Yo mismo con mi turismo

27 jun. 2017

Victoria del centro-derecha y fuerte derrota del partido de Renzi en las municipales italianas


ÁNGEL GÓMEZ FUENTES

Los conservadores vencen en Génova, ciudad gobernada siempre por la izquierda. Berlusconi «resucita» y ve reforzado su papel en la política del país transalpino
Marco Bucci, vencedor en las elecciones a la alcaldía de Génova
Marco Bucci, vencedor en las elecciones a la alcaldía de Génova - EFE
El centro-derecha obtiene una contundente victoria en las elecciones municipales del domingo, mientras el centro-izquierda se hunde, siendo particularmente notable la derrota del Partido Democrático (PD) de Matteo Renzi, la fuerza política mayoritaria de la coalición. Especialmente clamoroso ha sido el triunfo del centro-derecha en Génova, la ciudad de Grillo, en la que siempre gobernó la izquierda. En esta capital de la Liguria se impuso Marco Bucci, con el 55,2 % de los votos, derrotando a Gianni Crivello, del centro-izquierda, que obtuvo el 44,8 %. Esta victoria histórica amplifica aún más la sonora derrota del centro-izquierda. El centro-derecha conquista también otras ciudades importantes, como Verona, y algunas capitales gobernadas tradicionalmente por la izquierda, como Pistoia, en Toscana, y L’Aquila, capital de los Abruzos. Parma ha sido un caso singular: Se ha confirmado la victoria del independiente Federico Pizzarotti (58 %), que fue expulsado del Movimiento 5 Estrellas por su pretensión de autonomía y pensar en algunas cosas de forma diferente al Movimiento, cosa que no soporta un personaje autoritario como Grillo. El Partido Democrático perdió 9 capitales de provincia de un total de 16 que estaban en juego. Destaca la escasa participación, que se situó por debajo del 50 %.
Estaban llamados a las urnas 4 millones de electores, poco menos del 10 por 100 del total del censo, para elegir alcaldes en 111 municipios con más de 15.000 habitantes, entre ellos 22 capitales de provincia. Hace dos semanas se eligieron ya los regidores de casi 900 municipios con menos de 15.000 habitantes, en los que no hay balotaje porque gana el alcalde más votado en la primera vuelta electoral. En el primer turno electoral de hace dos semanas, resultaron de moda las coaliciones: quienes se aliaron lograron pasar al segundo turno, mientras que quienes fueron solos fracasaron. Este el caso de los populistas del Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Grillo, que quedaron excluidos del balotaje en las 22 capitales de provincia que se celebraron elecciones.

Berlusconi, protagonista

Silvio Berlusconi ha sido gran protagonista en la campaña, prodigándose en programas de televisión, y mostrando gran euforia, con la pretensión de hacerse con el liderazgo del centro-derecha, que le disputa Matteo Salvini, el líder de la xenófoba Liga Norte que sigue la línea de extrema derecha de Marine Le Pen. Intuyendo la victoria del centro-derecha, Berlusconi jugó una baza muy fuerte en la campaña electoral para adjudicarse el triunfo de forma anticipada. A sus 80 años, Berlusconi ha querido además mostrarse con un líder fundamental para este país, al subrayar que cuando descendió en política, ganando las generales del 1994, lo hizo para frenar a los comunistas, mientras que ahora su ambición es parar a los populistas de Grillo: «Los grillini (así son conocidos los miembros del M5E) son peligrosos. Si van al gobierno, me marcho de Italia», afirmó Berlusconi en la RAI. Berlusconi tuvo que abandonar el gobierno en el 2011, ante la delicada situación económica que sufría entonces el país, con riesgo de quiebra. Además, sus escándalos sexuales y varios procesos por corrupción hacían presagiar el final de la carrera política de Berlusconi. Pero tras un largo periodo de ostracismo, ha vuelto al ser capaz de aprovechar el descontento de muchos italianos por el problema de la inmigración y ante la falta de una clara recuperación económica, como lo demuestra el hecho de que Italia está a la cola de los países de la Unión Europea en crecimiento económico.

