Yo mismo con mi turismo

3 ago. 2017

El cambio climático no entiende de fronteras

 
La interminable sucesión de noches tropicales que estamos sufriendo es una muestra más de que el cambio climático es una realidad tangible. Que no es una amenaza para nuestros hijos o nietos sino que nos afecta a los 7.500 millones de personas que vivimos ahora en el Planeta. La temperatura sube y la contaminación persiste. La Conferencia sobre el Cambio Climático de París aprobó, en diciembre de 2015, unos objetivos entre los que estaba el de limitar este incremento de la temperatura a dos grados en relación a la que había en el Planeta en la era pre-industrial. Es decir, el calentamiento está ahí. De lo que se trata es que no supere determinados niveles. Si no nos aplicamos, algunos cálculos advierten de incrementos de cuatro grados o más, lo que hará la vida imposible en determinados lugares y, consecuentemente, disparará el número de 'refugiados climáticos'.

En Cataluña, el aumento de la temperatura en dos grados en relación a los años previos al 1900 se alcanzará dentro de 15 o 20 años. Hay que adaptarse a ello y continuar trabajando para mitigar la contaminación causante de este aumento. En este sentido, hay que aplaudir la Ley del Cambio Climático aprobada por el Parlamento de Cataluña el pasado jueves 27 de julio. Todos los grupos políticos la votaron a favor, salvo el PP, que se abstuvo. La ley recoge gran parte de las reclamaciones de los expertos y asociaciones ecologistas y fija que de aquí a 2030 se deben reducir las emisiones contaminantes actuales en un 40%. En 2050 esta reducción debería ser total. Cuesta de imaginar pero el titular de la noticia sería: "2050: Cataluña ya no contamina el Planeta".

¡Fantástico! Ahora es necesario que los demás países hagan lo mismo. La contaminación no entiende de fronteras y de nada serviría que Cataluña no contaminara si el viento o el mar nos traen la contaminación y el calor provocados en otros países, vecinos o lejanos.

El Parlamento de Cataluña ha hecho bien sus deberes. Pero no estamos solos en el mundo. El Congreso de Diputados tiene en marcha el proceso de elaboración de una ley sobre cambio climático a nivel español. Sería terrible que entráramos en las dinámicas partidistas a las que estamos acostumbrados. Nos jugamos demasiado. Si volvemos a pelearnos porque el gobierno catalán dice que no puede aplicar la ley porque el de Madrid le racanea el dinero necesario y el de Madrid se dedica a llevar al Tribunal Constitucional el texto del Parlament, estamos perdidos.

Sólo tenemos un Planeta. Y de este Planeta no se saldrán ni Cataluña ni España. En materia de cambio climático no hay muros, ni fronteras que valgan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡No te cortes! Dí lo que estás pensando