Yo mismo con mi turismo

1 dic. 2016

El 'poputonto'


Sable, espada y condones

Un mes después de la agónica investidura, Rajoy muestra mucho aplomo en el Parlamento. Es el vencedor

Hay una cierta bajada de tensión política después de la investidura de Mariano Rajoy, de la que hoy se cumple un mes. Hasta mayo, momento en que el presidente volverá a tener la potestad de proponer la disolución del Parlamento para convocar elecciones, será tiempo de tanteo.
Tanteo. Prueba. Esbozo y cálculo. Ese fue el tono de la segunda sesión de control al Gobierno en el Congreso. Puesto que la crónica deportiva, que se ha apoderado de todo, pide siempre el nombre del vencedor, ahí va el veredicto: ayer ganó el Gobierno, al demostrar más aplomo.
El PSOE aún está mareado y lo que te rondaré morena. Antonio Hernando, el hombre de mármol que dio la investidura a Rajoy, aún no se ha repuesto del trance. Quiso embutir demasiados temas en su pregunta –la gestión de RTVE, las pensiones y los sindicatos– y le salió una butifarra, que Rajoy cortó en rodajas.
Los socialistas quieren dejar tan claro que son oposición y no muleta, que les cuesta comportarse con naturalidad. De día abroncan al Gobierno. De noche pactan el techo de gasto para las autonomías. Es la política de Alianza Nacional: combate dentro de un perímetro asegurado. Más afinada estuvo Meritxell Batet en su pregunta a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. La diputada socialista invitó al Gobierno a abrir la Constitución para resolver la cuestión de Catalunya, y la vicepresidenta emplazó a los partidos de la oposición a ponerse primero de acuerdo sobre qué reforman desean. Es remarcable la serenidad con que la diputada Batet, recién depurada por la gestora socialista, afronta la adversidad.
Más que un partido, Podemos es un manojo de nervios. Una corriente eléctrica les recorre sin cesar. Desde la tribuna de prensa se podía observar cómo a Pablo Iglesias se le disparaba la pierna mientras preparaba los detalles de su primera pregunta, referida a la autoridad del Parlamento. ¿Piensa cumplir el Gobierno los acuerdos del Parlamento que le son adversos? El líder de Podemos sabe escoger bien las preguntas, pero aún le falta entreno para las sesiones de los miércoles, que exigen más esgrima que mitin. Puesto que Iglesias practicó el florete durante su Erasmus en Italia, probablemente no le costará mucho pulir el estilo.
Rajoy es peligroso con el sable, disciplina en la que lo más importante es poseer y conservar la prioridad. En clave mitin, Iglesias le dijo a Rajoy que está a las órdenes de Merkel, y el presidente respondió así: “A mí la señora Merkel nunca me ha dado una orden, si se la ha dado a usted, dígamelo, y le llamaré la atención”.
Reforma constitucional, autoridad del Parlamento, el diálogo con Catalunya y los condones. Estos fueron los temas principales de la matinal. Gabriel Rufián, el rapero de ERC, prefirió preguntar si el Gobierno promueve con esmero el uso de los preservativos. Bajo el paraguas del día mundial contra el Sida, el diputado de Santa Coloma, en fase de construcción como personaje, quería llamar la atención. Rajoy
le esquivó con una respuesta premeditadamente aburrida sobre la prevención del sida. Rufián se quedó con el con-dón en la mano, dijo algo sobre Bárcenas y no se atrevió a más. No es fácil construir un per-sonaje.
En el turno de interpelaciones, combate de espada, disciplina en la que puntúa quien pincha primero, entre Francesc Homs y Sáenz de Santamaría. Los dirigentes soberanistas quieren desinflar la “operación Diálogo” antes de que tenga efectos desmovilizadores, pero se observa más inquietud en la ex CDC que en Esquerra Republicana.
Oriol Junqueras participa hoy en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Estamos en tiempo de tanteo.

"¡Pero Girona más!"

El Gobierno prevé incrementar un 45% la dotación presupuestara a las comarcas gerundenses y reducirla un 13% a las del Campo de Tarragona 
 
Cuando parodia al presidente Carles Puigdemont en el Polònia (TV3), Queco Novel dice: "Visca Cataluña, pero Girona més!" (¡Viva Cataluña, pero Girona más!). El gag se ha hecho realidad en el proyecto de Presupuestos presentado por el Gobierno de la Generalitat al Parlamento de Cataluña: la inversión prevista en las comarcas gerundenses se acerca a los 80 millones de euros, un 45% más que la de los Presupuestos de 2015, los últimos de Artur Mas como presidente y de Andreu Mas-Colell como consejero de Economía. En cambio, se prevé destinar un 13% menos al Campo de Tarragona que el año anterior. Todo depende, en cualquier caso, de la aprobación por parte de la CUP, que ha reiterado que "no son los mejores presupuestos posibles".

