Yo mismo con mi turismo

23 jun. 2017

Nadie brindará hoy por el Brexit : el país está peor que hace un año


El 23 de junio de 2016, los británicos sorprendieron al mundo (y a sí mismos) al votar de forma mayoritaria en favor de la salida de la Unión Europea (UE). Mientras la libra se desplomaba un 10% y muchos empresarios e inversores intentaban digerir la decisión de los británicos, los partidarios del Brexit saludaron una nueva era de cambios que llevarían al país a ser independiente de las cadenas de la UE y a protagonizar un gran salto económico y social.
Sin embargo, un año despúes, no se esperan fuegos de artificio ni brindis con champán en las calles para recordar el aniversario del referéndum. Reino Unido tiene poco que celebrar. El resultado es un país deprimido, dividido y pendiente del resultado final de las conversaciones de divorcio con la Unión Europea, que finalizarán en marzo de 2019.
La imagen de David Cameron a las puertas de Downing Street dimitiendo como primer ministro tras la victoria de los partidarios del Brexit en la consulta de hace justo un año marcó el comienzo de un turbulento periodo para Reino Unido, del que pocos son capaces de predecir el final. 
El día después del plebiscito, a las ocho de la mañana, con un país en estado de shock ante un resultado que nadie esperaba, Cameron anunció que dejaba el puesto porque el país necesitaba "un periodo de estabilidad y un nuevo liderazgo". Sus palabras no pudieron ser más premonitorias. Sí, el país necesitaba ambas cosas, pero desde entonces la incertidumbre se ha adueñado de la actualidad y la autoridad de Theresa May como primera ministra está en entredicho.
Un año después del referéndum, Reino Unido se encuentra en una posición política y económica peor a la que presentaba en junio de 2016. "Todo está incomparablemente peor que hace un año", asegura un ejecutivo español de la City. "Hace dos años, cuando Cameron ganó las elecciones generales, parecía que Reino Unido no tenía techo. Hoy aquello está muy lejano y el panorama es bastante diferente", señala otro alto ejecutivo de un banco británico.
¿Qué es lo que ha cambiado a peor en estos doce meses?

1.- Economía
La inflación es ya una de las mayores preocupaciones en los círculos financieros, ya que ha pasado del 0,3 en el momento del referéndum a un 2,9% en la actualidad y puede empezar a notarse en el bolsillo de los británicos. El principal origen de la inflación es la depreciación de la libra, que ha caído un 15% frente al euro y un 17% frente al dólar desde el referéndum. Esto supone que las empresas británicas exportan más porque sus precios son más competitivios, pero importar productos es más caro y salir al extranjero (de vacaciones, por ejemplo) más costoso para los británicos. 
Frente a los catastrofistas augurios de algunos organisos internacionales, el país no ha entrado en recesión tras el Brexit. Pero ya se percibe una clara desaceleración:en el primer trimestre de 2017, la economía creció un 0,2%, un ritmo muy inferior al que existía antes del plebiscito. Muchas compañías han frenado inversiones ante la incertidumbre del Brexit.
El indicar que mejor resiste es el empleo, con la tasa de paro en apenas el 4,6%, uno de los niveles más bajos de la historia, aunque los empresarios temen que un mayor control de la inmigración dificulte la contratación de mano de obra cualificada. La combinación de bajo crecimiento con bajo desempleo "es una mala señal para los salarios", advierte Liz Martins, de HSBC.
2.- Política
En el plano político, la elección de Theresa May como sucesora no ha sido afortunada. May llegó al puesto por descarte, tras el asesinato político de varios miembros del partido Conservador como Boris Johnson, Michael Gove y Andrea Leadsom. La actual primera ministra, pese a hacer campaña por seguir en la UE, quería abanderar un Brexit duro a cualquier precio. Pensando que la gran mayoría de los británicos le apoyaba en esta opción, convocó las elecciones del 8 de junio en las que perdió el control del Parlamento. Ahora depende de los unionistas de Irlanda del Norte para gobernar.
Como consecuencia, Reino Unido tiene hoy un liderazgo más débil que hace un año y su posición negociadora en Bruselas se ha resentido. Los analistas aseguran que May acabará haciendo concesiones y aceptará un Brexit menos duro del que preveía hace unas semanas. "La primera ministra no calculó bien la apuesta de adelantar las elecciones", aseguraba ayer en un informe Société Générale. "Su alianza con DUP es una fuente de inestabilidad, un desafío a su liderazgo e incluso provocar unas nuevas elecciones".
3,. Sociedad
Los partidarios del Brexit ganaron el referéndum por un 52% de los votos, frente a un 48% de los partidarios de seguir en la UE. Aquel ajustado resultado muestra muy bien la división creada en el país desde entonces y que enfrente a las ciudades contra las zonas rurales; a los universitarios contra la gente con pocos estudios;y, sobre todo, sufre una gran brecha generacional. Mientras los jóvenes votaron mayoritariamente a favor de Europa, los mayores lo hicieron a favor del Brexit.
El auge del Partido Laborista de Jeremy Corbyn, que logró un resultado mejor de los previsto en las elecciones del pasado 8 de junio gracias en parte alvoto juvenil, muestra el descontento de esta generación, que se ha sentido castigada especialmente por las políticas de austeridad y que ahora ve su futuro en peligro por el Brexit.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡No te cortes! Dí lo que estás pensando