«Los vientos están cambiando»

Aunque estas municipales representan un dato parcial y no se les puede dar automáticamente una lectura nacional, todos los analistas destacan que representan una prueba importante con vistas a las elecciones generales, previstas dentro de ocho meses, si no hay adelanto electoral. Todos los líderes del centro-derecha concuerdan que «los vientos están cambiando» en la política italiana. Los resultados confirman la «resurrección» política de Silvio Berlusconi. En efecto, el líder de Forza Italia, completamente eufórico, manifestó que ha vuelto para jugar un papel fundamental en la política italiana: «Italia es un país moderado. Si sabemos estar unidos, lograremos vencer las elecciones políticas para gobernar el país. Lo haremos con un programa que estoy escribiendo y que haré público en poco tiempo», manifestó Berlusconi. El grave problema que tiene el exprimer ministro es conjugar, en una alianza para un eventual gobierno nacional, una fuerza moderada con la extrema derecha: en la coalición de centro-derecha, el partido que lidera, Forza Italia, representa a una derecha moderada y forma parte del Partido Popular Europeo, mientras su principal aliado, la Liga Norte, está en la extrema derecha, y su líder Matteo Salvini aspira además encabezar la coalición. Además, las diferencias en el programa son muy profundas: Salvini es antieuropeo y pretende la salida de Italia del euro, mientras Berlusconi propone la continuidad en el euro introduciendo la lira italiana solo para las operaciones dentro del país.

El liderazgo de Renzi, en discusión

Los resultados suponen una clara alarma para el Partido Democrático y su secretario Matteo Renzi. En contraste con el despliegue que ha hecho el líder de Forza Italia, el exprimer ministro Renzi ha estado al margen de la campaña, seguramente porque presentía ya un voto negativo para el Partido Democrático. Si a estos resultados se añaden los datos de los comicios municipales del pasado año, en los que el PD perdió ciudades fundamentales como Roma y Turín, gobernadas antes por la izquierda y ahora en manos del Movimiento de Grillo, se percibe claramente las dificultades de Matteo Renzi, quien ha fracasado totalmente en su objetivo de ampliar los confines de su partido. Renzi se ha defendido subrayando, con cierta amargura, que las elecciones generales serán distintos a los de estos municipales. En cualquier caso, si se suman las últimas derrotas en las urnas, incluyendo el desastre de la votación en el referéndum constitucional del 4 de diciembre, además de la escisión sufrida en su partido, Matteo Renzi está perdiendo a ojos vistas capacidad de liderazgo, hoy más discutido que nunca. Incluso dentro de su partidos se alzan voces muy críticas: «El PD se está aislando y se aleja del mundo político y social; tenemos que cambiar de rumbo y reconstruir el centro-izquierda», ha dicho el ministro de Justicia Andrea Orlando, quien le disputó a Renzi, sin éxito, la secretaría del PD en las elecciones primarias. La última encuesta sobre intención de voto, publicada anoche por el canal de televisión La7, otorga al Partido Democrático el 26 %, ocupando el segundo lugar, tras el Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Beppe Grillo, que sería el primer partido del país, superando el 28 %.

Grillo: «No estamos muertos»

El hecho de que el M5E haya fracasado en estas elecciones municipales, porque prácticamente ha quedado eliminado del balotaje, no significa que a nivel nacional haya comenzado de forma definitiva su decadencia. Lo que sí han demostrado estas elecciones es que el M5E carece de una clase política capaz de gobernar, lo que se ve claramente en Roma. El M5E ha pagado también un alto precio por sus divisiones y conflictos internos. El cómico Grillo ha querido infundir optimismo al Movimiento que fundó: «Nos creen muertos. Mejor así. De esta forma nos dejarán un poco en paz y en las próximas elecciones los venceremos». Lo que parece evidente es que solamente una fuerte recuperación económica y la superación de algunos problemas del país, en particular el paro juvenil que llega casi al 40 por 100, podrían marcar el comienzo en el declinar del Movimiento 5 Estrellas. Pero mientras en Italia sigan altos los niveles de corrupción y el grave problema de la burocracia impida la adopción de rápidas decisiones de gobierno, los populistas de Grillo podrán lograr muchos votos en las urnas en elecciones generales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡No te cortes! Dí lo que estás pensando