El proyecto de presupuestos presentado por el vicepresidente económico Oriol Junqueras, eso sí, aporta a las comarcas gerundenses -excepto la Cerdanya, porque se distribuye considerando las veguerías- un 65% menos que la media del periodo 2006-2015, que fue de 229,14 millones de euros, destaca el Diari de Girona. Entre las principales actuaciones que el Gobierno de Puigdemont quiere poner en marcha en aquella demarcación figuran la nueva estación de autobuses de Girona, la depuradora y el nuevo CAP de Figueres y la reforma del servicio de urgencias del hospital Josep Trueta.

En las seis comarcas del Campo de Tarragona, donde se pretende destinar una partida de 45,9 millones de euros, algunas de las principales inversiones impulsarán el Palacio de Deportes de los Juegos del Mediterráneo, la nueva escuela de la Arrabassada, la rehabilitación de la residencia y centro de día de la Mercè, y las obras del aparcamiento del polígono Riuclar. En cuanto a la inversión per cápita, destaca el Diari de Tarragona, en esta zona sólo la comarca del Alt Camp tiene asignadas cifras superiores a la media catalana, situada en los 100,7 euros.

Los presupuestos del referéndum

Ramón De España

Como sucede cada día, a una u otra hora, Oriol Junqueras, profesor de historia reciclado en economista por puro patriotismo, ya que ese sentimiento suple la ignorancia en cualquier materia, aparece en TV3% para anunciar que ya ha alumbrado los Presupuestos de la Generalitat. Para demostrar una vez más que es la voz del régimen, nuestra televisión supuestamente pública los define como "los presupuestos del referéndum". Junqueras insiste en que son los más sociales de toda nuestra historia reciente, pero a los voceros del prusés solo les interesa el referéndum, al que se destinan, al parecer, cerca de seis millones de euros, camuflados de forma marrullera en un apartado para consultas.
A día de hoy, no sabemos si esos presupuestos se aprobarán o no, pero todo parece indicar que el profe Junqueras no lo va a tener fácil. PP, PSC y Ciutadans ya se le han echado a la yugular por incluir consultas ilegales, y sus socios de la CUP --con amigos así, ¿quién necesita enemigos?-- han dicho ya públicamente que no les acaban de convencer las cuentas del vicepresidente (parece que no hay presupuestado ni un euro para copas menstruales y que no está previsto comprarle una taser a Garganté para que vaya por ahí electrocutando fascistas: va a tener que seguirlos atropellando con el autobús). Pero TV3, con el referéndum ya va que chuta. Ni una palabra sobre la reciente encuesta del CEO según la cual los independentistas lo perderían por los pelos (si eso es lo que dice el CEO, la realidad puede ser aún peor). Sí se plantea una tímida pregunta sobre la posible ilegalidad de la iniciativa, pero Junqui ya la esperaba --no me extrañaría que le pasaran las cuestiones con anterioridad, no fuésemos a tener un susto-- y responde lo de siempre, que él obedece un mandato popular y que la patria clama por la independencia (parece que no ha leído la encuesta del CEO).
Que ese mandato popular no existe lo sabe muy bien el señor Junqueras, pero le da igual. La realidad no debe interponerse entre un hombre y su sueño. Cuando Borrell le zurró hace unos meses por televisión, Junqueras solo fue capaz de rebatir sus argumentos diciendo que a él la independencia le hacía mucha ilusión. Y no se echó a llorar de milagro, porque a sensible no le gana nadie y Borrell le estaba haciendo bullying intelectual.
Puede que las partidas para salud y educación no se hayan incrementado gran cosa, pero, ¿a quién le importa la realidad cuando lo que te pide el cuerpo es tirar el dinero en imposibles haciendas propias, embajadas inútiles y referéndums que nunca se llevarán a cabo? Ánimo, Junqui, unos euritos para copas menstruales y la taser del autobusero y aún te votará los presupuestos la CUP, que en el mundo real no son nada, pero en el que tú vives lo son todo.

