Yo mismo con mi turismo

17 jul. 2017

Puigdemont a las puertas del abismo

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, continúa en el dislate y en su camino a ninguna parte está situando al Ejecutivo catalán y a su partido en un callejón al que no le veo salida alguna. Ahora se carga a tres consejeros, coloca al frente de Interior, o sea, al mando de los Mossos de Esquadra a un duro partidario del secesionismo y coloca a Oriol Junqueras al frente del referéndum ilegal al nombrarle responsable de procesos electorales. ¿Y mañana? El prusés nació herido de muerte, ya le ha costado la carrera a más de uno de sus promotores, y de aquí al 1 de octubre van a pasar más cosas. El periodista pesebrero llegado a Molt Honorable está superándose a sí mismo y su irresponsabilidad y fanatismo pasarán a la historia.
Ha hecho una purga en toda regla. Se ha pulido a quienes tenían dudas sobre la legalidad y la oportunidad del referéndum, y no serán los últimos. Por ahora ha fumigado a consejeros del PDeCat, presionado por Junqueras. En los segundos y terceros niveles también se están produciendo movimientos. Y lo que queda por ver. Porque una cosa era la estrategia de tensar la cuerda en las relaciones con el Gobierno de España en las que era maestro el corrupto Jordi Pujol, que aflojaba en cuanto llenaba la alforja, y otra es la locura de Puigdemont, que a dos meses y medio del 1 de octubre ve cómo no va a poder cumplir su palabra: referéndum en octubre e independencia en 48 horas. Y no es que no sepa cómo salir, es que está dispuesto a arrastrar a todos al abismo, sin medir las consecuencias políticas, sociales y económicas que va a tener para los catalanes y Cataluña este disparate.
El 1-O va a ser una reedición del 9-N pero en peor, porque el ridículo puede terminar en drama. Porque, aunque ahora dicen que el nuevo Gobierno catalán es una piña de fieles a Puigdemont y el proceso independentista, el asunto de convocar el referéndum puede tener graves consecuencias políticas, sí, pero también penales y económicas para los responsables, y el miedo es libre. Cuando vean que el asunto puede afectar a su patrimonio personal la cosa cambia, y el acojono crece.
El ambiente en el universo secesionista está que arde. Hay cruz de navajas, cuchillos volando, espionajes, acusaciones anónimas, amenazas veladas y menos veladas y miedo. Y, entre bambalinas, un Artur Mas que cualquier día nos da una sorpresa. Si llega a tiempo antes de que el abismo se abra bajo los pies del Gobierno y la explosión sea definitiva, lo que llevaría a colocar las urnas, pero para unas elecciones autonómicas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡No te cortes! Dí lo que estás pensando