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13 jul. 2017

La voluntad de renovación de Sánchez en el PSOE choca con la falta de voluntarios

Juan Ruiz Sierra

La mayoría de los presidentes socialistas críticos con el secretario general continuarán como líderes territoriales

El riesgo de que las batallas internas desestabilicen los gobiernos autonómicos frena las candidaturas alternativas

La voluntad de renovación de Sánchez en el PSOE choca con la falta de voluntarios

Cristina Narbona, presidenta del PSOE, conversa con Pedro Sánchez, el pasado lunes en la sede del partido.   

Cuentan varios colaboradores de Pedro Sánchez que, si por el secretario general del PSOE fuera, los barones que intentaron impedir su reelección en las recientes primarias (todos los presidentes autonómicos salvo la balear Francina Armengol) serían relevados de sus puestos al frente de las federaciones socialistas. Pese a que el discurso oficial asegura que Sánchez asiste desde la neutralidad a los procesos orgánicos que todos los territorios están obligados a realizar, su entorno ha impulsado e intenta impulsar candidaturas alternativas a las de los líderes críticos. Hasta el momento, con escaso éxito debido a la falta de voluntarios de entidad y a los riesgos institucionales que entraña una ofensiva de este tipo.
"Los barones que estuvieron a favor de Susana Díaz han jugado sus cartas con inteligencia, dejando caer que podrían dimitir como presidentes si pierden sus congresos -explica un miembro de la ejecutiva socialista-. Es un mensaje potente, porque un paso así podría conllevar adelantos electorales. Y ha calado. Pocos de los que han sido sondeados por la dirección han dado muestras de estar dispuestos a plantar batalla a los líderes territoriales".
En realidad, con todas las consecuencias, solo uno. Rafa García, alcalde de Burjassot, se medirá este domingo en primarias a Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana. García es un dirigente cercano a José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE, pero, a tenor de los resultados de la recogida de avales (obtuvo 4.411, frente a 7.584 de Puig), sus posibilidades de victoria no son muy altas. Este fin de semana también habrá elecciones internas en el PSOE de Extremadura, y allí el presidente, Guillermo Fernández Vara, tiene enfrente dos contrincantes. Aun así, su victoria se da por segura.

ÚNICO RELEVO ASEGURADO

Puede que todo el esfuerzo de renovación desplegado por el líder socialista se traduzca en el relevo de un solo integrante de este grupo de barones, el asturiano Javier Fernández, y por cuestiones ajenas a la actual dirección del PSOE. Fernández, presidente del Principado y de la extinta gestora que pilotó el partido tras la forzada dimisión de Sánchez el pasado 1 de octubre, había decidido dar un paso atrás antes de las primarias de mayo. El favorito para sustituirle, Adrián Barbón, alcalde de Laviana (Asturias), cuenta con el respaldo oficioso de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra.
Si hay otro relevo en el grupo de barones críticos, será en Aragón, donde su presidente, Javier Lambán, llegó a comparar a Sánchez con un concursante de 'Operación Triunfo'. El equipo del secretario general intenta que la diputada Susana Sumelzo se presente a las primarias, pero ella aún no ha tomado ninguna decisión. La operación presenta, de nuevo, el riesgo de que Lambán dimita al frente del Gobierno autonómico si pierde la batalla orgánica. Este es también el motivo por el que, pese a que el equipo de Sánchez buscó candidatos (entre ellos, el diputado Manuel González Ramos), el castellano-manchego Emiliano García-Page no tendrá en principio ningún rival impulsado por la dirección del partido. Y en Andalucía, mientras tanto, Díaz se ha quedado sin contrincantes.
Salvo sorpresas, la renovación en los principales territorios socialistas será modesta.

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