Último modelo


La parca

No logramos evitar rodear a la muerte de valores simbólicos, lecturas trascendentes y conclusiones tremebundas
 
 
Eso de que la muerte nos iguala a todos puede ser un buen recurso para cantautores, pero no aguanta ni un soplo de escrutinio crítico. Las muertes de Sócrates o Alejandro Magno llevan milenios sin perder interés. Hay muertes que merecen una esquela, otras que dan para un obituario; hay muertes como la de Barberá que abren un día el periódico, y otras como la de Castro que mesmerizan la atención pública durante semanas y quinquenios. Las hay con legítimas interpretaciones políticas y las hay con un grotesco simulacro de ellas. La inmensa mayoría de nosotros moriremos de una forma tan anónima, trivial y ordinaria como la hoja de un roble bajo el viento de noviembre.
Lejos de igualarnos, la muerte no hace más que acabar de rematar el delito de inequidad que ya sufrimos en vida.
Los psicólogos suelen decir que nuestras sociedades no han aprendido a convivir con la muerte, y tienen mucha razón. La muerte es tan consustancial a la vida como lo pueda ser un fenómeno biológico, pero no logramos evitar rodearla de valores simbólicos, lecturas trascendentes, conclusiones tremebundas. No creo que hayamos divergido mucho de los neandertales en ese aspecto. Y es perfectamente posible que los neandertales también soñaran con la inmortalidad. Al fin y al cabo cuidaban a sus enfermos y enterraban a sus muertos, contra toda lógica económica, al menos hasta donde podamos imaginar en qué consistiría la economía neandertal.
El sueño de la inmortalidad, sin embargo, tiene en nuestros días un ángulo científico y tecnológico, y ahí sí que hemos progresado desde nuestros antepasados homínidos. Supongamos, por ejemplo, que se cumpla el gran objetivo de la medicina regenerativa, que es fabricar células, tejidos y órganos de repuesto para sustituir a los que se han dañado por enfermedad, accidente o mera y simple vejez. De ser así, no habría forma de morirse, ¿no es cierto? Se te fastidia el hígado y te ponen uno nuevo. Se te enrancia el cerebro, y te inyectan poco a poco neuronas nuevas que vayan reemplazando a las rancias respetando los circuito

Òmnium Cultural descubre la pobreza


Cinco empresarios -Lluís Carulla, Joan Baptista Cendrós, Fèlix Millet, Pau Riera y Joan Vallvé- firmaron el acto de constitución de Òmnium Cultural, el 11 de julio de 1961. Desde entonces, esta entidad se ha dedicado a la defensa de la lengua y la cultura catalana, a partir de la visión que han tenido sus sucesivos dirigentes.

A Òmnium Cultural se la conoce por organizar actividades como el Premio de Honor de las Letras Catalanas, la Nit de Santa Llúcia, la Flama del Canigó o Somescola.cat. En los últimos tiempos se ha convertido en una de las patas ciudadanas sobre las que pivota el movimiento independentista catalán, al lado y de la mano de la Asamblea Nacional Catalana (ANC).

Los ideólogos del movimiento independentista consideran que tienen la batalla ganada en toda Cataluña excepto en las áreas metropolitanas de Barcelona y Tarragona, y que hay que introducir cuñas dentro de este territorio hostil. Por ello, ERC se sacó de la manga el Súmate liderado primero por Antonio Baños y Eduardo Reyes, que no funcionaron tan bien como el ahora incisivo diputado Gabriel Rufián.

Desde hace meses, hay eventos que no tienen nada que ver con la causa separatista en los que aparecen representantes de la ANC. La manifestación contra la reforma del Plan Hidrológico del Ebro que se celebró hace unos meses en Barcelona es uno de los muchos ejemplos que se podrían citar. Los independentistas han de significarse en todas partes. Recuerdan a los curas y las monjas cuando exhibían su condición mediante sotanas o vestidos peculiares.

Ahora, Òmnium Cultural apuesta por introducirse en el mundo de la lucha contra la pobreza. Este martes, su presidente, Jordi Cuixart, participará en la presentación del proyecto "Libres de pobreza, exclusión y desigualdades". Lo hará junto a David Fernández, en representación de la cooperativa de servicios financieros éticos y solidarios Coop57, y Teresa Crespo, presidenta de Entidades Catalanas de Acción Social, que agrupa a un centenar de asociaciones que trabajan con colectivos en situación o riesgo de exclusión social.

