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27 jun. 2017

El referéndum desestabiliza el PSC y su relación con el PSOE

Àlex Gubern

El socialismo catalán reprende a los alcaldes que planean participar en la consulta ilegal
Después de que el PSC de Gerona, junto a otros cargos en pequeñas poblaciones, afirmara que piensan dar apoyo a la consulta ilegal participando en la misma, ayer fue el alcalde de Blanes (Gerona), Miguel Lupiáñez, quien en Onda Cero aseguró que como primer edil no dejará que se celebre en dependencias municipales ninguna actividad relativa al referéndum del 1-O, si bien admitió estar a favor de la consulta y aseguró que votaría en la misma. Lupiáñez justificó su postura con una comparación que levantó polvareda, explicando que hay valores que se viven en Cataluña de otra manera que en el resto de España, del mismo modo que «ocurre en Dinamarca respecto al Magreb», dijo.

Reprimenda oficial

Tras las manifestaciones de Lupiánez tuvo que salir el secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, a intentar contener un fuego que amenaza con extenderse e incendiar el partido. Illa, que llamó al alcalde de Blanes para reprenderle por sus declaraciones, insistió en que ni sus 122 alcaldes ni ninguno de sus cargos electos colaborarán en el referéndum «unilateral e ilegal» anunciado para el 1 de octubre. Las declaracionse de Lupiáñez, aseguró Illa, «no reflejan ni expresan el pensamiento político» del PSC, que la semana pasada envió instrucciones a sus alcaldes para que no colaboren en el referéndum y pidan un informe por escrito al secretario municipal sobre las implicaciones de participar en una convocatoria ilegal. Illa, no obstante, confirmó que el partido no sancionará a Lupiáñez, como tampoco al alcalde de Terrassa y a otros favorables a la consulta independentista.
Mucho menos duro estuvo el portavoz de la Ejecutiva del PSOE, Óscar Puente, con los alcaldes del PSC, haciéndose visible la incomodidad que genera la cuestión en Ferraz. Señaló incluso que no era «reprochable» que participasen en el referéndum mientras «no pongan medios para organizar el referéndum». Puente insistió en que «no amparamos un referéndum que es ilegal» y que «ningún ayuntamiento gobernado por el Partido Socialista va a colaborar con la organización de un referéndum que no compartimos». En función de la actitud de los más díscolos el PSOE podría estudiar sanciones.
La rebelión de algunos alcaldes del PSC llega después de que la nueva secretaria de cohesión social del PSOE, y a la vez alcaldesa de Santa Coloma, Núria Parlon, asegurase que si el Estado llega a aplicar el artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía en Cataluña, el partido pedirá la mediación internacional para evitarlo. Ayer, Puente desautorizó a Parlón asegurando que esa afirmación «no representa al partido» y es exclusivamente «a título personal».
Aunque la postura de la dirección del partido, del grupo parlamentario y de sus principales cargos municipales es clara en contra de la consulta ilegal, algunos alcaldes ya han anunciado que piensan ir por libre en esta cuestión, precisando por un lado que no harán nada por impedir la colocación de urnas, aunque no cederán las dependencias municipales para ello, y que piensan votar en la misma, aunque sea para votar «no».Pese a los intentos de pacificación y la fórmula «plurinacional» adoptada por el PSOE, el PSC sigue siendo un artefacto inestable. El último arreón del soberanismo, y la amenaza de celebrar un referéndum de independencia por la vía unilateral en octubre, amenazan con desestabilizar el partido que lidera Miquel Iceta, y por extensión el PSOE, «partido hermano».

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