la excarcelación de dos presuntos narcotraficantes turcos, uno de los cuales se dio a la fuga, no es una falta leve y por ello ha decidido devolver el expediente disciplinario abierto contra el magistrado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que es el órgano competente para estudiar las faltas graves o muy graves de los jueces.

El pasado mes de septiembre, EL MUNDO informó de que los turcos Sahin Eren y Erden Vardar, arrestados en 2006 con 13 kilos de heroína encima, habían tenido que ser puestos en libertad porque el juez Garzón prorrogó su prisión provisional cuando ya había vencido el plazo para hacerlo. La Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial puso en marcha una investigación y concluyó que ese "incumplimiento injustificado" de los plazos debía considerarse como una falta de carácter leve.

En su informe, el CGPJ mantuvo como criterio esencial para sostener el carácter leve de la infracción de Garzón que "no ha existido perjuicio alguno y que la infracción cometida no ha causado perturbación en el funcionamiento de la Administración de Justicia, pues ninguno de los imputados ha intentado evadirse". Sin embargo, tras el inicio de la investigación se conoció que uno de los dos turcos, Shahin Eren, aprovechó su libertad provisional para escapar de la Justicia.

José Luis López Muñiz, el instructor del expediente disciplinario abierto contra el juez Baltasar Garzón, propuso a la Sala de Gobierno de la Audiencia imponer una multa de 100 euros al magistrado por una falta leve. En el momento en que hizo esta solicitud, el instructor desconocía que Sahin Eren había huido.

Durante el juicio celebrado en la Audiencia contra Sahin Eren y Erden Vardar, la Fiscalía solicitó 12 años de cárcel para cada uno de ellos.

En México se habla de . . .

  1. De las cuatro decenas de niños fallecidos en el incendio de una guardería publica en Hermosillo, la capital del estado norteño de Sonora. La ineficacia de los servicios públicos de la República es proverbial. La población recibe con resignación estas duras noticias, sin la menor duda de que su origen es, casi siempre, la negligencia fucionarial. ¿Qué sucedió en Hermosillo? La guardería se hallaba en una nave industrial mal adaptada que, con evidente desacierto, se hallaba entre una gasolinera y una tienda de neumáticos; en ésta se originó el fatal incendio. "Ya están en el cielo" dice EXPRESO, periódico sonorense, con 'afectación' religiosa.
  2. De la "crisis" en general, me llama la atención cómo se desaparece el tema en las conversaciones casuales con el taxista, el mesero o el conserje del hotel: no se habla a no ser que alguien interrogue abiertamente. ¿Y si lo haces? Obtienes respuestas de todo tipo, pero sobresale un poderoso velo de confianza. "Si salimos de la crisis del 78, la del 82, la del 84 y las de los noventa, ¿no vamos a salir de ésta?
  3. De Javier Aguirre, recién desembarcado tras su salida del Atlético de Madrid, tomó las riendas del seleccionado mexicano y lo estrelló a la primera: México,0 - El Salvador, 1. Se dice de todo, incluso que Aguirre, recién llegado a México, una vez investido como entrenador de su selección, se fue con su esposa, de vacaciones a Miami, para regresar sin tiempo suficiente para conocer su nuevo plantel y prepararlo adecuadamente para el encuentro.
    Después de la triste experiencia de Hugo Sánchez en el mismo puesto, parece que los forofos mexicanos empiezan a descartarse para la clasificación del Mundial. Alguien me dijo ayer, "... lo que nos hemos ahorrado en cerveza y en disturbios callejeros en el Ángel de la Independencia, la Cibeles o la Canaletas del Paseo de la Reforma capitalino.
  4. México es ya el país con más secuestros del mundo, aventajando a Irak, Chechenia, Haití o Brasil. En la República se contabiliza ya una media de 18 'plagios' diarios. El Distrito Federal, dónde nos encontramos, es el lugar con más incidencia de esta práctica delictiva. Por doquier se patentiza una 'vigilancia' policial extraordinaria, pero asimismo ineficaz: el 99% de tales secuestros nunca culminan en una investigación exitosa. Por poner un ejemplo de la obsesión del país por una seguridad eficiente, vean éste: cada vez que mi hijo Álex y Dulce, su pareja, nos visitan en el hotel, el Camino Real , son acompañados por un empleado hasta nuestra habitación, donde me hacen firmar un documento en el qué asumo la responsabilidad de su presencia en las instalaciones de la residencia. Y así, aunque se trate de dos o más visitas al día.

Mediacable y Sogepro, chapuzas a domicilio



El presidente de Mediapro, Jaume Roures. (Foto: K. Para)

El presidente de Mediapro, Jaume Roures.
(Foto: K. Para)


Se acaba, por fin, la guerra del fú tbol. MediaPro y Sogecable. Pasan ahora ambos de darse garrotazos en la trastienda audiovisual a encamarse juntos como si fueran los Roppers en plena luna de miel. ¡Lo que no haga el puñetero dinero...!

Ha sido cargarse al sobrino de Polanco y llegar la paz perpetua a este país de 'Hazañas Bélicas'. Pero, por mucho que nos la vendan como una fusión anunciada, la cosa apesta. Jaimito Roures se ha cansado de dar gratis el fútbol y, ahora, nos lo quiere cobrar. Corren tiempos de crisis. Fusión o transfusión, ésa es la cuestión.

Llevan dos años de mamporros y pendencias para acabar a partir un piñón. ¿Era necesaria tanta hipocresía? Se planta esta gente como campeona de unas elecciones sin rival. Prisa tenía una deuda demasiado abultada y MediaPro necesitaba rentabilizar la desmesurada inversión que hizo apostándolo todo al fútbol. Unos y otros se han llevado, una vez más, el gato el agua.

Junta General Extraordinaria de Accionistas del Grupo Prisa. Juan Luis Cebrián e Ignacio Polanco. (Foto: A. Heredia)

Junta General Extraordinaria de Accionistas del Grupo Prisa. Juan Luis Cebrián e Ignacio Polanco. (Foto: A. Heredia)

¿No existen en este país empresarios audiovisuales que estén más allá de Cebrián y Roures? ¿A esto es a lo que está abocado el aficionado del fútbol? También es cierto que si nos ponemos a elegir, mejor esto que lo que tienen en Italia con Berlusconi, que comenzó su carrera como magnate de la RAI, y sus fiestones en la villa de Papi.

Cebrián (académico de la Lengua) y Roures. Montan ambos su polémica particular con un nuevo chiringuito, deseosos de pasar la gorra tras el número de la cabra y la trompeta. Son los mismos de siempre. Sobreviven, tirando de 'matrimoniada'. Ni con el apagón analógico acabará esta gente por 'chanchullear' en beneficio propio.

Tres temporadas más cambiarán las cosas para que sigan exactamente igual. Digital+ emitirá el partido de los domingos en exclusiva. Se firma esta paz obligatoria y chapuzera. Parece ser que eran tantas y tan clamorosas las llamadas de los abonados amenazando con darse de baja y tan contundente la presión de sus bancos acreedores que a los Polanco, una vez fallecido el patriarca, nos les ha quedado otra salida más honrosa que ésta. Así nos va.

En un país en el que sus empresarios más chapuceros salen adelante con bolas extra, es decir, con planes E, para una nueva partida, ¿cómo coño no va a estar el resto con pie en la puñetera cola del Inem? Por fin podemos dormir tranquilos: los abonados de Digital+ los partidos de Liga y de Copa durante las próximas tres temporadas.

Al resto, que les den morcilla. Esto es España.