Se agradece que Òmnium Cultural reserve energías y dinero de sus 60.000 socios para ayudar a combatir la pobreza, pero sus dirigentes y miembros deben entender que, desde fuera, se mire con cierta reserva y suspicacia su presencia en un terreno, como es el de la lucha contra la pobreza, que nunca ha sido el suyo.

En un país normal, cada uno se dedica a lo que sabe hacer y tiene suficiente experiencia como para hacerlo bien. Sin que ello signifique que no sean bienvenidas todas las manos cuando se trata de combatir la pobreza que padecen tantos miles de catalanas y catalanes.

Mentiras gratuitas


Guerra en el PSOE


Ni la guerra ni el fuego se pueden ocultar. Y guerra por otros medios son los procesos de primarias. Como el que libran abiertamente los protagonistas del cisma que divide al PSOE. El primer acto de la gira política emprendida por Pedro Sánchez (Xirivella, Valencia) fue multitudinario. Un millar de simpatizantes en un día de lluvia. Desde allí emplazó a la gestora a convocar el congreso. Los requeridos se lo han tomado con calma. Como pronto, en mayo. Pero por si acaso, Susana Díaz, la lideresa del sector oficial, ha pasado de dejarse querer a desarrollar una agenda política de campaña. Se ha ido a Bruselas a tiempo para entrevistarse como Martín Schultz el presidente del Parlamento Europeo. También tiene encuentros con tres comisarios: Federica Mogherini, Política exterior; Corina Cretu, Asuntos Regionales y el muy influyente Pierre Moscovici, el socialista francés que tiene la llave de los Asuntos Económicos.
Lo que habría dado Artur Mas por una agenda política como la de la presidenta de Andalucía en Bruselas. En el corazón de la UE este tipo de encuentros facilitan a los políticos un bien muy codiciado: visibilidad. Minutos en los telediarios. La política comparece unida al teatro. Ocupar un lugar en el escenario cuando hay focos encendidos es vital para quien asienta carrera. O está en campaña, como es el caso que nos ocupa. Campaña a la que todo sirve. Incluso un viaje de Pedro Sánchez a Méjico donde participa como invitado en una mesa redonda. Viaje del que más que lo que pueda decir sobre "Gobiernos Progresistas y Poder Ciudadano", -el título de la ponencia-, quedará el recuerdo de cómo se ha dejado presentar: "Pedro Sánchez, líder de la oposición dentro del PSOE". Todo un programa de intenciones. Mientras tanto, las encuestas consolidan la ventaja del PP y colocan por delante de los socialistas a Podemos. Los votantes, los electores, castigan a los partidos que comparecen divididos. Parece mentira que el PSOE no haya aprendido la lección que nos dejó la UCD.

¿Pagará Évole tu despido?

Lamentable programa de Jordi Évole el domingo, intentando manchar el buen nombre y el increíble mérito de Mercadona, una empresa que tiene y mantiene a 76.000 empleados.
Como a Évole no le gustó que los trabajadores normales de Mercadona hablaran con respeto y agradecimiento de su compañía, y de su propietario, fue a hurgar en la marginalidad hasta que encontró a una sindicalista y a uno de esos de las bajas laborales, que como era de esperar se expresaron desde la deformación y el resentimiento.
¿Qué se puede esperar de una sindicalista? ¿Qué se puede esperar de uno que de lo único de lo que sabe presumir es de su baja laboral? La gran mafia de España, nuestro gran crimen organizado, de consecuencias incluso peores que el narcotráfico, son las bajas laborales y los médicos que las firman. ¿Qué se podía esperar por lo tanto del discurrir de ese abogado laboralista que acompañaba a los resentidos de Mercadona en la entrevista? ¿Qué se puede esperar, finalmente, de los jueces sindicalistas de este país, que hallan improcedente cualquier despido?
Que con cuatro marginales, sindicalistas y vagos, se pretenda poner en cuestión el éxito, el prestigio y el buen funcionamiento de una empresa como Mercadona, que crea riqueza y puestos de trabajo, que paga sueldos por encima de la media del mercado, y que comparte un porcentaje de los beneficios con sus empleados, es de país tribal, de odio africano, y de una demagogia impresentable.
Si Évole dejara de decir sus tonterías, no le pasaría nada a nadie. En cambio, si Mercadona tuviera que cerrar gracias a las denuncias de Évole, del ultrapuro Évole, del superético Évole, ¿creen los 76.000 trabajadores de don Juan Roig que Évole les iría a dar de comer con su superioridad moral de pacotilla?
Son unos cínicos y mala gente los que dan lecciones que no pueden sostener con sus vidas.